Menu

LOS REFORMISTAS NIEGAN LA NECESIDAD HISTORICA DEL SALTO REVOLUCIONARIO DEL CAPITALISMO AL SOCIALISMO

  • Escrito por 
LOS REFORMISTAS NIEGAN LA NECESIDAD HISTORICA DEL SALTO REVOLUCIONARIO DEL CAPITALISMO AL SOCIALISMO

LOS REFORMISTAS NIEGAN LA NECESIDAD HISTORICA DEL SALTO REVOLUCIONARIO DEL CAPITALISMO AL SOCIALISMO

 

Por Juan Manuel Enríquez R.

A pesar de que diversas ciencias han demostrado que; tanto la naturaleza, como la sociedad y el pensamiento están en constante transformación, desarrollo y cambio y que dicha transformación sigue una tendencia ascendente, que va de lo inferior a lo superior. A pesar de esto, aun así, hay personas que por defender intereses oscuros y mezquinos, todavía niegan que las cosas y la sociedad cambien.

En la antigua Grecia, hace tiempo existió una corriente filosófica denominada “escepticismo” encabezada por los filósofos: Pirron, Timón y Enesidemo, quienes dudaban de la posibilidad de que se pudiera conocer la verdad objetiva.

En el siglo XVIII pensadores como el inglés David Hume y el alemán, Emanuel Kant partidarios del “agnosticismo”, negaban la verdad objetiva. Es decir, negaban que los humanos pudiéramos conocer la esencia de los fenómenos y de las cosas. Lo mismo hicieron los filósofos: Henry Rickert, de origen alemán y el Ingles Buckle, partidarios de la negación neokantiana de la generalización.

¿QUE DEBEMOS ENTENDER POR NECESIDAD HISTORICA?

Se le conoce así, al conjunto o sistema de leyes objetivas, que determinan el  desarrollo de la sociedad y que son independientes de la conciencia y la voluntad humana. Este conjunto de leyes se dan después de que se cumplen determinadas condiciones, contando además con una gran influencia de los seres humanos, de los pueblos y de las masas. De aquí se desprende, que si los trabajadores y sus vanguardias conocen la operatividad de dichas leyes, pueden, entonces influir positivamente agilizando las transformaciones y al revés, el desconocimiento de estas, hace que su actuar se de a ciegas retardando los cambios.

Uno de los errores mas frecuentes que cometemos los que queremos cambiar el sistema capitalista, por el sistema socialista, es el confundir nuestros deseos con la realidad, olvidando que existe un sistema de leyes objetivas que determinan el cambio de la vida social. En cada recodo de la historia creemos ver el fin del sistema capitalista y el triunfo inexorable de sus sepultureros. Sin embargo, se trata de un error muy frecuente, incluso entre estados y gobiernos, que suelen sobrestimar sus capacidades y las de sus adversarios.

CATEGORIA FILOSOFICA DE NECESIDAD

Esta categoría del materialismo dialéctico nos explica que, por necesidad debemos entender el fenómeno que sobreviene o se da obligatoriamente en unas condiciones determinadas. Es lo que no puede dejar de ocurrir en condiciones concretas. La necesidad es lo que tiene su causa en si mismo, es lo necesario, lo que se desprende inevitablemente de la esencia misma del fenómeno y de los nexos internos de las cosas y de los procesos. En el caso del Capitalismo, la necesidad de que este sistema de explotación, desigualdad e injusticia cambie, dando lugar a otro superior, que es el socialismo, radica en su esencia misma y en sus contradicciones internas, las que se expresan sintéticamente en la feroz lucha de clases: entre la burguesía y el proletariado, dependiendo mucho de la madurez de las condiciones subjetivas del proletariado.

La mejor forma de demostrar que en la naturaleza y en la vida social todo cambia, lo podemos comprobar en el desarrollo progresivo y permanente de la sociedad, en los cambios de distintas formaciones económico-sociales: Comunismo Primitivo, Esclavismo, Feudalismo, Capitalismo y Socialismo, en el desarrollo y transformación permanente de las fuerzas productivas y en la capacidad ilimitada de perfeccionamiento que tiene la especie humana.

Vemos pues, que el conocimiento del conjunto de leyes objetivas que determinan del desarrollo de la sociedad, permite a los individuos, grupos y clases, actuar con conocimiento de causa, tratando de influir positivamente en los cambios y procesos que los pueblos necesitan. 

volver arriba