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Comisión de Difusión

Comisión de Difusión

Programa del Partido de los Comunistas

DOCUMENTOS BÁSICOS DEL PARTIDO DE LOS COMUNISTAS

 

Los Documentos Básicos que aquí se publican fueron aprobados por el Congreso fundacional del Partido de los Comunistas y ratificados, con  algunas modificaciones, por su III Congreso Nacional, celebrado en la Ciudad de México los días 23,24 y 25 de Marzo de 2012

 

La Comisión del Comité Central.


PROGRAMA DEL PARTIDO DE LOS COMUNISTAS

El drama de México

La presencia en nuestro país de monopolios globales que pretenden  dominar políticamente a todo el mundo para apoderarse de sus  recursos y riquezas y que cuentan con el respaldo de los Estados Unidos y otras potencias financieras y militares, aunada a la  actitud  entreguista y  dependiente de nuestros gobernantes ha colocado a México en una situación dramática por los daños severos que  sufre  nuestra  población,  por  la  pérdida  paulatina de nuestro territorio, por el  despojo sistemático de los derechos patrimoniales y políticos que corresponden a la Nación, por la pérdida de los derechos elementales de los obreros y los campesinos y de todo el pueblo trabajador y por el creciente riesgo de que México pierda de manera total y para siempre su carácter de país independiente.

El programa de los comunistas

Los comunistas siempre hemos tenido y tenemos propuestas válidas y eficaces para resolver los problemas graves del país. Sabemos que acciones emprender para recuperar nuestro territorio y evitar ulteriores  desprendimientos; para mejorar las condiciones de vida de la clase obrera y del pueblo; para rescatar los derechos de los que la Nación mexicana ha sido despojada;  y  para  garantizar  el  desarrollo  independiente de  nuestro  país.

Hemos  propuesto  cancelar  de  manera definitiva el pago de la deuda externa y su servicio que nos deja sin recursos para atender los reclamos del desarrollo y para dar respuesta a las demandas nuevas y seculares de la población.

Hemos propuesto denunciar o cancelar el TLC que somete a nuestro país desde el punto de vista político y económico y promueve la anexión de México a los EEUU.

Hemos propuesto que los recursos que se obtengan por el no pago de la deuda se apliquen para impulsar el desarrollo de las fuerzas productivas del campo y la ciudad, que aseguren a los mexicanos empleo y satisfacción de sus necesidades elementales.

Hemos propuesto la reivindicación plena de los derechos de la clase obrera. Hemos luchado en contra de las privatizaciones de los sectores estratégicos de nuestra economía.

Hemos sido partidarios de garantizar el empleo, la educación, la salud y la vivienda para todos los mexicanos. Hemos  sostenido la  necesidad  de  que  se  respeten  los derechos de los indígenas, de las mujeres, de los jóvenes, de los ancianos y hemos luchado por la democracia como ningún otro partido o grupo político.

Hoy mismo estamos luchando por rescatar a los mineros asesinados en Pasta de Conchos, porque cese la represión hacia    los  huelguistas de Cananea, Taxco y Sombrerete y por la libertad de  los presos políticos; en contra de la pretensión del gobierno de entregar a los extranjeros  la totalidad de nuestro petróleo y la electricidad; de acabar con los sindicatos independientes; de atropellar a los pueblos indígenas; de perseguir y encarcelar a los  dirigentes del pueblo;  de reprimir  toda  manifestación  de protesta;  de permitir el deterioro del medio ambiente en beneficio de los monopolios; y de emprender una acción de exterminio, típicamente  genocida  en  contra  de  los  jóvenes  con  el pretexto de combatir a la llamada delincuencia organizada de que el propio gobierno forma parte.

Seguiremos impulsando este programa mínimo incluyendo en él no solo la lucha en contra del TLC  sino también en contra del Plan Mérida y del “Acuerdo para la Seguridad y Prosperidad de América  Latina” (ASPAN) que es una estrategia única de invasión de nuestro país por parte del imperio.

