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EN BUSCA DEL CAMINO REVOLUCIONARIO (Segunda Parte)

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EN BUSCA DEL CAMINO REVOLUCIONARIO (Segunda Parte)

EN BUSCA DEL CAMINO REVOLUCIONARIO

Por: Salvador Castañeda O´Connor

SEGUNDA PARTE

NOTICIA DEL PARTIDO DE LOS COMUNISTAS

“Después de un prolongado pero fructífero proceso unitario brotó en la ciudad de México el Partido de los Comunistas- dice el editorial del primer número de la revista Unidad Comunista-. Más de trescientos delegados provenientes de 26 entidades federativas acordaron su fundación. El evento recibió el saludo de 63 partidos del mundo, entre ellos 59 partidos comunistas y obreros. Contó con la presencia física de representantes del Partido Comunista de Cuba, del Partido Comunista de Vietnam, del Partido Comunista de Bohemia y Moravia y del Partido Comunista de Alemania. Nuestro partido fue consecuentemente registrado al nacer por el pueblo de México y por el Movimiento Comunista Internacional. Este hecho tuvo lugar el 26 de julio de 2003 que coincide con el 50 aniversario del asalto al cuartel Moncada…El Partido de los Comunistas es una organización absolutamente independiente del gobierno y de la clase burguesa. Agrupa a trabajadores manuales e intelectuales del campo y la ciudad. Es un partido de la clase obrera que se orienta por las tesis del marxismo leninismo y que se estructura con base en las normas leninistas del centralismo democrático. Se propone destruir el actual sistema de explotación capitalista para construir en su lugar el régimen socialista; abolir la dictadura burguesa e implantar la dictadura del proletariado…El partido de los Comunistas no renuncia a ninguna de las vías históricamente probadas para tomar el poder y se acoge al principio fundamental que nos legaron los fundadores de este país de que el pueblo tiene en todo tiempo el derecho inalienable de cambiar su forma de gobierno”.

 

Efectivamente, el 26 de julio del2003 surgió EL Partido de los Comunistas,  como el producto legítimo de un proceso unitario que involucró a varias organizaciones marxistas leninistas y que tuvo como resultado inmediato la fusión del Partido de los Comunistas Mexicanos y el Partido de la Revolución Socialista.

La primera característica  que vale la pena destacar es que a contracorriente de las historias de enfrentamientos entre los partidos de la izquierda, el nuestro surgió de un proceso unitario que aún no termina. Hoy mismo estamos involucrados en la unidad de acción con la Organización Revolucionaria Socialista Zapata Y Villa  Viven y fortaleciendo nuestros contactos fraternales con UNIOS Y con el EZLN.

La segunda gran característica es que nuestro partido, en una época de contrarreformas, de disposiciones regresivas, anti históricas y anti populares no nació ni pudo haber nacido, como un partido reformista, sino como un partido revolucionario, cuyo único punto de su programa es la toma del poder, sin importar el tiempo que nos lleve el intento, para construir en México un sistema social, económico y cultural que supere al capitalismo,  aboliendo la propiedad privada de los medios e instrumentos de la producción económica y del cambio y  la explotación del hombre por el hombre. 

Ya por programas mínimos hemos luchado toda la vida hasta caer en el reformismo. Si queremos independencia nacional, progreso social y democracia tenemos que elevar la mira y plantearnos la necesidad de construir el socialismo en nuestra patria,  sin que esto quiera decir que dejemos de  lado las demandas concretas de nuestro pueblo y luchar por ellas, como lo hemos acreditado plenamente a lo largo de nuestra breve existencia.

