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Pasta de Conchos: una década de pie

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Pasta de Conchos: una década de pie

Pasta de Conchos: una década de pie.

Por: Juan Carlos Carvajal. Célula Sergio Almaguer. 

El pasado 19 de febrero se cumplieron 10 años de aquella tragedia ocurrida en la mina 8 de Pasta de Conchos. 3650 días desde aquella madrugada en que una explosión dejó atrapados 65 mineros del carbón en las entrañas de la tierra.  Una década sin descanso para 65 familias que aun esperan  les entreguen los restos de sus seres queridos.

La región carbonífera de Coahuila es la principal abastecedora de carbón mineral a la industria de la energía. La mina 8 de Pasta de Conchos es la más grande, además de que cuenta con una de las dos lavadoras de carbón que existen en la región. Al momento de la tragedia del 19 de febrero del 2006 la concesión de la mina se encontraba en manos del Grupo México, propiedad de Germán Larrea.

Por voz de los 12 mineros sobrevivientes del turno de tercera y de los demás mineros que laboraban en los otros dos turnos, sabemos que las medidas de seguridad e higiene de la mina  8 eran tan sólo palabra muerta, en la realidad no existían. Los trabajadores habían denunciado a sus superiores que la mina se encontraba en condiciones deplorables, que ponían en peligro la vida de los mineros pero estos habían sido amenazados con ser despedidos si continuaban con semejante demanda laboral.

El Grupo México no cumplió con las normativas de seguridad e higiene con que debería de contar la mina por ahorrarse dinero y aumentar la de por si millonaria ganancia.

El 19 de febrero a las 2:10 horas un corto circuito en una de las cajas eléctricas ubicada en la diagonal 19 causo una explosión debido a la incorrecta (poca) cantidad de polvo inerte esparcido para evitar incendios; la explosión provocó un derrumbe en la diagonal 19. Los sobrevivientes que lograron salir trabajaban cerca de la bocamina. Los otros 65, algunos en la diagonal 19 y la gran mayoría alejados del centro de la explosión pero quedaron imposibilitados para salir pues había un tapón que lo impedía.

Los compañeros que llegaron al turno de primera estaban listos para emprender las labores de rescate de sus compañeros como se había hecho en otras minas, pero la empresa no lo permitió a pesar de que los mineros aseguraban poder traer de vuelta a sus hermanos.

Existían por lo menos 3 rutas para emprender el rescate, rescate que habría sido a menor profundidad del emprendido en Chile hace algún tiempo. Según cuentan los mineros que acudían todos los días a la mina a esperar que les dieran la orden de bajar, a los dos días de la expolición se  escuchaba como golpeaban la banda trasportadora que atraviesa toda la mina. Los mineros estaban esperando ser rescatados.

Llegó la tristeza, angustia y desesperación para las familias de los 65 mineros. El gobierno y el Grupo México por su parte comenzaron a entregar a las familias mentiras, promesas sin cumplir, engaños, arbitrariedades, burlas, desprecio y calumnias.

 

Por fin el gobierno emprendió el rescate y la esperanza llegó. Todo marchaba en orden, se llegó hasta la diagonal 19 y se encontraron a los primeros cuerpos y con ellos se vinieron abajo las mentiras de que había habido una gran explosión de más de mil grados centígrados, pues los cuerpos no se encontraban calcinados. Sacaron a los dos muertos y decidieron cerrar la escena del crimen, de nuevo inventaron miles de mentiras y suspenden el rescate.

Empresa y gobierno le apostaron al olvido. Las familias conocieron la solidaridad, del Sindicato Minero, por ejemplo, que a pesar de estar siendo perseguidos por el gobierno no abandonaron a los familiares ni han desistido del rescate de sus compañeros y el castigo a los culpables. Después de Pasta de Conchos, “La Fatídica” como ellos llaman a la mina 8, el Sindicato estalló la huelga en las minas de Cananea y Sombrerete exigiendo el rescate y el cumplimiento de las normas de seguridad e higiene en las respectivas minas.

El 20 de noviembre del 2006 La Caravana de La Otra Campaña llegó a escuchar el dolor y la rabia que sentían quienes esperaban el anhelado rescate de los cuerpos. El Sub Comandante Insurgente Marcos repitió las palabras de una de las compañeras viudas “si fueran maquinas ya las hubieran desenterrado”, el Subcomandante Insurgente Marcos también les dijo que no estaban solas, que su dolor era el de toda La Otra Campaña y que a cada rincón del país llevarían el mensaje de las familias de los mineros caídos que exigen el rescate y que ahí estaríamos siempre, “vuelta y vuelta hasta lograr el rescate.”

El Partido de los Comunistas ha estado siempre con las compañeras viudas de Pasta de Conchos acompañando en la lucha. El Partido de los Comunistas es parte de La Otra Campaña y como tal a cumplido a cabalidad la palabra empeñada en voz del SCIM de estar vuelta y vuelta.