Pondremos además el  acento  en  un  programa antimonopolista, porque son los monopolios, el imperialismo, el principal enemigo de nuestro pueblo. La lucha antimonopólica es y será un medio, un vehículo de acumulación de fuerzas para cambiar su correlación y estemos en condiciones de tomar el poder.

Cuando proponemos un socialismo para ahora, estamos hablando  de abrir de inmediato un periodo de tránsito entre el caduco capitalismo voraz depredador y genocida, y el nuevo orden revolucionario que sugiere una intensa lucha de las clases oprimidas, que debe desplegarse en un escenario complejo y multifacético.

En lo cultural combatir con energía todas las tesis seudocientíficas,  filosóficas, económicas y políticas, con que  los monopolistas pretenden justificar su existencia.

En lo moral, cuestionar severamente el hecho de que un millar de personas se apropien de la riqueza que corresponde a 7 mil millones de  seres humanos; cuestionar  asimismo  la  enorme desigualdad que existe en el mundo y en México, donde un trabajador de salario  mínimo necesita miles de años para ganar lo que unos cuantos  ricos ganan en un día.

En lo económico los mexicanos debemos  organizarnos en unidades productivas independientes, de autogestión y fuera del control de los monopolios y el gobierno, que nos permita producir, sobrevivir, resistir, y combatir al sistema.

Los mexicanos debemos organizarnos de manera urgente para luchar contra el  terrorismo de Estado y porque se restablezcan en la Constitución y en las leyes las garantías individuales y los derechos humanos.

Lo nuevo en el programa de los comunistas consiste en la  concepción que hoy tenemos de que ninguno de los grandes problemas de nuestro país se pueden resolver en el marco del actual sistema capitalista, que dominan las empresas trasnacionales.

Estamos convencidos también de que las  propuestas que formulamos no podrán ser llevadas a la práctica si la clase obrera y sus aliados no toman el poder para instaurar  un  nuevo Estado, que no será como el actual que ya fracasó en el propósito original de defender los grandes intereses nacionales y de conducir a nuestro pueblo a mejores estadios de la vida social y política.

Estamos  convencidos que  si  los  burgueses, que  han renunciado a sus posiciones políticas en favor de los  monopolios internacionales y del gobierno de los Estados Unidos, quisieran reconstruir al Estado mexicano, éste sería nuevamente entregado a los enemigos de la Nación.

Lo que proponemos es un Estado de nuevo tipo, donde participen, bajo la dirección de la clase obrera, los trabajadores del campo y de la ciudad, los pueblos indios, los intelectuales y jóvenes progresistas. Podríamos hablar inclusive  de los industriales y empresarios nacionalistas, pero  estos  han   desaparecido  como  clase  social  del escenario político del país. Quedan aquí algunos burgueses que se enriquecieron a costa del patrimonio nacional, pero que no son mexicanos, ni nacionales sus capitales, así hayan nacido y vivan en México. Ellos pertenecen a  los grandes monopolios globales que  quieren apoderarse de México y el mundo.

El régimen capitalista en el que vivimos está condenado a morir en poco tiempo a causa de una crisis estructural insalvable, por eso nuestra propuesta va dirigida a la clase obrera  y  a  todos  los  demás  sectores  desposeídos  de nuestra patria.

La crítica situación actual hace necesario el cambio revolucionario hacia un nuevo orden económico y social, mediante la conquista del poder político por el proletariado.

En una palabra proponemos la construcción del socialismo como la única alternativa válida frente al capitalismo salvaje y decadente. El sistema socialista no encierra ningún misterio, es aquel donde la clase obrera, los campesinos y  los trabajadores todos, del campo y la ciudad, gobiernan y  disfrutan de la riqueza que ellos mismos producen.

Podemos durar días o años para lograr nuestro objetivo, eso  dependerá de muchas circunstancias, pero nuestro empeño  por alcanzarlo  será  parte  de  nuestra  agenda cotidiana.

