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La filosofía, su objeto y su lugar entre las demás ciencias.

Por José Manuel Páez E.

     El marxismo-Leninismo es una doctrina cabal y armónica, que consta de tres partes: la Filosofía, la Economía Política y la Teoría del Comunismo Científico. Estas partes integrantes están vinculadas indisolublemente por un nexo interno. La Filosofía del Marxismo-Leninismo (el Materialismo Dialéctico e Histórico) es la base teórica general de toda la doctrina Marxista-Leninista.

     La armonía, la integridad, la lógica y el carácter consecuente del Marxismo-Leninismo, es reconocido hasta por sus adversarios, son producto de la aplicación en todas sus partes integrantes de una concepción del mundo  y un método filosófico únicos: el Materialismo Dialéctico. Es imposible comprender a fondo el Marxismo- Leninismo sin asimilar sus bases filosóficas.

    La filosofía del Marxismo- Leninismo es el resultado y el grado superior de desarrollo del pensamiento filosófico mundial. Forma parte de ella, reelaborado, todo lo mejor y avanzado que creara la humanidad en los siglos de evolución de la filosofía. El surgimiento del materialismo dialéctico e histórico significó un salto cualitativo, una revolución en el campo de la filosofía. Marx y Engels crearon la filosofía del marxismo como una concepción del mundo de la nueva clase revolucionaria, la clase obrera, cuya misión histórica consiste en derrocar la dominación de la burguesía, aniquilar el capitalismo y edificar la sociedad, la sociedad nueva, la sociedad más avanzada y justa: el Comunismo. Por eso, la filosofía marxista está llamada no sólo a explicar el mundo de una manera rigurosamente científica, sino también a servir de instrumento teórico para transformarlo.

     En nuestros días, en una época de grandioso florecer del pensamiento científico, pueden oírse voces que impugnan el derecho de la filosofía a existir como una rama especial del conocer científico. Estos adversarios de la filosofía dicen  que en otros tiempos, en el mundo antiguo, era la ciencia de todas las ciencias y que después, en el curso del desarrollo histórico, se desgajaron de ella, una tras otra, diversas ramas especiales del saber científico: la astronomía, la física, la química, la biología, la historia, la sociología, la ética, etc. En estas condiciones, la filosofía se encontró, según ellos, en la misma situación que el rey Lear shakesperiano, que al llegar a la vejez repartió el reino entre sus hijas y éstas lo echaron a la calle como un mendigo. Pero tal opinión sobre la filosofía científica es errónea. La filosofía del marxismo-leninismo ocupa fundamentalmente un lugar singular en el vasto reino del pensamiento científico, en el sistema de  ciencias que tratan de la naturaleza  y de la sociedad.

     Existe una gran variedad  de problemas vitales que no abarcan las ciencias especiales.

     ¿Qué constituye la esencia del mundo que nos rodea? Dicho de otra manera, ¿qué relación existe entre la naturaleza y el espíritu, entre la materia y la conciencia? ¿Qué es el individuo y cuál es su lugar en el mundo? ¿Es capaz de conocer y transformar el mundo? Y si lo es, ¿de qué manera? Estas y otras muchas cuestiones semejantes preocupan profundamente a todos los hombres pensantes. Y desde remotos tiempos existe la necesidad de encontrar respuesta a dichas cuestiones, que forman el contenido de la filosofía.

     La filosofía es una concepción del mundo, específica por su contenido y por su forma, que argumenta teóricamente sus principios y conclusiones. En ello se diferencia de la concepción religiosa, no científica, que tiene por base la fe en lo sobrenatural y refleja la realidad en una forma emotivo-fantástica y figurativa.

     La concepción filosófica del mundo es un sistema de las opiniones teóricas más generalizadas acerca del universo, la naturaleza, la sociedad y el individuo. La filosofía se señala como fin argumentar una orientación determinada en la vida social, política, científica, moral estética, etc., del género humano.

Desigualdad social en Quintana Roo

Por Salvador Ramos Bustamante

La desigualdad social, en el estado de Quintana Roo, es similar  a muchas partes de México y del mundo, es el sistema capitalista, que concentra la riqueza en los dueños de los medios de producción, acrecentando la miseria y la pobreza en los trabajadores y sus familias.

Siendo el caribe mexicano de una gran belleza, con recursos naturales¸ playas de arena blanca y térmica, mar, lagunas y cenotes de varios tonos de  azul turquesa, selva, impresionantes zonas arqueológicas y una  infraestructura de carreteras, centros de hospedaje de mucho lujo y millones de turistas de todo el mundo, que dejan cuantiosas divisas en moneda extranjera y turismo nacional que también aporta. Con un ingreso per cápita, de los más elevados nacionalmente.

