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GRAVE CRISIS DE GOBERNABILIDAD

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GRAVE CRISIS DE GOBERNABILIDAD

GRAVE CRISIS DE GOBERNABILIDAD

Por. Salvador Castañeda O’Connor

Una enorme oleada de protestas e inconformidades sociales recorre el país que ha obligado a funcionarios, militares e intelectuales reunidos, de manera inédita, en el Centro de Estudios Superiores Navales, dependiente de la Secretaria de Marina a calificar la situación actual como “una grave crisis de gobernabilidad”. Subrayan el fracaso de Calderón en la lucha anticrimen y lamentan los discursos sin respaldo de Peña Nieto. Estos  militares están sugiriendo una mejor coordinación de las fuerzas armadas  y dotarlas de mejores tácticas, pero no para  garantizar la seguridad de los mexicanos, sino para someter a quienes protestan, lo que supone un objetivo contrario a lo que buscan, porque la gobernabilidad consiste precisamente en que la sociedad acepte voluntariamente las disposiciones de la autoridad sin necesidad de ponerle una pistola en la cabeza.

No es que las autoridades mexicanas sean ciegas ni sordas ante los reclamos de los maestros, de los estudiantes, de los indígenas, de los mexicanos que nos oponemos a las reformas laboral, educativa, fiscal y  energética, lo que pasa es que tienen que obedecer, sin réplica, las instrucciones del imperio.

La verdadera crisis es del sistema que ha convertido a nuestra patria en una colonia de los Estados Unidos

Frente a esa crisis la única solución válida es la lucha por la liberación nacional.

Los maestros de la CNTE bloquearon ambas cámaras del Congreso, quienes que se vieron obligadas a buscar una sede alterna que encontraron en BANAMEX, tentáculo de uno de los monopolios globales que han sometido a nuestro país. Pretenden desde hace semanas que dura su valiente movilización, impedir la aprobación de las leyes secundarias referidas a la reforma educativa. El gobierno accede al dialogo pero reitera su decisión de llevar adelante la aprobación de tales leyes sin ceder un ápice en su propósito de imponer su contrarreforma, que elimina toda acción  colectiva o sindical en la defensa de los derechos laborales de los maestros. Es más, el gobierno ve el asunto como un problema de tránsito de la Ciudad de México. Por si fuera poco, el Secretario de Gobernación ha declarado que si el dialogo no funciona queda la opción de utilizar la fuerza pública.

Desde que asumió el cargo de Presidente de la República Peña Nieto, el gobierno ha asumido una actitud retadora y fascistoide frente a las manifestaciones públicas de rechazo a su política, sugiriendo que ni siquiera le mortifica el camino de la violencia, aun el de la guerra civil.

Diversos sectores de la población donde participan personalidades del mundo político e intelectual, se están manifestando con fuerza en contra de la pretensión del gobierno de privatizar PEMEX y la industria eléctrica, pero lo grave es que al margen de las formalidades constitucionales, la mayor parte del sector energético ya fue privatizado desde hace muchos años, los mismos que llevamos el Partido de los Comunistas y otras fuerzas sindicales y políticas, encabezadas por el Sindicato Mexicano de Electricistas, luchando contra ello, sin conseguir más que  se difieran las reformas constitucionales y que se persiga de manera implacable al SME. 

                                                                                                                                                    Por eso hemos afirmado:

Quienes gobiernan al país a nombre del imperialismo van a entregar formalmente la totalidad de nuestro petróleo y nuestra industria petrolera a los monopolios globales,  no porque tengan derecho, sino porque pueden hacerlo al amparo de los misiles norteamericanos. Los bienes y derechos de la Nación son inalienables no solo porque lo dice la Constitución, sino fundamentalmente porque le son inherentes y no pueden ser de nadie más. Los artículos 27 y 28 Constitucionales en su parte relativa al inventario del patrimonio nacional no pueden ser modificados por nadie  y mucho menos por un Congreso integrado por golpistas y traidores.

La solución no es simplemente impedir la reforma energética porque los que actualmente gobiernan al país, estos testaferros del imperialismo, seguirían siendo los que controlan nuestro petróleo como falsos representantes de la nación mexicana: es necesario ir más allá y convertir una reivindicación patriótica y justa en una lucha revolucionaria por la liberación nacional.

Los pueblos indígenas reunidos recientemente en San Cristóbal de las Casas,   a convocatoria del Congreso Nacional Indígena, han  lanzado un formidable pronunciamiento que contiene unas 30 exigencias y reclamos pero advierten que:

“Hemos aprendido en este camino de lucha que los poderosos no tienen respeto por la palabra, la traicionan y violentan una y otra vez a lo largo y ancho de este país que se llama México, desde el desconocimiento a los Acuerdos de San Andrés Sakamchén de los Pobres, la contra reforma indígena del 2001 y las innumerables traiciones a nuestros pueblos de las diversas regiones y luchas en un México indio que se encuentra vivo, de pié  y con un solo corazón que se hace grande, tan grande como es el dolor que sufrimos y como la esperanza que luchamos, pues, a pesar de la guerra de exterminio que se ha vuelto más violenta que nunca aquí estamos”.

Ese pronunciamiento dirigido a todos los pueblos y gobiernos del mundo, concluye de una manera digna diciendo:

“Somos los indios que somos, decididos a reconstituirnos en otro mundo posible”

“Ese espejo profundo, antiguo y nuevo son las luchas que somos y por las que nos pronunciamos con un solo corazón y una sola palabra.”

“Reconocemos, apoyamos y animamos las luchas por la autonomía y libre determinación de todos los pueblos indígenas que conformamos el Congreso Nacional Indígena, desde la Península de Yucatán hasta la Península de  Baja California.”

“Esto es lo que somos, nuestra palabra y nuestra lucha irrenunciable, somos pues el Congreso Nacional Indígena y nuestro es el futuro de nuestros pueblos.”

Este es el espíritu de lucha que anima a los comunistas que si bien hacemos nuestras las protestas y las movilizaciones que los maestros y otros mexicanos patriotas impulsan en contra de las acciones regresivas y antinacionales del gobierno, queremos hacerlo con la dignidad que nos muestran los pueblos originarios y siguiendo el ejemplo y el camino que ellos han iniciado, declaramos que es necesario que todas las organizaciones que representamos legítimamente las demandas y necesidades del pueblo mexicano nos reunamos y nos constituyamos en un gobierno autónomo del pueblo mexicano que organice la transición hacia un México que sea una patria  para todos los mexicanos y no el territorio de despojo, saqueo y muerte en que lo han convertido la cadena de malos gobiernos que hemos padecido y sus amos, los oligarcas norteamericanos.

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