Menu

La Constitución Moral

  • Escrito por 
La Constitución Moral

CONSTITUCIÓN MORAL

Por: Salvador Castañeda O´Connor

Ha sido muy criticada la pretensión de los feligreses de la nueva religión, de elaborar una Constitución Moral, de observancia general, aún cuando no tenga  carácter coercitivo, es decir que nadie pueda ser obligado por la fuerza, a cumplir con sus mandamientos. La crítica se refiere a cuestiones semánticas o a tecnicismos jurídicos, en el sentido de que el término Constitución solo es atribuible a la Ley Suprema de cada país, de la cual se desprenden todas las normas reglamentarias y secundarias que regulan la relación entre los hombres.

Pero el intento de formular una constitución, un código, o un simple catálogo sobre cuestiones morales, es absurdo porque atenta contra la libertad de pensamiento que es una conquista formal de la humanidad que data del sigo XV y porque dicha libertad, en sí misma, y por su propia naturaleza, es  inviolable, al menos que se pudiera taladrar el cerebro y someterlo a exámenes científicos sofisticados para encontrar el lugar donde habitan las ideas.

Lo que los grandes hombres del renacimiento y los ideólogos de la Revolución Francesa proclamaron fue en realidad la libertad de expresar aquellas ideas, rechazando la conducta cruel y despiadada de las clases dominantes de aquella época, de quemar vivos a quienes disentían de las “verdades” del cristianismo.

 En la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano de la Constitución francesa de 1789 se dice:

Artículo 10.

Ningún hombre debe ser molestado por razón de sus opiniones, ni aún por sus ideas religiosas, siempre que al manifestarlas no se causen trastornos del orden público establecido por la ley.

Por su parte la Declaración Universal de los Derechos Humanos de la ONU se afirma:

Artículo 18.

Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; este derecho incluye la libertad de cambiar de religión o de creencia, así como la libertad de manifestar su religión o su creencia, individual y colectivamente, tanto en público como en privado, por la enseñanza, la práctica, el culto y la observancia.

Artículo 19.

Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.

 

Los promotores de esta insólita constitución moral son además de sectarios, ignorantes.  Debieran saber que la filosofía, el derecho y la moral no son únicos. La filosofía, por ejemplo, tiene dos versiones: el idealismo y el materialismo. La filosofía idealista es aquella de que se sirven los explotadores y quienes consideran que las ideas, son primero que la materia, y que  unos cuantos privilegiados, seleccionados por Dios, pueden y deben explotar a la inmensa mayoría de quienes formamos parte de la especie humana, mientras que la filosofía materialista considera que lo primero es la materia,  que está en permanente cambio; que el universo es increado, infinito y eterno; que el hombre está hecho con el mismo material de las estrellas; que la sociedad humana puede y debe sufrir cambios revolucionarios cuando se traba el desarrollo de las fuerzas productivas, y que a impulsos de la lucha de clases, debe construirse y organizarse una sociedad donde no exista más la explotación del hombre por el hombre ,filosofía, de la que se sirven fundamentalmente los trabajadores.

Igual pasa con la moral. Hay una moral para el explotador y otra para el explotado. El derecho, por su parte, no es otra cosa que la voluntad de la clase dominante. Actualmente coexisten en el mundo  países regidos por el  derecho burgués y países con un derecho proletario.

Por mi parte, prefiero mil veces ser hijo de las estrellas que descendiente de una asquerosa relación incestuosa organizada por el Creador; entender que si bien mi existencia, mi país y mi planeta son finitos, lo son en el marco de un universo que es eterno, porque no tiene fin; saber con certeza que en los límites de nuestra propia existencia se pueden lograr cambios positivos y que un mundo mejor es posible; luchar por las oportunidades que la propia vida te ofrece, sin resignarte a soportar despojos, explotación y humillaciones a cambio de disfrutar de los placeres del paraíso prometido en “la otra vida”

Pero lo más negativo de la  propuesta de elaborar una Constitución Moral  es la pretensión de los feligreses de la nueva religión de unificar el pensamiento de los mexicanos, cuestión que no comparte AMLO, cuando menos en su discurso electoral, porque ello significa la reconstrucción de una tesis fascista. En el famoso congreso del Partido Nazi celebrado en la ciudad de Núremberg en los años previos a la Segunda Guerra Mundial se dijo que Alemania era una sola(que no existía la lucha de clases) y que tenía una sola voluntad, la voluntad de ADOLFO HITLER.

volver arriba