Menu
PdelosC

PdelosC

URL del sitio web:

¡Libertad para Simón Trinidad!

El Partido de los Comunistas y la Juventud Comunista de México se suman al llamado y a la lucha por la libertad y repatriación inmediata de Simón Trinidad. Denunciamos la injusta condena y las condiciones inhumanas de detención en las que se encuentra el ex guerrillero de las FARC, Juvenal Ovidio Ricardo Palmera Pineda, cuyo nombre de lucha es Simón Trinidad, preso político en Estados Unidos desde hace 16 años. Su único delito ha sido poner la vida al servicio de la causa por la Nueva Colombia que tanto soñó Bolívar.

Trinidad fue detenido el 1 de enero 2004, mientras se encontraba en Ecuador para contactar al asesor especial para Colombia de la ONU, James Lemoyne, como parte de una serie de esfuerzos dirigidos a revivir conversaciones de paz con el gobierno colombiano y gestionar el intercambio de prisioneros de guerra. Su extradición a Estados Unidos se hizo bajo cargos de narcotráfico, allá fue sometido a tres juicios por diferentes cargos sin que se lograra ninguna condena debido a falta de pruebas. El juicio que lo condenó a 60 años de prisión, fue irregular e injusto, sin evidencia alguna se le acusó de conspirar para secuestrar a contratistas de seguridad de una empresa yankee en medio del conflicto en Colombia.

Las condiciones de encarcelamiento hacen gala del aislamiento total para Simón. Ante un evidente carácter punitivo que busca quebrar la convicción y temple del compañero. Este trato puede afectar su salud irreversiblemente y además viola todos los protocolos y convenciones respecto a tratos crueles e inhumanos hacia presos políticos.

El lugar de Simón Trinidad debe ser en la lucha por la implementación de los acuerdos de Paz. Ante el evidente ataque e incumplimiento del Estado Colombiano, la liberación y repatriación de Simón es fundamental pues es pieza clave para colaborar en estos momentos alarmantes en qué la ultraderecha Colombia se esmera en sabotear la lucha por la Nueva Colombia. La libertad de Simón puede dar un empuje al esfuerzo comprometido y digno que encabeza la militancia del Partido FARC, junto a diversas organizaciones, grupos y colectivos por la implementación total e irrestricta de los Acuerdos de La Habana. 

En el marco de su cumpleaños 70 desde nuestras organizaciones nos pronunciamos por su libertad y repatriación inmediata. La libertad de Simón Trinidad es necesaria y urgente.


¡Dignidad es Libertad!

Partido de los Comunistas

Juventud Comunista de México

¡Proletarios de todos los países, uníos!

¡Sólo en el socialismo otro mundo es posible!

Saludo de la OPFVII por nuestro XVII Aniversario

Saludo a los compañeros y camaradas del Partido de los Comunistas. 

Compañeras y Compañeros

Camaradas:

Primero: Las comunidades, que integran la Organización Popular Francisco Villa de Izquierda Independiente (OPFVII), las Comisiones de trabajo, el Consejo General de Representantes y la Dirección Colectiva, les enviamos un abrazo y nuestro más sentido pésame ante los sensibles fallecimientos de tan distinguidos compañeros y compañeras de lucha.

Acá en la ciudad de México les pensamos y recordamos con cariño y arropamos a sus familias.

Segundo: Sabrán disculparnos por no iniciar el saludo con la clásica felicitación. Por ahora queremos compartir con ustedes y traer a nuestra memoria colectiva, la vida y lucha del entrañable camarada  Salvador Castañeda O' Connor. Su incansable lucha nos inspira y alienta para continuar en nuestro andar y camino, o lo que es lo mismo siempre vivirá en nuestros corazones rebeldes. 

¡Viva Salvador Castañeda O' Connor! 

Tercero: Hace ya 14 años que "elpedelosce" ocupa un lugar importante dentro de nuestros aliados. Recorrimos el país entero, juntos con La Otra Campaña, aprendiendo de los dolores de nuestro pueblo pero sobre todo de la alta dosis de dignidad de los trabajadores del campo, la ciudad y el mar, así como de los pueblos originarios y sus organizaciones.

