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Intervención de Salvador Castañeda O'Connor en el IV Congreso Nacional

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Intervención de Salvador Castañeda O'Connor en el IV Congreso Nacional

*Participación en el Congreso del Partido de los Comunistas, que allí fue expresada solo en parte por cuestiones del tiempo permitido.

QUERIDOS COMPAÑEROS

Para algunos compañeros, el hecho de apoyar a los pueblos originarios en su lucha permanente y coyuntural en contra del sistema capitalista, es abandonar el principio de que la clase obrera es el sujeto revolucionario por excelencia. Nadie pude negar la importancia que en la lucha de clases tiene la clase obrera, productora de la mayor parte los bienes materiales que consume la humanidad. Habría que aclarar, sin embargo, que Marx se refiere al proletariado y no a la clase obrera como tal sujeto. La mención específica del proletariado industrial como “clase obrera” es más frecuente en Lenin, porque en su tiempo, la clase obrera, por su combatividad y preparación ideológica, jugó el rol principal en la Gran Revolución de Octubre. Sin embargo, no fue la única protagonista, sino que, bajo la conducción de los bolcheviques, integró los Soviets de obreros campesinos y soldados. -Nadie podría negar, por otra parte, el papel protagónico que la clase obrera desempeñó en la Revolución Mexicana-.

Pero entre aquellos acontecimientos históricos y la actualidad han ocurrido sucesivamente fenómenos sociales de una gran importancia: Dos grandes guerras mundiales y una guerra fría; La creación del primer Estado socialista de la historia y la formación de un sistema de países socialistas en Europa, Asia y América Latina; la declinación de la Unión Soviética y la desintegración del sistema de países socialistas en Europa; La liberación de las antiguas colonias en África y su transformación en países independientes; el surgimiento glorioso de la Revolución Cubana; la contrarrevolución que el imperialismo impulsó en casi todos los países del mundo, y la aparición de la globalización neoliberal, que alguien la considera como la cuarta guerra mundial, que niega la lucha de clases y, que ha despojado a la clase obrera de sus instrumentos autónomos de lucha. La globalización neoliberal ha incrementado, por otra parte, el número de sus opositores que incluye, además de obreros y campesinos, a toda la población de los diversos países del mundo.

Aquella tesis de que las contradicciones en el capitalismo se irían simplificando, hasta quedar vigentes solo las contradicciones entre la burguesía y la clase obrera, quedando en la palestra solamente, clase contra clase, no se ha producido ni comprobado nunca. Si en alguna época se produjo no se resolvió adecuadamente. Lo que existe en la actualidad, es la contradicción entre los monopolios globales y la humanidad. Entre la ambición desmedida de la oligarquía financiera, especuladora y trasnacional, integrada por algunos cientos o miles de oligarcas, que más parecen integrar una mafia de rufianes, que una clase social, y los derechos inalienables de todos los pueblos del mundo.

Nuestra época, dice Fidel Castro en sus famosas Reflexiones, se caracteriza por un fenómeno que no tiene precedentes: La amenaza a la supervivencia de la especie humana impuesta por el imperialismo al mundo.

La dolorosa realidad no debiera sorprender a nadie. Se le veía venir a pasos acelerados en las últimas décadas, a un ritmo difícil de imaginar. 

Y nos sigue diciendo:

LA MAYOR CONTRADICCION DE NUESTRA ÉPOCA ES QUE LA HUMANIDAD TIENE ABSOLUTA CAPACIDAD PARA AUTODESTRUIRSE Y NINGUNA CAPACIDAD PARA AUTOGOBERNARSE.

LO ASOMBROSO DE NUESTRA ÉPOCA ES LA CONTRADICCIÓN ENTRE LA BURGUESIA IMPERIALISTA Y LA SUPERVIVENCIA DE LA ESPECIE; NO SE TRATA DE QUE EXISTA LA JUSTICIA ENTRE LOS SERES HUMANOS, HOY MÁS POSIBLE E IRRENUNCIABLE, SINO EL DERECHO Y LAS POSIBILIDADES DE SUPERVIVENCIA DE LOS MISMOS.