La creación de nuestro partido es una contribución para mantener viva, hasta alcanzar la victoria, la idea de que la clase obrera tiene la misión histórica de liberarse a si misma y liberar junto con sus aliados al resto de la sociedad, de organizarse jurídicamente como clase dominante para que junto con sus aliados, formar un Estado que promueva la verdadera independencia nacional, la nacionalización  de la tierra y  la socialización de los medios e instrumentos de  la  producción económica  y  del  cambio.  

Un  Estado que  imponga  la   planeación  del  desarrollo  económico como un medio para lograr  el incremento sostenido de los niveles de vida del pueblo y no  para engordar las estadísticas.

Un Estado que garantice y haga posible que todos los mexicanos tengan un empleo con base en sus capacidades y disfruten de un ingreso que corresponda a sus aportaciones y, donde todos los  habitantes tengan acceso a la vivienda, a la salud, a la educación y al disfrute de los bienes de la civilización y la cultura.

Nosotros no creemos en la democracia burguesa con todo y el IFE y la llamada alternancia en el poder, empezando porque aquí no se cuentan los votos y de hacerlo significaría el triunfo de algunos de los partidos registrados, cuando todos representan y sostienen las ideas y los intereses de los  monopolios y el imperialismo.

No creemos en la democracia burguesa porque ésta mantiene en la miseria a más de la mitad de la población y ha postrado a nuestro país bajo el dominio de las empresas trasnacionales. Nosotros concebimos a la democracia como la democracia de los trabajadores,  que se ejerce a favor del pueblo y en contra de los explotadores y de los servidores del imperialismo.

Expresado lo anterior, el Partido de los Comunistas adopta los siguientes puntos programáticos:

Único.- Los comunistas se proponen como su objetivo único y fundamental construir a la brevedad posible el régimen socialista, donde el poder corresponda a la clase obrera y a sus aliados y la riqueza sea distribuida de una manera justa entre el pueblo trabajador, aboliendo para siempre la propiedad privada sobre los medios e instrumentos de la producción económica y del cambio y  la explotación del  hombre  por  el  hombre.  Esto  significará  un  cambio profundo en la sociedad mexicana donde los hombres se organizaran de una manera distinta para producir lo que necesitan;  para destrabar y desarrollar impetuosamente las fuerzas productivas y se empiecen a resolver los viejos y nuevos problemas de nuestro pueblo, que adquirirá una manera más elevada de vivir y de entender a la sociedad humana y al mundo.

El nuevo Estado significaría la reconquista del derecho que la Nación  tiene a la autodeterminación y a establecer sus propias formas de gobierno, por lo que tendría que seguir ampliando la democracia, pero su objetivo inmediato sería el de erradicar de nuestro país la pobreza, el hambre y la marginación. Asegurar la integridad de nuestro territorio, de la soberanía nacional y el desarrollo independiente del país.

El  nuevo  Estado  tomaría  de  inmediato  las  siguientes medidas:

Cancelación de la deuda externa y denuncia del Tratado de Libre  Comercio para evitar que se sigan saqueando nuestros recursos;  eliminar los peligros de la anexión y desprendernos definitivamente del imperio norteamericano.

Decretar la nacionalización cabal de la tierra como única medida  eficaz para conservar la integridad de nuestro territorio y para promover la producción agrícola, ganadera y  forestal.  Los  distritos  de  riego  serian  reservados  a empresas del Estado con lo que  quedaría garantizada la       producción   de    alimentos    básicos    para    nuestra población. El resto de las tierras podrían ser entregadas a las comunidades indígenas y concesionadas a ejidos, cooperativas y aun a particulares dependiendo del tipo de cultivo y de las condiciones del terreno.

Ya Marx desde el siglo XIX sostenía que la propiedad privada sobre la tierra era un absurdo porque nadie puede ser propietario de una porción del globo terráqueo y que su  nacionalización,  aun  en  el  régimen  capitalista,  era una necesidad social que se abriría paso por encima de las leyes, los prejuicios y los intereses de los  grandes terratenientes.