La idea de decir que el punto único de nuestro programa es la revolución socialista significa una cosa más sencilla: ¡Que hemos llegado a la experiencia concreta de que ninguna de las grandes y pequeñas demandas de la Nación mexicana se pueden cumplir en este sistema capitalista; de que ninguna de las demandas de la clase obrera, de los campesinos y del pueblo se pueden satisfacer en el sistema capitalista! y el que diga lo contrario está conduciendo al pueblo al conformismo, al apaciguamiento y a la tranquilidad, cuando lo que debemos hacer los comunistas es levantar el ánimo revolucionario e irnos a la insubordinación e insurgencia pacífica… ¿cuál fue la importancia de nuestra alianza con las organizaciones que participamos con La Otra Campaña, a pesar de que nos aliamos con un grupo armado como es el EZLN”? Que pudimos levantar una jornada nacional y pacífica en contra del sistema; Que abrimos una nueva vía revolucionaria, distinta a la que tradicionalmente dividió a los revolucionarios en el pasado, que solamente entendían dos vías,  la lucha armada o la lucha electoral; Que abrimos un espacio a la lucha revolucionaria de las masas; Que decidimos enfrentar la farsa electoral luchando abajo y a la izquierda junto a las grandes y pequeñas resistencias que existen en el país.

La tercera gran característica de nuestro partido es que no fue casual que naciéramos un 26 de Julio. Escogimos ese día para mostrar nuestros lasos fraternales con los comunistas cubanos y dejar muy en claro, que nuestro amor por el pueblo cubano es inmarcesible. El primer acto de nuestro nuevo partido fue hacer un homenaje a la gran Revolución Cubana. Recuerdo que dijimos entonces que nosotros, frente a una agresión militar contra la Isla heroica,  queríamos tener el privilegio de morir junto a nuestros hermanos. 

Nosotros no somos náufragos de escuela filosófica alguna en desuso, ni huérfanos de ningún ensayo político fracasado.

Sostenemos con firmeza la doctrina marxista leninista y sus partes fundamentales, el materialismo dialectico-histórico, la economía política y el socialismo científico; nos valemos de  las enseñanzas de Miguel Hidalgo,  Zapata y  Villa, como una guía para la acción. El heroico pueblo cubano, su partido y el Comandante Fidel Castro son nuestro ejemplo e inspiración. Eso no lo digo sólo como una frase, cariñosa y fraternal, sino porque Cuba hace posible que la contradicción fundamental del mundo de nuestro tiempo siga siendo la que se da entre el sistema capitalista y el sistema socialista.

 

En esta parte de mi trabajo quiero rendir un homenaje al desinterés, a  la  gallardía, abnegación, valor ,patriotismo y  congruencia ideológica, de mis compañeros del Partido de los Comunistas, que siguiendo el ejemplo de su precursor y fundador, Alejandro Gascón, enarbolaron la doctrina del marxismo cuando ya había declinado la Unión Soviética y derrumbado el mundo socialista; que recogen la bandera de la lucha por la liberación nacional y el socialismo cuando nuestro país  está prácticamente en ruinas. Alejandro se lanzó en 1994  como candidato comunista independiente a la  Presidencia de la República y 9  años más tarde mis compañeros hicieron brotar a nuestro partido, sin esperar nada a cambio que no sea la satisfacción de cumplir con nuestro deber de comunistas.

“Este partido nuevo- dijo en su oportunidad Alejandro Gascón-el Partido de los Comunistas es el mejor logro que hemos tenido hasta ahora los comunistas. Se da en un ambiente de mayor claridad, por un lado, y por el otro, cuando se están definiendo en el  marco internacional otra vez las fuerzas que participan en los diferentes campos de la lucha.”

 

“Nacimos- dice el documento central de la Tercera Conferencia Nacional de Organización  del Partido de los Comunistas- como un desafío a las políticas hegemónicas de la oligarquía internacional. Como una de otras tantas expresiones, con las que no contaban los que le ponían fin a la historia y a la lucha de clases, como la rebelión de los militares en Venezuela encabezada por Hugo Chávez; el levantamiento del Congreso Nacional Africano en contra del apartheid encabezado por Nelson Mandela; el levantamiento del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional en México; la presencia siempre victoriosa  de la Revolución cubana; la resistencia palestina, etc.

Surgimos en la vida nacional en medio de la lucha en contra de la privatización de la energía eléctrica; en  contra de la privatización de la educación superior apoyando a la histórica huelga en la UNAM del CGH; en apoyo a la lucha de los pueblos en defensa de la tierra de Atenco, Texcoco y Chimalhuacán que se rebelaron en contra del decreto de expropiación de esos predios, para crear un aeropuerto que daba entrada al Plan Puebla-Panamá. Hemos dado solidaridad a los sindicatos de mineros y electricistas, perseguidos de manera implacable por el poder público y bajamos al fondo de la mina de Pasta de Conchos para tratar de rescatar los restos de 63mineros muertos en una explosión criminal.