El 28 de septiembre del 2008 se hace una incursión histórica a la mina de Pasta de Conchos. Ante tanta mentira y burla era preciso ondear la bandera de la dignidad. Viudas, compañeros del Sindicato Minero, mineros con experiencia en esa mina, una joven de la Juventud Comunista, y al frente con metanómetro en  mano, Fernando Acosta, Secretario General del Partido de los Comunistas, bajan al fondo de la tierra, desafiando las advertencias de la Secretaria del Trabajo, qué decían que descender 5 metros en la mina era jugarse la vida debido a la altísima acumulación de gas metano que había en la mina y que dentro había agua contaminada con SIDA. Una vez más fueron mentiras, descendieron más de 1500 metros y el metanómetro siempre marcó cero.

A partir de esa valiente incursión se decidió realizar el Rescate Independiente, el 20 de noviembre del 2008, siendo el 98 aniversario de la Revolución Mexicana da inicio la Proeza del Rescate Independiente, sin el gobierno y sin  la empresa. Tomando posesión de la mina 8 de Pasta de Conchos, resueltos a rescatar los cuerpos de los 63  mineros se convocó al personal debidamente capacitado para realizar la colosal tarea:

  • 80 mineros de la región.
  • Un equipo de eléctricos.
  • Un equipo de mecánicos.
  • Un equipo del Partido de los Comunistas y la Juventud Comunista, que junto a los familiares establecieron un campamento de 24hrs, además de ser los choferes de los 3 turnos de trabajo de los mineros y los encargados de resolver las tareas  no previstas.

Al frente del rescate: Fernando Acosta Esquivel. Ingeniero Mecánico con amplia experiencia y Secretario General del Partido de los Comunistas.

El dinero lo aportó el pueblo, principalmente en una gran campaña nacional denominada “Un Peso Por El Rescate”, donde se informaba la labor y se pedía la ayuda. El Sindicato Minero también colaboró económicamente al igual que muchas organizaciones hermanas  en el resto del país.

Se restauró la electricidad de la mina, se echó a andar el ventilador para evitar acumulación de gas metano, se bombearon millones de metros cúbicos de agua. Conforme se avanzaba se reparaban vigas que estaban en mal estado desde antes de la explosión. La primer meta era llegar a la diagonal 19 donde había sido la explosión, y  que en el rescate que intentó hacer el gobierno colocó un tapón de polietileno, había que quitarlo para poder llegar a los cuerpos que presumiblemente estarían muy cerca pues habrían intentado salir de la mina y el tapón de la explosión se los impidió. El trabajo mayor fue bombear diariamente miles de metros cúbicos de agua, que por cierto, sostienen los expertos, esa enorme cantidad de agua fue llevada ahí de manera intencional, o sea que se inundó la mina premeditadamente.

Cuando los equipos de rescate se encontraban a 15 metros de llegar al tapón de polietileno y por fin rescatar a sus compañeros mineros, las “fuerzas del orden” llegaron con macana en mano a frustrar una vez más los sueños de quienes tan sólo anhelan poder tener a sus seres queridos en una tumba y no en una mina. Golpearon a las compañeras viudas y a los rescatistas, tomaron las instalaciones y taponearon la bocamina con concreto.

El Rescate Independiente de Pasta de Conchos es la prueba de que los trabajadores organizados son capaces de tomar el cielo por asalto. El Rescate Independiente es la prueba de que el amor del ser humano sobre pasa cualquier limite. También prueba como estamos gobernados por una bola de gentes que ya no pertenecen a la especie humana.

El 19 de febrero pasado Una vez más estuvimos reunidos en Pasta de Conchos, Los familiares, el Sindicato, la Juventud Comunista, el Partido de los Comunistas y otras organizaciones solidarias. Hicimos un recuento de estos 10 años. Vivimos en un país donde los trabajadores mueren en sus centros de trabajo y los Moreira caminan libres por las calles.

Ha sido demasiado dolor para unas familias que se dedicaban a trabajar, que a pesar de tener un salario demasiado raquítico no le hacían daño a nadie. Pero cada golpe dado los ha engrandecido. Les han ido aumentado ceros al cheque que compra el olvido y no lo han aceptado, ahí siguen, a 10 años como si fuera la madrugada de aquel 19 de febrero en que llegaron en busca de sus mineros. No se darán nunca por vencidos. Algún día los Moreira estarán en la cárcel y los trabajadores tendrán las llaves.

Les ha sido negado el derecho de enterrar a sus muertos según la creencia de cada quien. A 10 años seguiremos luchando por que tengan los 63 mineros una digna sepultura. Lucharemos porque haya justicia y castigo a los culpables. Porque dejen las minas y los pocitos de ser centros de la muerte y no de trabajo. Lucharemos sin tregua para que las minas sean de los mineros.

Si los responsables no cumplen con el rescate, seguramente pronto volverá a ser independiente. 

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