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El anti-sovietismo y anti-stalinismo de Rosa Luxemburgo, una repugnante calumnia de la intelectualidad burguesa para provocar confusión y división entre los trabajadores.

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Homenajean en Berlín, Alemania a Luxemburgo y Liebknecht en centenario de asesinato Homenajean en Berlín, Alemania a Luxemburgo y Liebknecht en centenario de asesinato

Militó en el Partido Socialdemócrata Alemán, que dio origen al Partido Comunista de Alemania. Al terminar la 1ra. Guerra Mundial, fundó junto con su Camarada Karl Liebknecht, el periódico “Bandera Roja”.

Ambos fueron asesinados el 15 de enero de 1919, luego de haber sido encarcelados y torturados junto con centenares de trabajadores con motivo de la revolución de 1919 en Berlín. Muy a despecho de sus asesinos, su ejemplo de valentía, firmeza ideológica y acción revolucionaria, sigue siendo un ejemplo para los trabajadores del mundo.

Es costumbre de la “intelectualidad” burguesa rendir homenaje a los héroes del proletariado, cuando estos, por circunstancias diversas han sido asesinados sin conseguir los objetivos superiores de sus luchas o que con su muerte han sido truncados. Así, “honran” la memoria de Patricio Lumumba, Salvador Allende y otros, no podría ser diferente tratándose de “El águila de la Revolución”, como le llamó Lenin a Rosa Luxemburgo.

Pretenden esos “intelectuales” demostrar una confrontación de Rosa Luxemburgo con la Revolución Bolchevique triunfante, bajo el argumento de opiniones críticas que ella expreso en su momento.

Baste transcribir extractos de sus escritos para echar por tierra esas pretensiones:

  • En esta erupción de la división social en el seno de la sociedad burguesa, en la profundización internacional y el enaltecimiento del antagonismo de clases radica el mérito histórico del Bolchevismo, y en esta proeza - como siempre en las grandes conexiones históricas - los errores y equivocaciones puntuales desaparecen sin dejar rastro.
  • La abolición de la ley del capital, la implantación de un orden social socialista - esto, y nada más, es el tema histórico de la presente revolución. Es una formidable empresa, que no puede desarrollarse en un abrir y cerrar de ojos simplemente mediante decretos desde arriba. Sólo puede llevarse a cabo a través de la acción consciente de las masas trabajadoras en la ciudad y en el campo, sólo mediante la más alta madurez intelectual y un inmarchitable idealismo puede ser conducida seguramente a través de todas las tempestades hasta arribar a buen puerto.

Lo que ocurre es que a estos “intelectuales” les cuesta trabajo entender que entre los comunistas el derecho a la crítica y la autocrítica es un pilar del principio del centralismo democrático, no logran entender que entre compañeros se expresen puntos de vista muchas veces divergentes en busca de una acción común, no pueden entender cómo podemos ser solidarios con personas que no conocemos, no sabemos de qué color es su piel o el de sus ojos, no sabemos sus chaparros o altos, pero son trabajadores y por eso son nuestros hermanos. Y cuando además comparten nuestros sueños de un mundo mejor, entonces son nuestros CAMARADAS y cuando es así es una dicha enorme, que ellos en su mezquindad no son capaces de sentir.

En el colmo del oportunismo, algunos “intelectuales” vestidos con ropajes izquierdistas, aseguran que Rosa Luxemburgo se opuso “visionariamente” a las políticas de Stalin.

¿Qué se puede decir al respecto de esta aseveración propia de un acto de espiritismo? Me refugio en lo dicho por Alejandro Gascón: “El oportunismo de los intelectuales no tiene límite”.

¡VIVA POR SIEMPRE EL EJEMPLO LUMINOSO DE ROSA LUXEMBURGO Y KARL LIEBKNECHT!

*Por J. de Jesús Dueñas Navarrete

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