Frente esta realidad, no podemos deslegitimar la rebeldía y la lucha anti sistémica de cualquier sector del proletariado. Sería casi ridículo que si nuestros aliados históricos, los Zapatistas del EZLN, lograran expulsar del poder a los neoliberales y destruir el sistema capitalista como se proponen, nosotros los comunistas, declaráramos inexistente esa revolución, con el argumento de que no fue liderada por la clase obrera.

En todo caso, debemos reconocer que el partido que agrupa a los comunistas venezolanos (PCV) permanece junto con el gobierno y el pueblo en la defensa de la REVOLUCIÓN BOLIVARIANA, que en modo alguno está conducida solamente por la clase obrera. 

Hablando de la política de alianzas de la izquierda marxista en el inicio del siglo XXI, José Ramón Balaguer Cabrera, jefe del Departamento de Relaciones Internacionales del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, nos dice:

“Mucho se ha escrito durante, los últimos años sobre las luchas sociales no originadas por contradicciones clasistas, aunque toda ella lleva, de manera inevitable, la impronta de la estructura de clases dentro de la cual se desarrolla. Este elemento debe, sin duda, ser incorporado al análisis marxista del capitalismo contemporáneo. El punto de vista de Marx, es siempre el de la totalidad del espacio de la rotación del capital: Si se amplía el plazo de rotación, ha de ampliarse la mirada teórica. Como consecuencia de la universalización de las relaciones capitalistas de producción, que se han desarrollado bajo los efectos de la ley del desarrollo económico y político desigual formulada por Lenin, el horizonte que abarca el proceso de producción material y espiritual del capitalismo, ya no es solo ni eminentemente europeo, “occidental”, cristiano, blanco, masculino, de burgueses y proletarios “puros”, regidos por los parámetros generales de la burocracia general burguesa, con un grado de desarrollo económico, político y social, relativamente homogéneo y beneficiario de un planeta en el que aún no se habían acumulado los efectos depredadores del capital en el medio ambiente(…) En el manifiesto del Partido Comunista, Carlos Marx y Federico Engels, afirman que “de todas las clases que hoy se enfrentan con la burguesía, sólo el proletariado, es una clase verdaderamente revolucionaria”. A. partir de esta premisa, orientan su análisis hacia el papel de los estamentos medios que desempeñan un papel ambivalente entre la burguesía y el proletariado (…) Con posterioridad a la publicación del Manifiesto del Partido Comunista, muchos autores, algunos de ellos considerados continuadores de la obra de Marx, han pasado por alto, la palabra “HOY”, contenida en la afirmación hecha en esa obra, de que “sólo el proletariado, es una clase verdaderamente revolucionaria”, DE LO QUE SE DERIVAN MÚLTIPLES VULGARIZACIONES DEL PENSAMIENTO MARXISTA, INCLUÍDA LA NOCIÓN DE QUE EN CUALQUIER CIRCUNSTANCIA HISTÓRICA, EL PROLETARIADO ESTÁ NECESARIAMENTE LLAMADO A EJERCER ESE PAPEL, O QUE ESE CARÁCTER LE ESTÁ RESERVADO, DE MANERA EXCLUSIVA. Quienes incurren en estos errores, pierden de vista que fueron los propios, Marx y Engels los primeros en analizar problemas tales, como el de la introducción de nueva maquinaria; el incremento de la competencia entre obreros; el efecto de zapa que la creciente división del trabajo provoca, contra la organización y lucha del proletariado que, efectivamente, alcanza su máxima expresión con la introducción de la división trasnacional del trabajo y las consecuencias políticas e ideológicas del surgimiento de la “aristocracia obrera” beneficiada de la explotación, más descarnada de las colonias y de otros sectores de su propia clase, que tendría un impacto decisivo alcanzado por el reformismo socialdemócrata en el movimiento obrero europeo en el transcurso del siglo XX…”

Por otra parte: “En términos económicos dicen Rafael Cervantes y otros analistas cubanos en su ensayo “Transnacionalización y desnacionalización”, el efecto fundamental de la revolución de las fuerzas productivas contemporáneas es el ahorro gigantesco de trabajo humano, en tanto que la ley económica fundamental que preside el movimiento de todo capitalismo es la producción de plus trabajo”. Lo que indica que la hidra del capitalismo se esta consumiendo así misma

Atendiendo las consideraciones que me he permitido citar, debo concluir diciendo: -La expulsión masiva de obreros de los procesos productivos, a causa del empleo de las máquinas provoca no sólo marginación y miseria entre grandes sectores de la población, sino también, una competencia de los trabajadores desempleados contra los trabajadores que aún conservan su trabajo, lo que provoca, una caída de los salarios por la sobre oferta de la fuerza de trabajo. Enfrentar a trabajadores contra trabajadores es “la genialidad más criminal de la burguesía, en toda su historia”-.