Pusimos nuestro granito de arena en la Campaña Un Peso por el Rescate de los Mineros de Pasta de Conchos. 

En fin, no queremos hacer recuento de las actividades realizadas juntos, son ya varias las ocasiones en que ustedes y nosotros hemos compartido ruta y camino. 

El asunto es que primero el respeto y reconocimiento a su trabajo, trajo como natural consecuencia el profundo cariño que hoy ocupa un lugar en los corazones de los panchos y las panchas. Quisiéramos poder saludarlos y sobre todo abrazarlos, sin embargo las circunstancias que aquejan al mundo entero no lo permiten por el momento. Pero por supuesto que seguiremos encontrándonos y haciendo lo que nos toca hacer hasta conseguir la victoria. 

Ni así de tantito piensen o duden en que haremos la tarea fundamental que nos hermana y que la humanidad necesita.

Vaya pues.

Salud y un abrazo para los cumpleañeros y cumpleañeras. 

¡Por la unidad del pueblo en la lucha por su liberación! 

¡Firmes, dignos y rebeldes!

 

Julio 26 de 2020.

El acuerdo comercial y la estrategia imperialista en México

Por Diego Hernández

Miembro del Comité Central del Partido de los Comunistas, México


El pasado 1 de julio entró en marcha lo que sería el Tratado de Libre Comercio de América del Norte 2.0 mejor conocido como T-MEC. Este Tratado tiene su antecedente en 1994, sin embargo con la llegada de Donald Trump a la presidencia de los Estados Unidos, se inician las renegociaciones. Desde agosto de 2017 el gobierno de Trump y del entonces presidente Peña Nieto discutieron los nuevos términos del tratado, las cuales fueron retomadas en 2018 bajo amenazas de los Estados Unidos, y con pistola en mano cual sicarios, se decían a gravar el acero y aluminio mexicano del 25% y el 10% respectivamente, además de endurecer las políticas migratorias contra los mexicanos, deportándolos o encerrándolos en jaulas. En la cumbre del G20 en Argentina, los tres países del norte del continente firmaron el T-MEC, y  en junio del 2019 el congreso mexicano lo ratificó.

El pasado 8 de julio con la visita de López Obrador en su primera gira internacional, fue ratificado dicho acuerdo con la firma entre los mandatarios de México y los Estados Unidos. Bajo ese contexto, queremos decir que el T-MEC es una herramienta neoliberal e imperialista impulsada desde la Casa Blanca pero apoyada desde el gobierno de “izquierda” mexicano. Parece que no fue suficiente la amarga  experiencia que durante 26 años tuvimos en México. Los duros golpes al campo mexicano registraron pérdidas de cerca de 3.5 millones de campesinos desplazados y en la pobreza, el ingreso de productos genéticamente modificados como el maíz, producidos desde los laboratorios de Monsanto, desplazaban a millones de mexicanos a la pobreza, la enfermedad  y por consecuencia a la falta de apoyos, tuvieron que emigrar. Como olvidar el proceso de despojo y explotación de las mineras canadienses que destruyen todo a su paso, dejando muerte no sólo de la flora y fauna sino también de los líderes y comunidades, despojando de su derecho al agua, del bosque, de la selva, pero también de su cultura y tradiciones montando en sus centros ceremoniales verdaderos cráteres a cielo abierto que dejaba tras de sí las empresas mineras.

La firma del T-MEC implica una reorganización económica entre capitalistas de origen mexicano y norteamericanos distribuyéndose las diversas ramas de la economía nacional. Por ello no creemos en la tesis que guardan algunos sobre el necesario desarrollo de la burguesía nacional que haga frente a los grupos monopolistas e imperialistas, esta idea que  con otras palabras pretende el gobierno de Obrador impulsar en nuestro país.

Esta idea fue desechada cuando la burguesía nacional entregó el desarrollo económico al imperialismo sobre todo norteamericano en los años ochenta, vendiendo más de 1200 empresas estratégicas nacionales.

