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“Al que no le guste, que le ponga azúcar y que se chingue Roma”

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“Al que no le guste, que le ponga azúcar y que se chingue Roma”

“Al que no le guste, que le ponga azúcar y que se chingue Roma”

Por: Juan Carlos Carvajal García. Comité Central

Con mucho orgullo y hasta presunción, puedo decir que yo estuve presente aquella mañana fría del 29 de enero del  2005 al pie del castillo de Chapultepec. Algunos como yo, partimos desde  la misma tierra de donde partió el Heroico Batallón de San Blas hacía el mismo lugar de destino.

El Heroico Batallón de San Blas perdió  396 de los 400 hombres, algunos casi niños, que llegaron a la capital del país a defender la patria de los gringos invasores.

Nosotros, los jóvenes que horas más tarde habríamos de fundar la Juventud Comunista de México, fuimos a rendir honores a los patriotas que entregaron  su vida por defender este país a manos de los mismos que hoy nos lo siguen arrebatando a pedazos.

Esos patriotas que se enfrentaron al invasor, han sido calumniados por los mismos que denostan las ideas del Marxismo-Leninismo, y ahí en el mismo lugar donde ríos de sangre patriota, pero también invasora corrieron, los jóvenes comunistas juramos vencer o morir.

Durante estos 11 años de vida de la organización juvenil revolucionaria más importante de México, han existido momentos de  flujo y reflujo de la militancia; momentos de alegrías pero también de sinsabores.

La JCM estuvo en todos los estados de nuestro país en el recorrido de La Otra; estuvo durante todo el Rescate Independiente de Pasta de Conchos; estuvo en la mina de Cananea y Sombrerete; estuvo en el campamento Cucapá; estuvo al lado de SME y ha estado en las Comunidades Zapatistas, y la JCM es Ayotzinapa. Estas luchas de las que hago mención son de las más importantes de nuestro país aunque no todas, y a las que la jota no les ha mandado un comunicado de solidaridad, sino que les ha enviado su pellejo pa´ rifárselo juntos.

Yo ya no soy parte de la Jota desde hace varios años, ahora mi trinchera es mi hermoso Partido, el de Los Comunistas. Como miembro de la JCM fue necesario defender la organización con  determinación. Muchas fueron las ocasiones en que se intentó hacer añicos  nuestro esfuerzo organizativo, ya sea desde adentro o desde afuera, recibimos algunos rasguños, pero cuando se defiende con la razón  lo que uno ama, siempre se sale victorioso, y ahí tienen compañeros su JCM, nuestra Jota.

Compañeros cumpleañeros, somos parte de las causa más linda del mundo. Son parte de la JCM, la organización de jóvenes revolucionarios más destacada de nuestro país y como dijo el finado Sub Marcos: “Al que no le guste, que le ponga azúcar y que se chingue Roma”, ¡Defiéndanla!

Salud.

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