Además, los neo liberales que gobiernan a nuestro país, han emprendido una persecución feroz en contra de los sindicatos obreros, y han suprimido en la práctica todas las garantías sociales que la Constitución en su tiempo, otorgó a la clase trabajadora, especialmente, han suprimido el derecho de huelga para transformarlo en un delito en contra de la libertad de los burgueses, de explotar sin medida a sus trabajadores. Los obreros también han sido despojados de sus partidos políticos, o expulsados de los procesos electorales, atendiendo a la doctrina neo liberal del fin de la historia y la desaparición de la lucha de clases. De todo ello se desprende que la clase obrera en la actualidad, esté a la defensiva, porque solo reacciona frente a las agresiones del patrón, pero es incapaz por el momento, de asumir la vanguardia de los procesos revolucionarios.

Los partidos obreros y comunistas de Europa, con varios siglos de experiencia no están, ni con mucho, a la vanguardia de las luchas de sus pueblos.

Destruido el régimen fascista que nos han impuesto los neo liberales golpistas y vende patrias que nos gobiernan, a impulsos de nuestra alianza con el EZLN, la clase obrera, recuperará su fuerza y su capacidad combativa y podrá cumplir con honor sus responsabilidades históricas, de liberarse a sí misma del yugo capitalista, y liberar a toda la sociedad.

Compañeros: Yo coincido plenamente con el CHE GUEVARA, cuando en alguna parte nos dice que si los postulados teóricos chocan con la realidad, habrá que ponerlos a tono con ella, porque la realidad es la que no podrá nunca adaptarse a nuestros dogmas. Como Lenin creía que el marxismo no era un dogma sino una guía para la acción. Por eso, si la teoría se daba de bruces con la realidad aquella debe ser meticulosamente revisada.

En otro orden de ideas debo afirmar que en el Manifiesto Comunista se afirma que la lucha de clases conduce a cambios revolucionarios de la sociedad o al hundimiento de las clases en pugna. Los cambios revolucionarios en nuestro país no se han producido, no obstante, que hace mucho tiempo que el desarrollo de las fuerzas productivas no se corresponde con las relaciones de producción, es decir, que hace mucho que maduraron las condiciones objetivas para los cambios revolucionarios. Al no producirse estos últimos, el hundimiento de las clases en pugna es inminente. La burguesía nacionalista ha desaparecido como clase social, considerada como un sector importante de la población. Lo que queda son unos cuantos ricos diseminados por el país y 20 familias de oligarcas mexicanos que integran la oligarquía trasnacional y que juntas tienen un ingreso superior al del resto de la población. Por su parte, la clase obrera esta en un proceso de MARGINACIÓN. Las estadísticas registran que en solo dos años, de 28 millones de asalariados se pasó a menos de 14 millones.

Frente al gobierno despótico, criminal y vende patrias, han surgido en México miles de resistencias, pero la más importante de ellas es la del EZLN, nuestro aliado de toda la vida. Durante mi participación en un evento de carácter internacional que tuvo lugar en San Cristóbal, hace dos años, le propuse al EZLN encabezar un Frente Nacional por la Vida y la Libertad. Sería verdaderamente desastroso, por absurdo e incongruente, que ahora, los dejáramos solos en el intento de organizar a los pueblos originarios y a toda la nación en una gran ofensiva contra el gobierno y el sistema capitalista, aprovechando la coyuntura electoral.

Además de que entraríamos al terreno infecundo del abstencionismo, por primera vez en la historia de nuestro partido y de los partidos anteriores que le dieron vida, abandonaríamos nuestra tradición gloriosa de nunca haber traicionado o abandonado a nuestros aliados. 

Con todo respeto y aún con cariño para aquellos compañeros que no concuerdan conmigo, les digo que no nos queda más remedio, como dijo en ocasión memorable el padre de la patria, que ir, junto con Marichuy, “a matar gachupines” y a expulsar del poder al mal gobierno.

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