Nacionalizada a la tierra se mantendrá con mayor vigor todavía el principio de que corresponde a la Nación el dominio de todos los recursos naturales, las aguas interiores, el mar territorial, la zona  económica exclusiva, las riquezas del subsuelo y que tratándose de los hidrocarburos, el uranio y otros minerales estratégicos no se otorgaran concesiones a particulares, lo mismo que en la generación, conducción y distribución de la energía eléctrica. Todos aquellos bienes que en su momento fueron considerados como propiedad de la Nación y de los cuales ha sido despojada, volverán a ser parte de su patrimonio.

El  Estado  proletario  tomará  posesión  a  nombre  del pueblo y  de la Nación mexicana de todas las empresas industriales, comerciales y de servicios que existan en el país, en especial de las empresas estratégicas, como son los bancos, los ferrocarriles y los transportes en general, los puertos, los aeropuertos, las empresas mineras, teléfonos, radio y televisión, la industria siderúrgica y  automotriz, la  industria  pesada,  la  industria  de  transformación,  las grandes cadenas comerciales, el correo, la comunicación satelital, las aseguradoras, las productoras de fertilizantes, insecticidas,  semillas  mejoradas y tomará medidas para fortalecer su domino sobre el desarrollo económico.

El nuevo Estado formulará el plan de desarrollo económico concebido como un medio para elevar constantemente los niveles de vida de los mexicanos.

El nuevo Estado tomara en sus manos, a nombre de la Nación mexicana y del pueblo, la educación del país en todos sus niveles y aquellos servicios que tengan que ver con la salud, la vivienda,  la nutrición y el vestido de los mexicanos. Se fortalecerá y ampliara  el sistema de seguridad social para toda la población.

El nuevo Estado tomará con urgencia aquellas medidas que tiendan a sanear el medio ambiente porque el capitalismo contaminó las aguas, las tierras y el aire hasta llegar a niveles peligrosos.

El nuevo  Estado  respetará  la  autonomía  plena  de  los pueblos indígenas y tomara medidas urgentes para elevar su vida y la de los demás grupos marginados hasta integrar plenamente, desde el punto de vista material y espiritual, a la Nación mexicana.

El nuevo  Estado  establecerá  una  política  internacional con base a los principios del internacionalismo proletario, prestara su solidaridad a aquellos países que luchan por su liberación nacional y mantendrá relaciones de respeto y amistad con todos los pueblos del mundo.

El nuevo Estado someterá por la fuerza si fuera necesario a los  enemigos del pueblo, a los explotadores que se resistan a abandonar sus antiguos privilegios y someterá a juicio a todos  aquellos criminales que hayan cometido actos  de  genocidio,  hayan  causado  lesiones  graves o la pérdida de la vida a los seres humanos durante las acciones represivas o en los sitios de tortura.

El nuevo Estado cumplirá con todas aquellas tareas que le encomienden los trabajadores y el pueblo. Hasta que hayan desaparecido las diferencias entre el campo y la ciudad, entre el trabajo manual e intelectual y se haya eliminado todo vestigio de explotación, hasta que los mexicanos, libres de ataduras, cumplan con sus respectivas tareas y  obligaciones sin necesidad de acciones coercitivas y puedan satisfacer a plenitud sus necesidades, disfrutando de los bienes  materiales y espirituales que la sociedad comunista producirá en abundancia.

Estatuto del Partido de los Comunistas

 DOCUMENTOS BÁSICOS DEL PARTIDO DE LOS COMUNISTAS

 

Los documentos básicos que aquí se publican fueron aprobados por el congreso fundacional del Partido de los Comunistas y ratificados, con algunas modificaciones, por su III Congreso Nacional, celebrado en la Ciudad de México los días 23,24 y 25 de Marzo de 2012

 

La Comisión del Comité Central.

 

ESTATUTO DEL PARTIDO DE LOS COMUNISTAS

CAPÍTULO I

DATOS BÁSICOS SOBRE EL PARTIDO

Artículo 1. El nombre: Partido de los Comunistas.

Artículo 2. El lema: ¡Proletarios de todos los países, uníos!

Artículo 3. El emblema: Tomando como fondo una bandera roja, el emblema se compone de la siguiente manera: Una hoz y un martillo de color amarillo, así como una estrella en la parte superior de su costado izquierdo, que representan la alianza de los obreros y campesinos del mundo.

