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Contra el reformismo revolucionario

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Contra el reformismo revolucionario

Contra el reformismo revolucionario

Y la táctica de los comunistas en México

Por Diego Hernández

Si bien es cierto que hay varios caminos para llegar a un punto álgido en el cual la lucha de clases se intensifica, ya sea en favor de los opresores (burguesía) o el proletariado y el pueblo. En el caso de la burguesía, su avance consiste en desarrollar la más férrea opresión tanto económica, pero sobre todo coercitiva.  El encarcelamiento de opositores, la represión en las manifestaciones sociales, la tortura o simplemente la desaparición se vuelve práctica cotidiana para las fuerzas castrenses y policiales del estado, que defenderán con el cuchillo entre los dientes los intereses de la burguesía trasnacional que gobierna el país.   

En el caso del proletariado y el pueblo, el éxito o fracaso del movimiento revolucionario depende no sólo del desarrollo de las condiciones objetivas (desempleo, pobreza, inseguridad, salarios bajos, explotación laboral) sino de sus condiciones subjetivas (conciencia de clase) la necesidad de transformar la realidad, eliminando el poder de la burguesía y estableciendo la dictadura del proletariado, como forma de gobierno para los intereses de los trabajadores y hacerle frente a las intenciones de regreso al poder a la burguesía parasitaria.

Todo esto escrito parece cosa sencilla, como si solamente formuláramos un programa de objetivos a trazar y llevarlos a cabo para la liberación de nuestro pueblo. La  lucha de clases nos indica que el marxismo- leninismo no es una receta de cocina, mucho menos un manual para llevarlo a pie juntillas; es una herramienta de lucha aplicado a la realidad concreta para establecer  los métodos y las formas que más se adecuen a las condiciones, necesidades y  circunstancias de cada país y región.

Para ello, se debe tomar en cuenta el grado de conciencia del pueblo, su hartazgo contra los que mal-gobiernan,  la organización del Partido en toda su estructura (Células, comités estatales, Comité Central), los métodos de comunicación y difusión de las ideas del Partido, su vinculación al movimiento de masas y las luchas genuinas de nuestro pueblo;  depende también  de la alianza con los aliados históricos de la clase obrera ( los campesinos) y los nuevos aliados que necesariamente tendrán que unirse al movimiento de liberación (pueblos originarios, estudiantes, intelectuales, comerciantes, desempleados, ambientalistas, mujeres, etc) sin la participación directa o indirecta de estos grupos que resisten en México será más difícil la tarea.  

Debemos de valorar el grado de organización que tenemos y  que aspiramos tener en las filas del Partido, su influencia en la población y en la clase trabajadora, su vinculación con las luchas y resistencias que se desarrollan  a lo largo y ancho del país.  Si las respuestas no son muy alentadoras debemos desarrollar algunas preguntas ¿Cómo hacer crecer y fortalecer al Partido de la clase obrera? ¿Cómo fortalecer e impulsar la creación de las células, base fundamental del trabajo leninista en un Partido de nuevo tipo? ¿Cómo desarrollar la conciencia de clase en nuestro pueblo y la necesidad que se sume a la lucha revolucionaria? ¿Cómo cambiar la correlación de fuerzas que prevalece actualmente en México? ¿Cómo encontrar un método de lucha que permita fortalecer a lo interior y a lo exterior al Partido?

Cuál es la estrategia de los comunistas en México o al menos de nuestro Partido. El programa ratificado en el III Congreso Nacional en Marzo del 2012 indica:

Ninguno de los problemas de nuestro país se pueden resolver en el marco del actual sistema capitalista, que dominan las empresas trasnacionales…

Los comunistas se proponen como su objetivo único y fundamental construir a la brevedad posible el régimen socialista, donde el poder corresponda a la clase obrera y a sus aliados y la riqueza sea distribuida de una manera justa entre el pueblo trabajador, aboliendo para siempre la propiedad privada sobre los medios e instrumentos de la producción económica y del cambio y  la explotación del  hombre  por  el  hombre.

La estrategia que se ha planteado para nuestros tiempos es la toma del Poder y la construcción del socialismo para nuestros tiempos como la  única alternativa real que tiene el pueblo de México y la clase trabajadora.

Estamos en la construcción de una tercera vía que fortalezca la línea política de nuestro Partido, fuera de las armas y las elecciones (aunque no las descartamos) hemos elegido tomar otro camino. Siguiendo el Programa del Partido se hace hincapié en la táctica:

En lo económico los mexicanos debemos  organizarnos en unidades productivas independientes, de autogestión y fuera del control de los monopolios y el gobierno, que nos permita producir, sobrevivir, resistir, y combatir al sistema.

Este párrafo lleva consigo tanta sustancia, que fortalece la construcción de la táctica a seguir.  La construcción de Unidades Productivas Independientes, Consejos Autónomos Populares u otro organismo que contribuya a fortalecer varios puntos. Primero la organización popular de manera independiente arrebatando la tierra, las fábricas y cambiar las relaciones sociales de producción capitalista por otras que fortalezcan la solidaridad y la colectivización del trabajo, para resolver los problemas fundamentales como la alimentación, el trabajo, la seguridad, la salud etc. Segundo, la concepción  de que en este sistema capitalista ya nada es posible salvo la revolución, debe ser el imperativo que marque la línea de nuestros tiempos.