Quintana Roo, con una población de origen maya, numerosa, mexicanos asentados de todo el territorio nacional y un buen número de extranjeros, que viven y trabajan  en el turismo. Conectado por vía aérea con múltiples países, de las principales capitales de Norteamérica, Europa, Asia y América Latina. Desarrollo turístico, en el marco del sistema capitalista. Con mano de obra sobreexplotada, salarios miserables, con un sindicalismo corporativo que vende protección a las empresas; sin revisiones contractuales anual y bianualmente y por lo tanto sin mejorar las condiciones, salariales, de prestaciones sociales y  condiciones trabajo y de vida. Sin reparto de utilidades, con el robo de las propinas de grupo del todo incluido y con la creciente presencia de las outsorsing, triangulando la contratación y precarizando aún más el trabajo asalariado. La jubilación de la mayoría de los trabajadores se realiza con salario mínimo, por lo que están condenados a vivir en peores condiciones al retiro de la vida laboral.

Los trabajadores  de la construcción, viven todavía en peores condiciones que los del turismo, el mismo sindicalismo rapaz de la CROC y la CTM y otras centrales sindicales, que venden protección, pegan la tabla con las siglas sindicales, cobran las cuotas, trafican con los comedores de la obra y no dan ningún servicio a los trabajadores. Viven con una explotación inhumana, muchos que vienen de otras entidades, sin familia, pierden o les roban sus documentos de identidad, los días de pago, les retienen parte de sus ingresos, los sindicatos, los maestros y capataces de la obra y la delincuencia organizada. Muchos mueren accidentados en la obra, en muchas ocasiones van a la fosa común,  la mayoría sin seguridad social, nunca reciben indemnizaciones y mucho menos reparto de utilidades.

La desigualdad  entre el campo y la ciudad, es brutal, campo abandonado, sin créditos, o llegan tardíos y recortados por la corrupción de funcionarios, sus cosechas, acaparadas por los coyotes, falta de caminos, infraestructura, educación y salud.

Las colonias populares y unidades habitacionales, donde viven las familias de trabajadores, construidas sobre planchas de cemento, arrasan con toda la vegetación, créditos de interés social de verdadera usura, sin mantenimiento, ni el equipamiento adecuado, cientos de asentamientos humanos en las llamadas colonias irregulares, ya sea de invasión o del tráfico de los ejidatarios, que venden, revenden, regularizan volviendo a cobrar, sin servicios, las autoridades de los tres niveles alegan que no están municipalizados y por lo tanto no hay inversiones.

La delincuencia esta igual que en el resto del país, muertos, desaparecidos, secuestro, asaltos a mano armada a cualquier hora del día, cobro de piso por la delincuencia. Los funcionarios públicos atorados en la toma de decisiones para resolver problemas y la corrupción tan arraigada en los servidores públicos.

Luchar por articular las inconformidades sociales, concientizar a los habitantes, promover la organización popular, conquistar al pueblo para que participe en la resistencia social, generar el poder popular de verdaderos representantes de los colectivos, disputarles el poder político en todas las formas posibles.

Impulsar la Economía Social Solidaria, como una vía alternativa al capitalismo, produciendo bienes, servicios y alimentos, para satisfacer necesidades y no para lucrar, organizar la producción colectiva, el trueque y el intercambio solidario, generando autoempleos  autosuficiencia en los alimentos que consumimos y otras actividades necesarias para la construcción de viviendas, producción de ropa, mantenimiento de enseres y todas las actividades productivas culturales, educativas y de recreación, para darle incentivos a la lucha popular.

LA LUCHA CONTRA EL CAPITALISMO, LA DESIGUALDAD SOCIAL. Exige de la participación de miles de hombres y mujeres, de jóvenes y adultos mayores, contactarnos con otros grupos y otras fuerzas, trabajar en las coincidencias, dejar a un lado las diferencias. Solo así y con otras aportaciones podemos emprender una nueva etapa en la lucha por la sobrevivencia y la construcción del poder popular.

La solidaridad con los familiares de los estudiantes de Ayotzinapa y de los miles de desaparecidos, buscados incesantemente por sus  angustiados familiares, con los grupos indígenas que batallan para evitar sean arrasas sus comunidades, de quienes luchan contra la explotación de las minas y de los recursos naturales.

