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¿Dónde están nuestros hijos? FUNDNL, madres que nos enseñan a luchar

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¿Dónde están nuestros hijos? FUNDNL, madres que nos enseñan a luchar

Por Claudia Muñiz. 

Durante los últimos 10 años el país entero ha estado sumergido en una grave crisis económica y social que nos ha afectado principalmente a las personas más pobres. 

Cuando el 11 de diciembre del 2006 Felipe Calderón declaró la mal llamada “Guerra contra el Narco” fue el momento justo en que se dictaba el destino de miles y miles de personas a nivel nacional. El pan de cada de día de nuestro pueblo: las masacres, los asesinatos y las desapariciones. 

Actualmente, según las cifras oficiales, en nuestro país se encuentran desaparecidas alrededor de 35,000 personas, esta cifra no es exacta puesto que, gracias a la inoperancia del sistema mexicano, así como su colusión con los grupos del narcotráfico, muchas de las familias con personas desaparecidas no denuncian. Esta cifra según organizaciones de DDHH y activistas puede llegar a duplicarse.

A nivel nacional muchas de las familias de personas desaparecidas se han agrupado de forma autónoma, fuera de las instituciones. Estos grupos son encabezados principalmente por las mujeres; madres, esposas, hijas, nietas, hermanas, son ellas quienes buscan en los montes, desiertos y valles a sus familiares; tenemos el ejemplo de las madres del Colectivo Solecito en el estado de Veracruz, o las madres de Las Rastreadoras en el estado de Sinaloa o las madres de Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en Nuevo León (FUNDENL). Estas mujeres se han convertido en peritas e investigadoras, han aprendido y se han formado en diversas áreas como la antropología social y forense, están realizando el trabajo que le corresponde al Estado mexicano: Buscar a las y los Desaparecidos. 

En el caso de las madres de FUNDENL en las diversas búsquedas de sus seres queridos que han realizado en campo, ellas han sido quienes han dado con las zonas de entrenamiento y exterminio, han obligado a las autoridades a realizar su trabajo y con ello localizar a más de 26 fragmentos humanos por ejemplo en el Municipio de García, Nuevo León o en su más reciente búsqueda donde en una semana se han localizado más de 2,600 fragmentos humanos en el municipio de Salinas Victoria, Nuevo León. 

Queda claro que al Estado mexicano no le interesa parar la masacre ni localizar a las personas desaparecidas, son sus familiares quienes, apoyadas en algunas ocasiones por el mismo pueblo, las que tienen que salir a buscar con sus propias manos revolver la tierra esperando encontrar indicios del ser querido que un día hubiese sido como si sencillamente la tierra se lo hubiese tragado. 

El compromiso como comunistas es con la causa, pero nos desborda porque se multiplica en nosotros la rabia, la convicción, de que es necesario seguir organizando y hermanando luchas. Ahora que cumplieron el primer año de estar organizadas, aparecen con las fotografías de sus hijos colgadas al cuello manifestándose en las calles para que no olvidemos a sus familiares y el camino de búsqueda que se ha convertido a su vez en lucha. Refrendamos una vez más que este sistema además de oprimir golpea a las mujeres de maneras inimaginables, pero también nos damos cuenta que estos golpes después de levantarse las han unido y unidas las han convertido en acero. 

La ultima búsqueda hecha por FUNDENL en Salinas Victoria fue un ejemplo de que también al pueblo le duele y le enoja la impunidad, como ésta va sembrando muerte y ese día movidos por la indignación del nulo interés de las autoridades de seguir las pistas que ya se habían presentado anteriormente, fueron a buscar ellos mismos al joven desaparecido hacia tres semanas atrás. 

Son ejemplo también que el trabajo de la madres de FUNDENL va cosechando frutos puesto que han sido ahora ellas las que han acompañado a esta familia que se ha acercado a ellas a pedirles solidaridad conociendo y reconociendo el trabajo que llevan años desempeñando en el estado, en el país y por muchos rincones del mundo. 

Aquí seguiremos firmes dando nuestra solidaridad y nuestro acompañamiento las veces que seamos llamados a emprender esta tarea que es tan agotadora física y emocionalmente pero tan necesaria porque de esta organización que inició como un movimiento de un pequeño grupo de mujeres buscando a sus familiares desaparecidos, quedará grabada en la historia que ese grupo de mujeres luchó contra un monstruo que apostaba a la desaparición, al cansancio y al olvido, y si hay algo que han demostrado estas mujeres y que lo vimos durante la caminata de kilómetros y kilómetros bajo el sol del norte es que no se cansan, que saben ya lo que hacen, que ya no se detendrán, y que su marcha en esta búsqueda quedará marcada en la historia de nuestro México como una de las heridas más profundas y que estas madres con organización y mucho amor siempre estuvieron a la altura para dar la batalla. Nuestro reconocimiento como comunistas siempre para ellas y con ellas ¡hasta encontrarles!

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