La presencia de diversos magnates que acompañaron a López Obrador a la fiesta de gala que otorgó Trump, fueron los mismos que se quedaron con las antiguas empresas paraestatales mexicanas, las cuales fueron rematadas siguiendo los designios del FMI y el BM para adquirir deuda y salvar a banqueros y empresarios por parte del gobierno mexicano en los ochentas y noventas. Estos mismos personajes hoy acompañan del brazo al que en algún momento los llamó “mafia del poder”.

Entre la lista de los invitados a la cena de Gala se incluye al hombre más rico del mundo Carlos Slim dueño de American Móvil y grupo Carso; Ricardo Salinas Pliego dueño de la segunda mayor televisora TV Azteca y dueño de Banco Azteca aliado estratégico de City Group; de igual manera se encontraba Carlos Hank González dueño de Banorte; Bernardo Gómez directivo de Televisa, la televisora más grande de México y quizás de Latinoamérica, entre otros. Por su parte del lado norteamericano estuvieron dirigentes de empresas militares, del área energética como Shell, Sempra, Cabot Oil & Gas Corporation, de la industria acerera Nucor y automotriz como Ford y de telecomunicaciones como Intel.

El nuevo Tratado de Libre Comercio incorpora el proyecto Transpacífico, lo que abre una nueva etapa de la expansión capitalista. Estamos hablando de un negocio que implica 1.2 billones de dólares al año entre los tres países en lo que respecta a transferencias de tipo comercial. Para ello México es el alfil del cual el gobierno pone sobre la mesa dos proyectos estratégicos para el gran capital, tanto el Tren Maya como el Proyecto Transísmico, profundizan las relaciones de despojo trayendo no sólo consecuencias en nuestro país, sino en toda la región de Centroamérica. Dichos proyectos despojan de grandes extensiones de selva, bosque y playa a poblaciones indígenas, campesinas y pobres del sur y sureste mexicano, que en el caso del Tren Maya se impondrá la lógica capitalista del gran turismo pero además del traslado de mercancías que en este caso serán recursos naturales. En el caso del Proyecto Transismico implica la creación de Zonas Económicas Especiales, las cuales atraerán Inversión Extranjera Directa, se trasladaran mercancías de la costa del pacífico hacia el Atlántico con vista a los puertos de los Estados Unidos, se incluye además la instalación de empresas de extracción de gas, madereras y de contención de agua. Estamos ante la inminente guerra por los territorios y los recursos naturales, del cual ya ha cobrado vidas de diversos luchadores sociales.

El T-MEC es un tratado con menos desregulaciones que el de 1994, además existe una nula participación e injerencia de sindicatos y organizaciones en las decisiones finales de dicho acuerdo comercial. Este acuerdo se construye a partir de la lógica  neoliberal, de generación de empleos mal pagados, subcontratados y por ende altamente precarizados como ha venido desarrollándose en nuestro país durante años. Es en definitiva un Tratado que defiende las grandes inversiones de los monopolios imperialistas del cual México queda cual colonia en este complejo entramado, sólo con participaciones de magnates de origen mexicano, que sin embargo corresponden a una lógica monopolista e imperialista internacional.

Para finalizar hay que señalar que el T-MEC viene a detener la supremacía china en la región o al menos eso intenta. México queda en medio entre los Estados Unidos y el país asiático. El gobierno de la Casa Blanca utilizará la mano de obra mexicana para competir contra China, ante ello quiero señalar que en el caso de los trabajadores mexicanos, laboran las mismas horas o más y realizan en el caso de la industria automotriz los mismos trabajos y con la productividad de los estándares requeridos en estas empresas, sin embargo reciben un sueldo diez veces menor que un obrero estadounidense.

Nosotros como comunistas  luchamos por el derrocamiento del gobierno que desde el inicio de su gestión y mucho antes, se ha entregado a los grandes monopolios internacionales y los pocos burgueses, que aunque con poder económico, se han reducido a un puñado, tanto que caben en una cena de magnates en la Casa Blanca. Hoy más que nunca el socialismo se presenta como alternativa real en México.