A propósito de las elecciones.

Por Jaime Guerrero M. 

Fue allá por el mes de agosto de 1987 cuando en el IX pleno del Comité Central de nuestro referente político, “el Partido de la Revolución Socialista”, declaramos categóricamente que, “con el sistema electoral vigente, no participaremos”

Luego de una amplia y seria discusión sobre el tema, llegamos a la conclusión de que el sistema capitalista en México había caído muy bajo, al grado de que se habían agotado las posibilidades de que un partido realmente revolucionario como el nuestro llegara a gobernar desde palacio nacional por la vía de las contiendas electorales organizadas por el Estado mexicano. 

Nosotros como corriente de izquierda revolucionaria, duramos muchos años participando en las elecciones como miembros de otro partido; y al único lugar de relativa importancia que pudimos llegar, fue a la presidencia municipal de Tepic, Nayarit. 

En el año de 1975, participamos en las elecciones para la gubernatura del estado de Nayarit, y el entonces gobierno nacional del presidente Luis Echeverría nos robó descaradamente el triunfo de la misma manera sucia, abusiva y prepotente que lo venía haciendo en todo el territorio nacional.    

Han pasado los años y lo único que ha cambiado son las formas fraudulentas de cómo se organiza todo el proceso electoral; porque ahora, aunque se dice que ya no es el gobierno el que dirige el proceso, la realidad es que todo está programado y organizado para que todo siga igual desde el punto de vista quienes mandan, quienes administran y de quienes son los beneficiarios del raquítico desarrollo económico y social del país. 

Hace muchos años, con las reformas a las leyes electorales hechas por los presidentes mexicanos priistas, nos dejaron fuera de la jugada; porque a las ya de por si, cerradas y difíciles condiciones legaloides para el registro de partidos y para libre participación electoral de los grupos revolucionarios de la izquierda, prácticamente crearon candados sellados, poniendo trabas y exigiendo requisitos exageradamente imposibles de cumplir por los partidos nuevos y pobres como el nuestro. 

Desde entonces, todos los gobiernos en turno, en los hechos solo se han dedicado a regalar el registro a algunos pequeños grupos y a pseudolíderes, convirtiéndolos -mediante puestos públicos menores, grandes cantidades de dinero y de costosas campañas publicitarias en los todos los medios de información- en partidos políticos que les sirven en el relleno del teatro y del circo necesarios a la farsa electoral; para así, dar la impresión a los mexicanos  y al mundo de que aquí en México hay un auténtico régimen democrático. 

Nosotros sabemos que la verdadera democracia consiste en “un gobierno del pueblo, puesto por el pueblo y para beneficio del pueblo”, cosa que está muy lejos de haber en nuestro México, cuando vemos que la clase obrera y trabajadora de todo el país no está representada en ninguno de los partidos electoreros, ni es mencionada como tal por ninguno se los candidatos contendientes de ahora. 

Si en otros tiempos hubo partidos comunistas y socialistas registrados participando abiertamente en los procesos electorales, hoy de plano están vetados de la contienda por toda la legislación y por los mismos partidos con registro; lo que en los hechos quiere decir que son solamente sectores y grupos afines a la misma clase social burguesa y capitalista, aliada del imperialismo norteamericano y mundial, los que se disputan los puestos del gobierno participando en la farsa, en pos del gran botín que representan los dineros del pueblo. 

La tan de moda cruzada internacional anti-corrupción, no es otra cosa que una gran campaña elaborada desde los centros mundiales del poder financiero, económico y político para desprestigiar, atacar y tumbar a los gobiernos verdaderamente democráticos que no se les arrodillan y no traicionan a sus héroes ni a sus pueblos como los de México. Esa cruzada es ahora también la bandera de todos los candidatos mexicanos que actualmente participan y van desesperados atrás del hueso. Es tan intenso y fuerte el ruido de ésta, que hasta muchos que se decían revolucionarios y de izquierda acabaron por creer que es posible erradicar la corrupción desde dentro del capitalismo, cuando sabemos qué hace ya mucho tiempo el marxismo-leninismo estableció con toda claridad que “es el capitalismo, el que engendra todos los males”, uno de los cuales es precisamente la corrupción. 