Artículo 4. El himno del Partido de los Comunistas: La Internacional

Artículo 5. El Partido de los Comunistas hace suya la filosofía del marxismo-leninismo, es decir el materialismo dialéctico e histórico, el socialismo científico. Está plenamente  convencido del Internacionalismo Proletario y se considera parte del movimiento internacional de los partidos comunistas y obreros.

CAPÍTULO II

COMPOSICIÓN Y FORMAS DE INGRESO AL PARTIDO

Artículo 6. Composición: El Partido de los Comunistas es un partido de la Clase obrera y todos los trabajadores que tienen el propósito de llevar a la clase trabajadora al poder, desplazando a la burguesía para construir un nuevo Estado, por la conquista de la democracia y el socialismo, en el cual la explotación de unos  hombres  por otros desaparecerá para siempre, y el centro de su existencia será el bienestar material y  cultural de todos los seres humanos. Nuestro objetivo superior es la sociedad comunista

Artículo 7.  Ingreso: Se ingresa al Partido  de los Comunistas en forma libre, voluntaria e individual, sin más requisito que aceptar luchar por la democracia socialista y el comunismo, hacer suyo los principios, el programa del partido y, por lo tanto, aceptar también las normas de la vida partidaria expresadas en el presente estatuto. Cada compañero, deberá encuadrarse en la Célula en la cual va a militar. El Partido de los Comunistas se define como una organización de militantes con un alto grado de conciencia, una organización de cuadros revolucionarios. 

CAPÍTULO III

LA ESTRUCTURA INTERNA DEL PARTIDO

 Artículo 8. El Partido de los Comunistas es una organización de organizaciones. La estructura de todo el partido tiene como base a las Células, los cuales son los organismos donde se forma la conciencia del trabajo y la dirección colectiva, y constituyen la forma básica de la militancia. Son organismos de discusión, de diseño y ejecución de planes y proyectos de trabajo político en el seno del pueblo y de las masas y en las diferentes organizaciones sociales de los trabajadores. Tienen el objetivo concreto de llevar las ideas del partido a toda la sociedad; hacer crecer al partido; penetrar con las ideas del partido en el pueblo, y contribuir a la mejor consecución de los objetivos de clase de los trabajadores, así como para realizar tareas internas de organización y fortalecimiento del partido.

Las Células deben desarrollar su lucha creativamente, y sólo podrán ser reconvenidas por el Comité correspondiente cuando sus acciones contravengan la política general y las resoluciones de los órganos superiores del partido. Se reúnen por lo menos una vez semanalmente.

Artículo 9. Las Células coordinan sus actividades con el Comité correspondiente. Deben integrarse con un mínimo de tres militantes y en atención a sus propias particularidades demográficas, geográficas y socioeconómicas (centro de trabajo, de educación o territoriales).

Las Células se integran para organizar a la clase obrera en sus  diversas ramas productivas, de tal forma que se deberán formar Células  esencialmente  entre  la  clase obrera, entre los trabajadores del campo, en el movimiento de mujeres, entre la juventud, entre los estudiantes, entre los intelectuales, etc. El Comité correspondiente  vigilará que el surgimiento de las células atiendan a la realización de  tareas concretas de crecimiento y fortalecimiento del partido entre la clase trabajadora.

Artículo  10.  La  estructura  general  del  partido  es  la siguiente, de arriba hacia abajo:

1) El Congreso Nacional

2) El Comité Central

3) La Dirección Colectiva

4) Los Comités Estatales

5) Las Células

Además los órganos del Partido de los Comunistas podrán convocar  a Conferencias específicas para desarrollar la política del partido.

Artículo 11. El Congreso Nacional es la autoridad máxima del  partido, se reúne cada tres años o cuando así lo determine el Comité Central y se integra con los miembros de ese comité y con los delegados de las células, electos democráticamente en reuniones efectuadas para tal fin, en los términos de la convocatoria del Comité Central y en la proporción de un delegado por cada tres militantes.