Debemos aclarar que en política las formas son fondo, sin embargo para el gobierno de López Obrador prefiere entregar políticos corruptos de pasadas administraciones, que detener la violación a la soberanía nacional y el despojo a cielo abierto que realizan las transnacionales en nuestro país. Mientras tanto, abajo y a la izquierda se resiste y junto con las organizaciones anticapitalistas, seguiremos defendiendo el territorio, el medio ambiente y la vida misma.

Saludos queridos compañeros del Partido Comunista de los Pueblos de España.

Salud y revolución social

México, 26 de julio del 2020

Nuestra casa es hogar, trinchera, comunidad y barricada

La alegría de vivir y de luchar nos viene de la profunda convicción de que la causa por la que luchamos es justa, entusiasmante e invencible.

Álvaro Cunhal. Comunista portugués

 

Nuestra casa es hogar, trinchera, comunidad y barricada

A mis compañeros de Partido:

En febrero del 2020, el pleno del Comité Central le realizó un homenaje al compañero Salvador Castañeda O´Connor al pie de su tumba en el panteón Miguel Hidalgo de la ciudad de Tepic, Nayarit.

En el uso de la palabra, entre otras cosas, aseveré que en un determinado momento de mi vida leí que una casa, no era casa, ni un hogar era hogar, hasta no tener muertos. Y fue por lo que nuestro Partido ya podía considerarse casa debido a la cantidad de muertos que teníamos en nuestras filas: Alejandro Gascón Mercado, Braulio Puga, Arturo García Escobedo, Julio Prado, Francisco Encinas, Jesús Luna Pérez, Rafael Gómez Aguilar, Samuel Santoyo León, José Luis Carrillo, Flavio Báez Martínez, Gloria López, Guadalupe González, Pablo Guerrero, Sergio Almaguer Cosío, Salvador Castañeda y otros nombres más que puedan lamentablemente escaparse de mi memoria pero seguramente no lo harán de nuestra historia.

Estos compañeros han muerto en diferente geografía, tiempo y circunstancia. Con lo que confirman que nuestra organización partidaria, además de ser hogar y casa. Es trinchera de la lucha nacional, contiene en su ser raíces históricas, y que es por cuestión de principios, y en la práctica, una organización internacionalista.

Hace más de una década, en el recorrido de La Otra Campaña, escuchamos por primera vez un homenaje verdadero a los muertos en voz de los compañeros del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional. Nos dijeron claramente: nosotros no nos levantamos en armas por nosotros ni por los del futuro, sino por los hombres y mujeres de nuestro pasado. Y los originarios de estas tierras nos explicaron que cumplieron con su deber, porque no querían en ningún momento enfrentar en algún lugar o circunstancia a los viejos, a los que los antecedieron en la lucha, reclamándoles lo que no hicieron por perpetuar y continuar la lucha que ellos iniciaron.

A pesar de haber caído el muro de Berlín y el campo socialista, nosotros dijimos que nuestras ideas seguían siendo válidas y recorrimos la patria como nadie. Nos dijeron que nuestras ideas y consignas eras antiguas y fracasadas, nos dijeron atrasados, soñadores, tercos y locos. Sin embargo, construimos una organización producto de la unidad con nuestros iguales, sobrevivientes al llamado “Fin de la Historia”. Nos han acusado de todo, incluso de ser aventureros y provincianos desconocedores de la teoría marxista. La “Ola Verde” en un momento nos llamaron con afán peyorativo por nuestra supuesta incultura y nuestro origen en lo más recóndito de la historia de lucha de nuestro pueblo. Sin embargo, todos los que nos acusaron de eso, ya traicionaron y se vendieron al mejor o al peor postor. Muchos ahí siguen ahora de funcionarios del gobierno actual.

Han pasado los años, muchos que se decían comunistas, y que como decía Sergio Almaguer: tragaban plomo hirviendo y cagaban soldaditos, corrieron. Otros que se creen omnipresentes y todos poderosos, pero sus ambiciones son personales y al final ruines, crearon organizaciones al servicio de sus necesidades y vanidades. Muchos más, sólo buscaron la oportunidad para resolver sus traumas y angustias del momento. Pese a todo, nosotros, los herederos de aquella “Ola Verde”, aquí estamos.

