Menu

Algunas ideas sobre los orígenes del Estado Mexicano

  • Escrito por 
Algunas ideas sobre los orígenes del Estado Mexicano

Por Salvador Castañeda O’connor.

Los pueblos originarios de nuestro país aún los más avanzados, como lo fueron Aztecas y Mayas, no conocieron al Estado, con todo y que  algunos historiadores se complazcan en llamarlos imperios. Fueron los conquistadores españoles quienes lo trajeron junto con la viruela. Lo implantaron como una extensión de la monarquía Española, junto con la esclavitud y la servidumbre, primeras formas de la explotación del hombre por el hombre en nuestro suelo, y se llamó: Virreinato.

En términos generales, el Estado, según Marx, Engels y Lenin, surgió  después de que apareció la propiedad privada sobre los medios e instrumentos de la producción económica, cosa que nunca ocurrió en el seno de nuestras tribus. Con la propiedad privada,  aparecieron  las clases sociales que son sectores de la población que se distinguen precisamente por ser o no ser propietarios  de tales medios e instrumentos de la producción. Es impensable que las herramientas de mayor uso en la sociedad primitiva, como fueron el mazo, el cuchillo y el hacha de pedernal, la honda y aun  el arco y la flecha, de las que todo mundo podía apropiarse, pudieran ser la causa del surgimiento de las clases sociales. “Parece mentira que las pirámides, que son del tamaño de una montaña, fueran hechas con las manos”, dice el Canto Olmeca a Teotihuacán.

Desde el punto de vista universal, el problema comenzó cuando el “paterfamilias”, se apropia de la tierra que pertenecía a la comunidad, y utiliza en su provecho los avances tecnológicos de la época, la rueda, el arado con rejilla de hierro, la tracción animal etc.… y cuando advierte que sus subordinados, pueden producir, con base en estos elementos, más de lo que necesitan para vivir. Es  entonces que decide explotarlos apropiándose del plus producto. De esa manera empieza por esclavizar a los miembros de su propia familia, para continuar con  los prisioneros de guerra. La esclavitud es la primera forma de explotación del hombre por el hombre.

El Estado no surge automáticamente con la aparición de la propiedad privada y de las clases sociales, sino en el momento en que las contradicciones fundamentales entre quienes tienen en sus manos los medios e instrumentos de la producción y el resto de la sociedad desposeída, se vuelven irreconciliables. En el momento en que las normas, las costumbres y los lazos familiares de la antigua sociedad primitiva y tribal se vuelven ineficaces para resolver dichas contradicciones y enfrentar las consecuencias de la lucha de clases. Las normas sociales de carácter moral de la antigua tribu deben ser transformadas en normas coercitivas, propias del Derecho, que obliguen a los hombres a dar o hacer en beneficio del amo, señor o patrón, según lo disponga la voluntad de la clase dominante, expresada en las leyes y que exista además un fuerza pública capaz de hacerlas cumplir.

No se trata de  un aparato para apaciguar, conciliar, sino para someter a las clases desposeídas. Tampoco es un instrumento creado por Dios para beneficio de los explotadores, ni un contrato social donde los ciudadanos sacrifican un poco de sus derechos y de su libertad en aras del bien común. El Estado es una fuerza que impone un orden, en beneficio de la case dominante. El Estado no es otra cosa que  la organización  de una clase social, como clase dominante. El Estado esclavista es la organización de los esclavistas; el Estado feudal es la organización de los señores feudales; el Estado burgués de los burgueses en el sistema capitalista, etc.

Es conveniente advertir que  puedan darse algunas formas aisladas de explotación capitalista, sin que exista el sistema capitalista, porque aquellas relaciones de producción donde el  patrón explota el trabajo asalariado del trabajador, no sean las dominantes en un país determinado.

Hecha esa aclaración, debo decir que el Estado Mexicano  surgió después de que la Nación mexicana alcanzó su independencia política respecto de España. La definición clásica de ser “la Nación jurídicamente organizada”, era, en cierto sentido, correcta. A pesar que los insurgentes se inspiraban en las tesis burguesas de la Revolución Francesa y la  Guerra de  Independencia de los Estados Unidos, resultaba imposible implantar un Estado burgués, por la sencilla razón de que no existía de manera dominante, la clase burguesa en México. Conformado por insurgentes moderados y aun por antiguos  realistas, estaba muy lejos del pensamiento libertador y antiesclavista de Hidalgo y del proyecto de Morelos, expresado en “Los sentimientos de la Nación” de atemperar la opulencia y la indigencia.

La historia de los primeros años del México independiente es la historia de la lucha por el poder político de los liberales, partidarios del progreso y de retirar los obstáculos que impedían nuestro desarrollo independiente y  los conservadores, nostálgicos de la colonia, partidarios de sostener los privilegios de hacendados, encomenderos,  propietarios de minas, obrajes y talleres artesanales y, principalmente, del clero político.

En el acta constitutiva  de la Federación del 31 de enero de 1824 que viene siendo su acta de nacimiento, se recogen algunos postulados  valiosos, como el siguiente:

 “LA SOBERANIA RESIDE RADICAL Y ESENCIALMENTE EN LA NACIÓN Y POR LO MISMO PERTENECE EXCLUSIVAMENTE A ÉSTA EL DERCHO DE ADOPTAR Y ESTABLECER, POR MEDIO DE SUS REPRESENTANTES, LA FORMA DE GOBIERNO Y DEMÁS LEYES FUNDAMENTALES QUE LE PAREZCA MÁS CONVENIENTE PARA SU CONSERVACIÓN Y PROSPERIDAD, MODIFICANDOSE O VARIANDOLAS SEGÚN CREA CONVENIRLE MÁS.”

Este principio que establece que la revolución es un derecho y no un delito y otros como el de adoptar para su gobierno la forma de república representativa, popular y federal, le atribuyeron al Estado mexicano, desde su origen, ciertas particularidades nacionalistas y progresistas,  independientemente de su carácter eminentemente clasista.

volver arriba