Ahora todos hablan, gritan y vociferan contra la corrupción, pero ni por equivocación mencionan cuales son las causas de esa corrupción, quienes son los verdaderos culpables, quienes son los que se benefician y mucho menos como le van a hacer para combatirla y erradicarla de manera efectiva y de raíz, y esto no lo mencionan, porque ocultan o ignoran que los más grandes corruptos no son los policías, ni los agentes de tránsito, ni los inspectorcillos, si no los de la clase de los grandes ricos empresarios nacionales y extranjeros. Los cuales son los dueños de los medios de la producción económica y del cambio, acaparadores y poseedores verdaderos de todo el fruto del sudor y del trabajo de todo el pueblo, de todos los recursos naturales y de todas las riquezas de nuestra nación. 

Los políticos mediocres que actualmente gobiernan en nuestro país son corruptos de poca monta. Solo son instrumentos y cómplices de todos los poderosos y grandes empresarios que se pasean por todo México y el mundo pasando por gente honrada y de bien, aprovechando que muchos mexicanos no quieren saber de política e ignoran mucho de lo que sucede y porque sucede, porque en su gran mayoría se la pasan entretenidos con las telenovelas, con el fut-bol, y ahora muy preocupados por la suerte de la selección nacional de futbol en el mundial de  Rusia. 

Los candidatos para nada hablan de desconocer el injusto tratado de libre comercio, en el cual los negociadores mexicanos no son más que insignificantes enanos luchando  desventajosamente y de rodillas contra los prepotentes atracadores profesionales de los EE.UU. como su presidente, el ilustre patán Donald Trump; el cual, se la pasa insultando a los mexicanos y al presidente de México, que indignamente ni por enterado se da. 

Y es que no podía ser de otra manera, porque nosotros sabemos que según Lenin: “los tratados entre desiguales, son verdaderas actas de sumisión de los débiles ante los poderosos”, empezando en que los EE.UU. poseen una economía veinte veces por superior a la nuestra. 

En México los hechos demuestran que no se necesita preparación, ni capacitación, ni capacidad, ni carrera política, ni experiencia de gobierno, ni inteligencia, ni patriotismo para gobernar. Solo es agacharse para acceder, estar ahí para obedecer y hacer todo los que le ordenen los grandes capitalistas y banqueros nacionales y extranjeros que están muy unidos en sus cámaras empresariales, grandes grupos corporativos, empresas multinacionales y en los organismos internacionales, como el banco mundial, el fondo monetario internacional, la ONU, la OEA, la OCDE y otros; los cuales, siempre están al servicio de los intereses y privilegios de los EE.UU.. que por algo son el centro de mando del capitalismo mundial. 

Por dondequiera que se le analice, cualquier candidato que no proponga el Socialismo para nuestro país, no hace más que entretener y distraer al pueblo con ilusiones y mentiras comprobadas.

El marxismo una concepción viva de la naturaleza, la vida y la sociedad.

   “Comprender cabalmente la unidad del

                                                                                                  método y el contenido en Marx,

                                                                                                       es lo que nos permite, junto con él,

                                                                                                       ir más allá de la explicación de la  

                                                                                                    realidad, y actuar intencionadamente                                                                                                                 

                                                                                                    en su transformación.”

(“Doscientos Años De Lucha.” Autor: Jesús Pastor García  Brigos

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4 de mayo de 2018 20:05:53)

 

En la etapa actual del sistema capitalista, cuando éste vive una gran crisis estructural general, que tiene a la humanidad al borde de su extinción, por la gravedad con que se han agudizado sus contradicciones propias de su naturaleza y que ha generado nuevas, especialmente en contra de la naturaleza, que están provocando la destrucción de la misma; se han profundizado otras como la dependencia económica de los países subdesarrollados, los cuales están condenados a proveer su fuerza de trabajo y sus recursos naturales, que tienen a la mayoría del mundo en una miseria y hambre jamás vista en el capitalismo. Razón por la cual este sistema ya no representa una alternativa para la humanidad. 

Ante esta realidad, los comunistas y revolucionarios de México y el mundo, tenemos la imperiosa necesidad de  estudiar, conocer, comprender y aplicar la ciencia del marxismo o sea el MÉTODO DIALÉCTICO, que nos permite comprender científicamente la esencia de la naturaleza, el ser humano, y la sociedad, como un todo interrelacionado en constante movimiento, que puede ser avanzando, o incluso retrocediendo, siempre de forma contradictoria. 

El marxismo-leninismo nos permite analizar correctamente la realidad, pero no para ufanarnos del conocimiento, sino para que actuemos, sobre el sistema de contradicciones, procurando siempre actuar sobre la contradicción fundamental (socialización de la producción vs apropiación privada de la riqueza) que lleva a la mayor concentración de la riqueza vs. Incremento de la miseria. Para esto tenemos que conocer a fondo las entrañas del sistema. 

