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Las crisis de las universidades públicas

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Las crisis de las universidades públicas

La crisis de las Universidades públicas en México, un proceso de mercantilización de la educación.

Por: Célula Fidel Castro

La educación superior debe ser la institución que brinde a las personas las capacidades para el desarrollo social, cultural, científico, tecnológico y económico que un país necesita, no se puede concebir el progreso como pueblo si no se desarrolla primero a los hombres y mujeres que en sus diferentes campos de las actividades productivas, sociales, culturales y científicas encabezarán dicho desarrollo. Toda política en materia de educación de un gobierna que se diga progresista o que medianamente aspire a un desarrollo económico que aminore la brecha tan extensa entre ricos y pobres, debe fortalecer la educación en todas sus etapas, sin embargo nos referiremos a las instituciones de educación superior (IES) puesto que ahora están en la primera línea de la embestida neoliberal.

Mucho se ha hablado sobre la crisis financiera que atraviesan las instituciones de educación superior estatales, pero poco se ha hablado sobre el contexto ideológico que las origina. Empecemos hablando de la crisis de 1982, año en el cual se adoptó el neoliberalismo como modelo económico y político, justo en ese año se dio una considerable reducción al presupuesto dirigido a la IES, esto planteó una ineficiente cobertura en la demanda creciente de los jóvenes por obtener acceso a una carrera universitaria, lo cual originó la proliferación exponencial de la educación superior de carácter particular, de tal manera que las universidades privadas acaparan hoy en día la tercera parte de los estudiantes a nivel de licenciatura.

En 1994 México se incorporó a la Organización para la cooperación y el desarrollo económico OCDE, organismo intergubernamental de evidente corte neoliberal cuya filosofía en materia de educación superior consiste en alinear los programas educativos a la demanda del mercado profesional, es decir, la educación debe estar sujeta a la lógica del libre mercado. Esta política, ha planteado el financiamiento de las IES de una manera empresarial cuyos recursos se obtienen bajo indicadores de productividad que enarbolan la “competitividad” rapaz entre los diferentes cuerpos académicos conformados dentro de las universidades. Esto es sencillamente condicionar los recursos que se deben de aportar para el funcionamiento sustantivo de las IES.

Por otro lado, es evidente que el Estado no tiene el menor interés de fortalecer sus IES, puesto que las demandas del mercado profesional que la OCDE impone al sistema de educación superior nacional y que no es otra cosa que la capacitación de personal para puestos en las empresas trasnacionales, pueden ser cubiertas por las universidades privadas que siguen en aumento, y cuyo programa académico se adapta a las exigencias técnicas e ideológicas del capitalismo globalizado. Recientemente una de las universidades en crisis, la UAM que tiene actualmente un proceso de huelga, ha sufrido la omisión del Estado para remediar el conflicto apostando al debilitamiento y si se puede el desmantelamiento del Sindicato demandante.

El golpeteo a los Sindicatos de trabajadores académicos, administrativos y manuales de las Universidades públicas ha sido una constante desde la adopción del neoliberalismo, pues estos organismos que aglutinan a los trabajadores universitarios plantean un fuerte obstáculo para lo que se vislumbra que es el objetivo del Estado, la desaparición de la educación superior pública. Las tácticas son las mismas que han utilizado para acabar con empresas e instituciones nacionales, la denostación de pública de los sindicatos primero y posteriormente las IES en general, y para ello se valen de los medios de comunicación para crear en la conciencia colectiva de la opinión pública la inoperancia de los sindicatos combativos, así como de las mismas universidades. El adelgazamiento de la planta de trabajadores de las IES superior es otra de las tácticas encaminadas al mismo objetivo, en la Universidad Autónoma de Nayarit, una de las universidades en crisis, se le exigió para su rescate financiero, que despidiera al 15% de su planta de trabajadores en tres años.

El general Lázaro Cárdenas, durante su administración como presidente de la república fundó el Instituto Politécnico Nacional para que sirviera como el motor que impulsara el desarrollo industrial de la nación, uno de los anhelos de la revolución mexicana, además de brindar a los hijos de los trabajadores una oferta educativa y un espacio de igualdad. Sin embargo estos anhelos materializados se han ido desvirtuando gracias a las políticas de los gobiernos lacayos del imperialismo, en los cuales podemos encasillar al presidente López Obrador, quien en su discurso inaugural decretó el término del neoliberalismo, sin embargo en la práctica a 4 meses de mandato, este sistema  no ha sido tocado en lo más mínimo. En Materia de educación superior, hubo un evidente golpe a los recursos destinados a las IES, incluso el presidente Obrador se retractó gracias a la defensa de profesores y estudiantes por la severidad que suponía el recorte presupuestal que había aplicado a la UNAM, la máxima casa de estudios.

En conclusión, el conflicto de crisis de las IES nos es un proceso coyuntural, es sin duda el cauce natural de un sistema que tiende a mercantilizar todo de cuanto noble y virtuoso se puede tener como nación, Educación, Salud, trabajo y vivienda, y todo parece indicar que el nuevo gobierno se mantendrá enmarcado en el mismo sistema neoliberal a pesar de su discurso. Es por lo tanto necesario que los trabajadores y estudiantes se aglutinen en un frente junto con otros grupos explotados para defender los logros de la revolución que están consagrados en nuestra carta magna.

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