Menu

Malcolm X: El surgimiento del Black Power (I)

  • Escrito por 
Malcolm X: El surgimiento del Black Power (I)

El pasado 21 de febrero se cumplieron 54 años del asesinato de Malcolm X en la Ciudad de Nueva York. Así como su vida, su figura histórica se ha ido transformando con el paso de los años, y hoy más que nunca tiene una gran relevancia en la vida de los afroamericanos. Malcolm X no es una figura oficial, no es un “héroe” que reivindique el gobierno de los EEUU, no tiene un día oficial para conmemorarlo y mucho menos existe alguna distinción con su nombre de parte del Estado norteamericano; sin embargo, su ejemplo se vive desde abajo, su figura histórica pertenece al pueblo afroamericano, sus enseñanzas se recuerdan en el ghetto y no necesita ningún tipo de homenaje para que su nombre trasciendan más allá de su tiempo y de su espacio.

¿Quién fue Malcolm X? ¿Por qué los gobiernos racistas de EEUU lo intentan borrar de la Historia? ¿Por qué el pueblo lo venera y lo toma como uno de los suyos? Porque lo fue, Malcolm X es de los convictos, del ghetto, de los drogadictos, de las trabajadoras sexuales, de las bandas, de las familias que viven en la pobreza, de los asesinados víctimas del racismo, de los afroamericanos, de los latinos, de los socialistas, de los musulmanes, de la gente que lucha por un mundo mejor… y así podemos continuar la eterna lista. Malcolm X representa todo lo que odia el gobierno estadounidense y la sociedad más racista y conservadora de EEUU: afroamericano, musulmán, socialista y revolucionario.

Nació el 19 de mayo de 1925 en Omaha, Nebraska, uno de los Estados más racistas de la Unión Americana. Desde su infancia, su vida fue marcada por el racismo; su padre fue el Reverendo Earl Little, un seguidor de Marcus Garvey quienes buscaban regresar a África para reencontrarse con sus orígenes. Por su militancia, la casa del Reverendo fue quemada por el KKK (Ku Klux Klan), y decidieron mudarse al norteño estado de Michigan, ahí siguió teniendo problemas con grupos supremacistas blancos hasta que lo asesinaron el 28 de septiembre de 1931, cuando Malcolm aún tenía 6 años. La injusticia contra la familia Little fue tan grande porque la policía decretó que el Reverendo se suicidó; la madre de Malcolm, Louise Langdon, fue llevada a un hospital psiquiátrico por lo que la familia fue violentamente separada. Malcolm, todavía de apellido Little, fue llevado con una familia blanca y veía a sus hermanos en raras ocasiones.

Además de recibir muestras de desprecio de su familia adoptiva y sus profesores, el entorno de Malcolm se fue tornando violento y el racismo del que fue víctima comenzaba a hacer estragos en su persona. Su juventud la vivió entre Boston y Nueva York, particularmente en la zona de Harlem donde encontró un territorio propicio para realizar distintas actividades delictivas. Se juntó con grupos mafiosos, hacía fraudes con la lotería, traficaba drogas y fue escalando en su nivel de delincuencia hasta llegar a robar casas. Además tenía desprecio por su propio ser y odiaba su cabello rizado así que se lo alaciaba con un líquido ardiendo. También aprendió a utilizar las relaciones personales únicamente para beneficios personales, para él, las personas únicamente valían por la cantidad de dinero, droga o privilegios le otorgaban.

Así, en 1946 Malcolm Little fue atrapado en Massachusetts mientras robaba una casa y sentenciado a más de 10 años de cárcel; tampoco le ayudó que tuviera de cómplice a una mujer blanca quien no dudó en defenderse alegando que había sido forzada por Malcolm. Inmediatamente él fue trasladado al Centro Penitenciario de Charlestown.

En la cárcel le decían “Satanás” ¿qué hay que hacer para ganarse el apodo de Satanás en la cárcel? Entre otras cosas, mandar a dios al carajo en repetidas ocasiones, no someterse ante los guardias, pelearse con los otros reos y volver a mandar a dios al carajo. Así vivió Malcolm los primeros años de su encarcelamiento hasta que la vida, al fin, le mostró un camino opuesto al de la violencia y al racismo. Un integrante de la Nación del Islam conoció a Malcolm y a través de la terapia de choque lo fue involucrando en el Islam, también lo influyó su hermana quien le mandaba cartas seguido y que ya había ingresado al grupo musulmán. De tal manera que Malcolm comenzó a leer el Corán, filosofía, historia y otros textos que lo fueron transformando. También tomó cursos de oratoria que ofrecía la prisión y constantemente sostenía debates con el cura alegando que ni Jesús ni Dios podían ser blancos. Cuando entró formalmente a la Nación del Islam, tuvo dos acciones que son muy significativas.

La primera fue que cambió su apellido por “X”. En la Nación del Islam, sostenían que ningún afroamericano conocía realmente sus orígenes ni su nombre verdadero porque estos se habían quedado en África, así que debían quitarse su apellido en inglés, que era su apellido de esclavo, y ponerse una “X” que simbolizaba lo desconocido, de esa manera nació Malcolm X. La otra acción fue enviar cartas al presidente de EEUU pidiendo que hubiera dieta apropiada para los convictos que profesaran el Islam en las cárceles. Su argumento era que si para los judíos sí existía alimentación propia por qué para los musulmanes era negado ese derecho. Esa fue su primera protesta en contra del gobierno estadounidense.

Su cambio fue de tal magnitud, que Malcolm X recobró su libertad tras seis años de prisión y en 1952 salió para convertirse en un gran revolucionario. El líder de la Nación del Islma, Elijah Muhammad lo nombró ministro y se hizo cargo de su educación, Malcolm de 27 años de edad asombraba por su inteligencia natural y sus elocuentes discursos que fue perfeccionando con el paso de los años. De hecho, Malcolm X se convirtió en un gran orador y hay quien compara los discursos de Malcolm con una canción de jazz: con distintas tonalidades, llenos de altibajos y muy poderosos. Su fama fue creciendo paulatinamente y más cuando tuvo su mezquita en Harlem, justo en el lugar que había sido escenario de sus crímenes, ahora sería el escenario de su grandeza como revolucionario.

Además de su popularidad, sus posturas se fueron radicalizando en todo sentido, estaba completamente a favor de la segregación y exigía que el gobierno de EEUU otorgara un territorio a la comunidad afroamericana para que ahí pudieran vivir sin ser víctimas del racismo. ¿Qué acciones y discursos lo catapultaron para ser el reconocido revolucionario de su tiempo? ¿Cómo fue radicalizando y perfeccionando su ideología? Esas preguntas se responderán en la segunda parte de esta entrega.

Desde la Ciudad de México…

R. Herrera

volver arriba