Derivado de esta contradicción fundamental, se erige la contradicción principal, burguesía vs. Proletariado, centralmente la clase obrera. Alrededor de estas contradicciones, se mueve todo un sistema de contradicciones secundarias, que no por ser secundarias, dejan de ser importantes y se tienen que estudiar y dimensionar correctamente, que en ocasiones, pueden ocultar las otras dos contradicciones. 

Como ejemplo tenemos la lucha electoral que estamos presenciando  actualmente, en donde, si bien se expresan las dos anteriormente señaladas, el pueblo y los trabajadores, piensan, que los enemigos a  vencer son tal o cual candidato o partido político, que están luchando solamente por el control del gobierno, sin tomar el poder, creyendo que es la única vía de lucha, con conciencia política solamente electoral, de igual manera con formas organizativas dentro de las reglas electorales. 

La ideología de la clase dominante durante años nos ha llevado al apoliticismo, individualismo, a la apatía, diciéndonos que la política es sucia, que está podrida, que solamente la deben hacer los ”políticos” (imagínense a Carmen Salinas entre otros) dentro del cauce de los partidos  oficialmente registrados ante los órganos control del Estado (INE), en realidad no existe la democracia verdadera, pues el pueblo no gobierna, lo hacen estos “políticos”, a los que erróneamente llaman “clase política”, para ocultar a la verdadera clase dominante que tienen el poder económico, política y social; son quienes controlan el Estado. 

Por todo lo anteriormente señalado, es que nuestro pueblo aún cree en las elecciones representativas controladas por el Estado y la clase dominante. Nuestro pueblo aún no toma conciencia de que existe LA DEMOCRACIA PARTICIPATIVA, donde el pueblo tiene que participar en la solución de los grandes problemas nacionales, esto solamente será posible con conciencia de clase y una organización política de clase. 

De igual forma se tiene que debatir dentro de la clase obrera y de otros sectores (que no son una clase social) llamados “emergentes” como construir la unidad para un cambio que abra el paso a la construcción de otra sociedad, donde ya no domine la burguesía nacional e internacional y se acabe con el imperialismo. 

El Comandante Fidel Castro, señaló con toda precisión, que ésta es la época de la lucha de las ideas, lo que significa: que con la utilización del método científico del Marxismo-Leninismo podemos correctamente conocer la realidad y podemos establecer la Estrategia y Tácticas revolucionarias que abanderen a los trabajadores y pueblo en general. 

Que se destierre de la conciencia política de los trabajadores y pueblo en general, las falsas ideas sectarias, oportunistas, revisionistas, diversionistas, anarquistas entre otras que tanto daño están haciendo al movimiento revolucionario, mediante un debate de nivel, con argumentos, sin descalificaciones, sin cultos a la personalidad, tratándonos como iguales. 

Como correctamente señala  Jesús Pastor García  Brigos autor del artículo “Doscientos Años de Lucha”: “No es suficiente plantear que lo que ha resistido el paso del tiempo en la obra de Marx es su método. Separar el contenido de la forma es una defensa poco «marxista» de Marx. Cierto es que nos brinda un método, un enfoque consecuentemente materialista y dialéctico de la realidad en su contradictorio desenvolvimiento. Pero precisamente comprender cabalmente la unidad del método y el contenido en Marx, es lo que nos permite, junto con él, ir más allá de la explicación de la realidad, y actuar intencionadamente en su transformación.” 

Como se señala, el Marxismo-Leninismo, esta concepción científica y revolucionaria, no es un dogma ni un catecismo religioso, es una guía para la acción, requiere que se le trate con respeto y no lo reciten como acto de fe, ni que se le memorice para “apantallar”, requiere de una estudio responsable y disciplinado, para actuar y transformar la realidad, como finalmente menciona Jesús Pastor García Brigos autor del artículo “Doscientos Años de Lucha”: “La obra de Marx se mantiene como un sistema vivo, en permanente enriquecimiento, para la comprensión y la transformación de la realidad. Se desarrolla sobre la base de la interacción entre los seres humanos y la naturaleza, en su práctica transformadora cotidiana. Una obra que se enriquece con los resultados de la apropiación humana de la realidad, en específico mediante el proceso del conocimiento científico, y seguirá siendo fundamento indispensable para responder a todos los retos de la contemporaneidad.” 

CÉLULA CIUDAD DE MÉXICO.

Mayo 2018

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