Son facultades del Congreso

a) Examinar la situación nacional e internacional para resolver la  forma en que el partido debe encarar la realidad y las acciones que deba emprender al respecto.

b) Aprobar la línea política del partido, la estrategia y la táctica  para alcanzar los objetivos que se propone y resolver sobre la  unidad orgánica con otros partidos y las cuestiones fundamentales que tengan que ver con los procesos unitarios en que el partido esté involucrado.

c) Emitir resoluciones sobre la vida interna del partido.

d) Reformar o modificar  los  Documentos  Básicos  del Partido, Declaración de Principios, Programa y Estatuto.

e)Elegir al Comité Central.

Artículo 12.El Comité Central es designado por el Congreso Nacional  y  se  integra  por  el  número  que  este  último determine de compañeros electos democráticamente por el voto de todos los delegados efectivos acreditados, de acuerdo con el siguiente procedimiento:

Una comisión de candidaturas previamente designada por el  Comité Central, habiendo consultado a la base, propondrá una lista  de candidatos con el informe de cada uno de ellos  sobre su antigüedad, lugar donde actúa, la calidad de su militancia y todos aquellos méritos que lo hagan merecedor del cargo. Los  delegados, en votación económica y abierta expresaran si aprueban la propuesta en su totalidad o si proponen  modificarla cabal o parcialmente. Las propuestas que se hagan en este último caso deberán ser motivadas en los mayores méritos  del    candidato o en lo que mejor conviene al Partido.

El Comité  Central  se  reúne  cuando  menos  cada  tres meses, convocado por la Dirección Colectiva o en situación extraordinaria por la mayoría de sus propios integrantes, y sus facultades son:

a) Elegir, de entre sus miembros a los integrantes de la Dirección Colectiva, que tendrá también funciones de secretariado.

b) Analizar, discutir y resolver sobre cuestiones de la vida internacional, nacional o local.

c) Dar los lineamientos generales para que los resolutivos del Congreso Nacional sean llevados a la práctica.

d) Evaluar, en cada reunión, el trabajo de la Dirección Colectiva, y reestructurarla de ser necesario.

e) Publicar  un  periódico  central  expresión  política  e ideológica del partido.

f) Atender  las  relaciones  internacionales,  nacionales, alianzas y tareas de solidaridad.

g) Publicar una revista teórica.

h) Organizar  y  garantizar  el  funcionamiento  de  una Escuela de Cuadros y un sistema de formación política e ideológica.

i) Convocar al Congreso Nacional, proponer su orden del  día  y  las  bases  para  integrarlo,  presentar  los documentos base de discusión y de resolución.

j) Convocar   a    las   Conferencias   convenientes   para desarrollar específicamente al partido.

k) Crear los Centros de Estudios o Institutos para realizar los  estudios  o  investigaciones sobre  los  problemas económicos,   políticos  sociales  y  culturales  como instrumentos del PC para generar propuestas.

l)     Crear las comisiones necesarias para auxiliar su trabajo cotidiano.

Los acuerdos del Comité Central no pueden ser sustituidos por nadie,  sólo podrán ser revocados por el Congreso. Es  el  único  representante  del Partido en  ausencia  del Congreso y está  mandatado por éste para organizar el trabajo cotidiano.

Artículo 13. La Dirección Colectiva se integra con los miembros electos por el Comité Central en votación directa, universal y secreta de sus integrantes.

Para    ser    miembro   de    la   Dirección   Colectiva   debe pertenecerse al Comité Central.

La vida interna de la Dirección Colectiva, y de todos los Comités,  así como de las Células, será normada por el principio del centralismo democrático,

Para  su  trabajo  cotidiano,  en  ausencia  de  la  Dirección Colectiva,  como órgano integrado, se elige al Secretario General. El Secretario General es quien coordina los trabajos de la Dirección Colectiva del Comité Central; convoca a sus reuniones y prepara los materiales de su agenda y representa al Partido cuando no está reunida la Dirección Colectiva

Es obligación de la Dirección Colectiva dirigir correctamente la vida del partido en los periodos que le corresponde actuar; y rendir un informe de sus actividades al Comité Central, en los aspectos político, administrativo y financiero.