Crear acciones para “nacionalizar bancos” o “humanizar a las fuerzas policiales” o incluso “apostarle a la educación pública sobre la privada” resulta de un alto grado de ingenuidad política en nuestros tiempos. Con ello no digo que no hay que salir a las calles,  para derogar la Reforma Educativa, entrelazarse con las luchas magisteriales y ser un referente de los trabajadores, pero no podemos quedarnos ahí. Debemos profundizar los consejos en Defensa a la educación y el trabajo, tomando en consideración que esos trabajadores serán reserva de la lucha de nuestro pueblo para su liberación. Debemos decirles a los maestros que derogando la Reforma Educativa no se terminan los problemas fundamentales. Construyamos  los consejos populares autónomos en todo caso, si queremos educación de calidad, seguridad, y nuevas formas organizativas en impuestos y trabajo comunitario. Esperando a que las condiciones maduren para el estallido social.  

Pensar que podemos mejorar al capitalismo, humanizarlo, verle el lado bueno en función a pequeñas mejoras, ganarle terreno aumentando el salario, elevando la inversión en educación y salud, haciendo que doble las manos en el tema de los derechos de los trabajadores y que no sea tan despiadado; es simplemente no entender que el capitalismo ha cerrado la boca y mordido de manera profunda a nuestro pueblo.

Es no entender que hay una guerra de exterminio contra la población “sobrante” que no consume sus marcas, que no acude a sus supermercados,  que no aporta al PIB nacional, que vive al día y de milagro, esa población sobrante que representa la mitad de la población en México, que no cuenta con seguridad social, con un trabajo remunerativo, que no cuenta con vivienda propia, mucho menos con carro, esa población que no sabe que comerá el día siguiente, esa población que no acude a las universidades.

Entender que hay una guerra abierta contra la población, de manera silenciosa y también de manera abierta que cobra vidas todos los días, que ha militarizado al país y que tiene sobre constante acecho a la población.

Entender que no son sólo las reformas regresivas del Presidente de la república, son los últimos treinta años de saqueo desmedido, de la venta irracional de territorio, de la explotación a gran escala de minas; es no entender que existe hoy como nunca un avance del sistema capitalista en su fase monopolista trasnacional.

El programa de la socialdemocracia en México, aparenta luchar por un cambio “verdadero”, contra la corrupción, contra la pobreza, contra la inseguridad, contra el desempleo juvenil, contra la discriminación, por la seguridad social, por la educación pública, etc etc etc. ¿y cómo lo harán? Si sus principales aliados son la burguesía trasnacional, que en ningún momento se establece cambiar el modelo neoliberal, mucho menos erradicar el sistema capitalista.

Entonces, abanderar un programa táctico en el cual se menciona que se deben nacionalizar los bancos, los ferrocarriles, la tierra, la educación, es entender que en este país, todo eso se ha perdido, y la única salida es luchar por derrocar a los de arriba, la clase política y la burguesía e instaurar el socialismo para hoy.

Que pasó con los trabajadores electricistas que en base a un golpe fascista el Estado mexicano les arrebató por la fuerza su estabilidad laboral, su centro de trabajo, y toda posibilidad de regresar; dejando a miles en la calle literalmente. Las manifestaciones no impidieron que se realizará tal atraco. Cerca de un millón en las calles en los primeros días sin surgir una respuesta en el gobierno. Era el momento de ir a tomar las instalaciones, los trabajadores y el pueblo en general, defender el trabajo era defender los bienes de la nación, en este caso la producción de energía en México. Formar los consejos en defensa de la energía, tomar el control en las fábricas alentados por el pueblo.

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Creo que la táctica había fallado en ese momento, al final los electricistas confiaron en su dirección política y en el gobierno, y todo acabo disolviéndose. La industria eléctrica es ya parte del escenario privado que en base a contratos multimillonarios la clase política y la burguesía succionan las ganancias de la antigua paraestatal. De nuevo se confío en los agentes del imperialismo y miren las consecuencias.

Compañeros, debemos de redoblar esfuerzos organizativos, empujar cambios significativos desde dentro del partido, fortalecer el trabajo de las células en cada región del país, trabajar las conferencias de organización para establecer panoramas concretos de la situación de cada estado y región. La creación de comités intermedios que coordinen el trabajo de las células. Mantener informada a la población sobre los problemas que aquejan, llamando a la organización, no confiar ni un minuto más en la burguesía parasitaria y represora. Llamar a defender la vida (mares, bosques, ríos, seres humanos) mediante la creación de los Frentes u organizarse en Consejos populares autónomos, tomando la experiencia de luchas concretas.

No esperar nada de los de arriba, por el contrario debemos profundizar la política de ruptura y organización de nuestro Partido. Debemos ser el referente de la clase obrera, la guía que lleve a profundizar las condiciones subjetivas y aplaste definitivamente a los apátridas que nos gobiernan y expulsar las trasnacionales que están acabando con todo en este país. ¿Si no es ahora cuando? ¿Nos esperaremos a que terminen de vender todo?, ¿A qué se muera la mitad de la población de hambre?  Salgamos a las calles a organizar a nuestro pueblo y los trabajadores. 

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