Somos los herederos de una historia de lucha, tenemos raíces emanadas del pueblo, somos parte de él, con sus virtudes y defectos. Somos patriotas y comunistas. Tomamos nuestra esencia del pasado que nos da identidad, y nos caracteriza nuestra confianza en el porvenir que invariablemente será luminoso. Militamos no por frustración sino porque hemos entendidos que el futuro comunista es la felicidad, pero más que todo, el camino de la construcción de un mundo nuevo, será nuestra felicidad cotidiana. El estilo de esta camada de comunistas es luchar con la alegría que nos da la justeza de nuestras ideas y la enorme confianza en el porvenir.

Compañeros y compañeras

Hoy el capitalismo en sus estertores es más agresivo y despiadado con la naturaleza y el ser humano. Hoy como nunca la especie humana se encuentra en peligro de desaparecer junto con toda lo que tiene vida en el planeta tierra. La crisis civilizatoria, el calentamiento global, las enfermedades como la pandemia actual del Covid19 y otras que se avecinan, la terrible desigualdad que provoca hambrunas, muertes por enfermedades curables, las terribles guerras y el increíble armamento nuclear que espera en bodegas para ser utilizado y con capacidad para destruir varias veces la Tierra son propios del sistema capitalista.

Ante eso la única alternativa de los pueblos del mundo es la organización y la pelea colectiva contra un sistema y sus perpetuadores. Es la lucha de la humanidad en su conjunto contra el capitalismo del siglo XXI.

¿Y cuál es la tarea de nosotros los comunistas?

Luchar y luchar, luchar contra el sistema, luchar en donde nos ha tocado vivir. Luchar organizando a todo aquel que ha sido golpeado por la desigualdad, el despojo, la explotación, el desprecio, la represión. Luchar llevando la voz y la idea de que todo está en movimiento y que es posible cambiar la situación actual. Que en la víspera nadie cree en la posibilidad de la transformación, pero nuestra historia está llena de ejemplos que nos muestran que la rueda de la historia no se detiene, que la pelea entre poseedores y desposeídos siempre ha existido desde que existe la propiedad privada, y que la Tierra junto con la historia se mueve gracias a ese motor de contradicciones.

Hoy los comunistas debemos esforzarnos para unir a todas las resistencias. Actuar sin atavismos ni complejos, con alegría y pasión, con confianza en el porvenir.

Y para esta pelea los comunistas tenemos un lugar, un espacio: el Partido. Es la forma que tenemos nosotros para organizarnos, es nuestra herramienta de pelea, nuestro aporte a lucha de todos los desposeídos. Podrá haber otras formas y modos, pero la nuestra es el Partido.

Hoy más convencidos que hace 100 años de la necesidad de la existencia del Partido, sus miembros debemos ratificar que nuestra militancia, sueños y añoranzas tienen un lugar especial, único e insustituible: La Célula. Debemos atender la tesis leninista que dicta que para ser miembro del Partido debe el militante estar encuadrado en una célula. Ahí es el lugar inmejorable para pelear, para militar. Ahí se estudia, se aprende el Centralismo Democrático, se cotiza, se discute, se planea, se aprende a trabajar en colectivo, a pensar y hablar en primera persona del plural.

Y es así como hombres y mujeres, comunistas todos con diversos modos, orígenes y experiencias, con nuestros muertos a cuestas y nuestro porvenir glorioso que nos espera, militamos todos en un Partido en construcción. Con virtudes y defectos, con un amplio sentido del valor de nuestra historia y de nuestro pueblo. Como verdaderos internacionalistas de toda la vida.

En nuestro Partido militan jóvenes con gallardía y entusiasmo, pero también viejos con experiencia y madurez política. Todos juntos, hoy más que nunca, debemos continuar la construcción de nuestra organización procurando siempre la unidad como principio rector, porque nuestra organización no se constituyó como decreto u ocurrencia de alguien. No nació de generación espontánea, tiene raíces en la lucha popular por un mundo mejor y por el socialismo.