Artículo 14. Los Comités se eligen en Congresos de su respectiva  circunscripción  (Entidad  federativa,  Región, Municipio),  en  los  que  participan  todos  las  Células en   votación  universal,  directa.  Estos  Congresos  son convocados por el Comité Central.

Artículo 15. El órgano inmediatamente superior puede, a petición de cualquiera de los militantes del partido, revocar, ampliar o modificar los acuerdos y resoluciones del inferior. Cuando se trate de resoluciones que afecten los derechos de  un  militante,  estas  se   suspenderán  hasta  que  el organismo superior resuelva definitivamente la apelación. 

CAPÍTULO IV

DE LA DEMOCRACIA INTERNA

Artículo 16. El Centralismo Democrático es el principal fundamento de las relaciones internas y de la vida partidaria que  permite combinar la más amplia democracia interna y el examen  colectivo de los asuntos, con la dirección centralizada;  la  libertad   de  discusión  con  la  unidad ideológica y el mantenimiento de la unidad orgánica y de acción de todo el Partido; su práctica diaria y permanente es la forma de existencia del partido. El trabajo colectivo constituye un principio básico de nuestra organización.

Todas  las  decisiones  del  partido  deberán  adoptarse siguiendo un proceso de discusión y análisis de la base hacia  los órganos  superiores  de  dirección,  evitando prácticas cupulares y centralistas, privilegiando el debate  democrático, combatiendo  las  desviaciones. Cuando  excepcionalmente, y  por urgencias que determinen las circunstancias, los  órganos superiores tomen resoluciones sin seguir este proceso, en caso de así solicitarse, deben ser también llevados a los órganos inferiores para su análisis y discusión, a fin de que se sugieran modificaciones y una vez seguido este proceso, serán obligatorios para todos.

El centralismo  democrático  se  basa  en  las  siguientes normas:

a)    Todos    los   organismos   de    dirección   son   electos democráticamente por los miembros y representantes de los órganos del Partido.

b)    Disciplina rigurosa, única y consiente, en el seno de todo el Partido.

c)    Subordinación de la minoría a la mayoría.

d)  Los  responsables  de  los  organismos  del  Partido, informan periódicamente de su labor y de las finanzas a los miembros de su organización respectiva y a los organismos superiores.

e)    Los  acuerdos  de  los  organismos  superiores  son obligatorios para los inferiores.

f)     Todos los militantes y organismos inferiores del Partido tienen el  derecho de apelar las resoluciones de los organismos superiores hasta llegar al congreso. 

CAPÍTULO V

DE LOS DERECHOS Y OBLIGACIONES DE LOS MILITANTES

Artículo 17. Son derechos de los militantes del partido:

a)    Participar  libre  y  democráticamente  en  todas  las reuniones del partido de acuerdo a la responsabilidad conferida por su organización u órgano.

b)    Elegir y ser electo para cualquiera de los cargos de dirección  o  de estructura partidaria, así como para cumplir cualquier otra tarea.

c)    Renunciar a su militancia partidaria.

Artículo 18. Son deberes de los militantes del partido:

a)    Militar encuadrado en una Célula.

b)    Contribuir al sostenimiento económico del partido de acuerdo con la cotización que libremente se fije en su Célula.

c)    Cumplir y hacer cumplir el Estatuto.

d)    Cumplir las tareas que le sean asignadas por su Célula o por otros órganos superiores de dirección.

e)    Distribuir la prensa central, así como otras publicaciones y materiales del partido.

 

CAPÍTULO VI

EL PARTIDO Y LAS ORGANIZACIONES DE MASAS

Artículo 19. El militante tiene el compromiso de participar en sus sindicatos u otras organizaciones de masas y frente amplio, luchando  por asegurar su sentido clasista y su independencia y autonomía frente al Estado y la patronal, combatiendo  la corporativización  y  asegurando  el  libre derecho de sus integrantes de pertenecer a la organización política que consideren. Luchar también por la unidad de la clase obrera y de los movimientos, así como su democracia interior.

 

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