Sin duda alguna, nuestro mayor acierto político fue adherirnos a la Sexta Declaración de la Selva Lacandona. Ahí encontramos nuestra trinchera al lado de los de abajo, para construir un nuevo mundo, respetando cada quien su modo y sus formas. Es un honor para nuestro partido ser reconocidos por las diferentes fuerzas que conformamos la Sexta, como lo que somos, El Partido de los Comunistas, con nuestra bandera la oz y el martillo. Estamos orgullosos de ello.

Aspiramos ser el partido del proletariado, por nuestra composición orgánica, por nuestra ideología y por nuestro programa. El partido está compuesto en primer lugar por un núcleo obrero fuerte y radical, disciplinado y organizado, que influye en la lucha nacional y que se pone al frente en la lucha obrera, que tiene influencia en las bases obreras y es respetado por los cuadros dirigentes que enfrentan la lucha contra el capital y el mal gobierno. Nuestra segunda línea son los maestros, desde maestros de primaria hasta catedráticos universitarios e investigadores. Nuestra tercera línea de combate la componen los trabajadores del campo, con tierra y sin tierra. Todos nuestros frentes se pertrechan con la ideología del proletariado el Marxismo-Leninismo y obedecen la línea que marca nuestro programa para influir en las masas proletarias. El frente juvenil que es el principal frente de combate está al mando de la Juventud Comunista de México”.

En el documento preparado para la Tercera Conferencia Nacional de Organización, sobre la estructura y funcionamiento del partido, se dice:

“…Los avances que el partido ha tenido en estos primeros diez años de vida. El cumplimiento de sus tareas y acuerdos, desde los más sencillos hasta los colosales como el Rescate Independiente de Pasta de Conchos, tienen que ver con la organización. La capacidad del partido en el cumplimiento de las tareas y objetivos de hasta ahora manifiesta, apesar de ser un partido muy  pequeño, tienen que ver con la gran militancia de nuestros miembros, de nuestro cuadros. La gran concentración y movilización de nuestros recursos. En esa capacidad de realización del Partido intervienen numerosos factores. La extraordinaria militancia de los miembros del Partido. La movilización y congregación de esfuerzos y recursos materiales y humanos. La mezcla de experiencia acumulada de muchos años de lucha y de la juventud creadora, dinámica y valiente con la que cuenta nuestras filas partidarias. Y sobre todo la capacidad de organizar de nuestros cuadros.

En cualquiera de las grandes tareas del Partido, la organización es uno de los elementos básicos del trabajo. El trabajo de organización comienza en la concepción de la propia tarea, en la definición de sus objetivos y aspectos, en la planificación, en la calendarización del ritmo de trabajo, en el cálculo de los recursos necesarios y de los recursos disponibles. Lo que el compañero Fernando Acosta siempre ha denominado, la Ruta Crítica..

…Pero necesitamos tener un partido disciplinado. Un partido convencido del trabajo y de las tareas. Un partido que encuentre el camino. Que no se distraiga con cantos de sirenas. Un partido que deje la cama y el sillón, la zona de Confort. Necesitamos quemar las naves y andar. Tener siempre en un lugar especial a nuestras insignias y dar paso al mismo tiempo a las nuevas formas y a los nuevos cuadros revolucionarios. Necesitamos esforzarnos en cambiar. Sin protagonismos ni falsas modestias. Sin sentimentalismos infructuosos. Ni añoranzas al pasado que más que impulsos para el trabajo parecen justificaciones para continuar en la modorra y la contemplación. Tenemos unidad ideológica. Tenemos una línea firme. Nadie pretende regresar a los tiempos del parlamentarismo. Hemos aprendido a conocernos y trabajar juntos a pesar de nuestros diversos orígenes. Tenemos buenos aliados, los únicos parecidos a nosotros en todo el país. Tenemos todo por delante, un mundo por ganar y construir”.

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