Siempre reconoceremos los inmensos aportes que las grandes personalidades entregaron generosamente su vida a nuestra patria, al mundo entero y a nuestro Partido. Pero hoy ha llegado el momento del colectivo. Todos somos importantes pero el colectivo lo es todo. Este Partido tiene muchos cuadros, algunos en formación y otros ya maduros. La calidad del Partido no responde a la actitud y trabajo de las individualidades, tampoco a la simple suma de ellas. ¡No!, la calidad de nuestro Partido la determina el colectivo. El cómo pensamos y actuamos en colectivo. Por eso la célula, escuela y base fundamental del colectivo, debe ser lo más importante en nuestra organización.

El comandante Raúl Castro, comunista de altura, afirmó ante el Congreso del PCC que Fidel era insustituible, que ningún compañero podría reemplazarlo, ni él mismo a pesar de la grandeza del compañero Raúl. Lo único que podría sustituir a Fidel era el Partido, el Colectivo en sí. Lo mismo pasa en nuestro pequeño Partido, la única manera de sustituir a los gigantes que construyeron esta trinchera en la cual militamos, es el Partido; es el pensamiento y trabajo colectivo. El camino correcto por el cual deberá de transitar nuestro Partido y por ende la conducción de la lucha revolucionaria de nuestro pueblo, solo podrá ser trazada por el colectivo. El colectivo se llama Célula, Comité Estatal o regional, Dirección Colectiva, Comité Central o Congreso Nacional, esos son nuestros órganos y nuestros espacios para discutir y los debemos conocer. Es preciso saber que discusión se debe llevar a cada órgano. Asumiendo que solo el pensamiento colectivo nos llevará a buen puerto, y conociendo nuestros distintos colectivos partidarios, tendremos dentro de poco tiempo una herramienta más sólida que ofrecer a la lucha revolucionaria de nuestro pueblo.

Compañeros y compañeras.

Hombres y mujeres.

Jóvenes y viejos.

Todos juntos:

Construyamos juntos la organización que necesita nuestro pueblo y que se sitúe a la altura de nuestros sueños, ilusiones y necesidades. Esta es nuestra casa, nuestro hogar. Olvidemos ya nuestras pequeñeces, nuestros traumas, nuestros dolores, nuestras tonterías. Abandonemos el pasado lleno de fracasos. Inauguremos nuestro presente lleno de ilusiones y alegría. Caminemos juntos, por nuestros muertos, por nuestros hijos. Por los que ni conocemos, pero sabemos que nos necesitan.

Ha llegado el momento de estar cerca. Nos queremos y queremos a los demás. Vamos juntos en esta pelea y ayudemos a transformar esto de una vez por todas.

Hoy llamamos a los cuadros viejos de este Partido a sumarnos a este trabajo y terminar de construir esta herramienta de lucha llamado Partido de los Comunistas.

Hoy llamamos a los jóvenes comunistas a unirse a este trabajo necesario y urgente. A sumarse a la militancia encuadrada en las células de este Partido, a transformar nuestra patria y el mundo. La militancia no tiene acta de nacimiento. No es necesario cumplir ciertos años para luchar en el Partido. Sergio Almaguer, primer Secretario General que tuvo nuestro Comité Central lo explicó de manera muy práctica, a pregunta expresa en el Congreso fundacional sobre a qué edad se podía militar en el Partido, respondió: desde los 4 años.

Hoy llamamos a nuestros simpatizantes y amigos a unirnos en esta batalla de la humanidad contra el capitalismo, a esta batalla de la vida contra la muerte.

Y alcemos la voz como gritan en el sur del continente los originarios de aquellas tierras:  ¡Marichiweu!

¡Cien, mil, un millón de veces: venceremos!

¡Hasta la victoria siempre!

¡Salud y por la vida, luchemos contra la muerte!

Rafael Castañeda Pineda

Célula Sergio Almaguer

 

Suscribirse a este canal RSS