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La realidad actual del capitalismo

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La realidad actual del capitalismo

En la época moderna, la del capitalismo, con todas sus fases ya pasadas: la de la libre concurrencia, de la burguesía en ascenso; la del imperialismo, de la burguesía en expansión; y la  actual,  la  de la decadencia del capitalismo, es decir, la fase de los monopolios globales, dirigida por una oligarquía financiera y especulativa internacional insaciable, a la que no le importa la vida de la clase trabajadora, que es su clase antagónica (la más importante en las relaciones capitalistas) menos sus derechos económicos y políticos, que son, los económicos: salario remunerador, vivienda digna,  alimentación nutritiva, descanso, recreación, salud, educación, y los políticos: organización sindical y política independientes, coronado todo esto por un Estado de Democracia de la Clase  Trabajadora, desde el cual esta clase dicte lo que se debe de hacer para resolver los viejos y nuevos problemas que impiden que todos los miembros de la sociedad vivan disfrutando de los adelantos de la civilización y de la cultura.

¿Quiénes son el pueblo? ¿La clase trabajadora que es la inmensa  mayoría de la  sociedad o el  pequeñísimo  grupo formado por la oligarquía  mencionada  y  el  montón  de  gentes  que  por  intereses económicos mezquinos la siguen y la defienden, utilizando los medios masivos de comunicación?

Para mí no hay duda de que en México el pueblo está constituido  por la clase trabajadora, la que por no poseer en propiedad privada algún medio de producción, tiene que vender por un salario su fuerza de trabajo como mercancía al sí propietario de los mismos, el burgués. Además, son el pueblo muchos elementos de la pequeña burguesía que trabajan colectivamente en el sector productivo y de circulación de las mercancías.

 ¿Qué diferencia hay entre los conceptos: “la clase obrera” y “la clase trabajadora”? Diferencia sustancial ninguna, porque se trata de que ambas son explotadas en el capitalismo. La clase obrera emplea su fuerza de trabajo, es decir, la energía que produce como ser vivo al   alimentarse,   descansar  y    recrearse,  y   que    emplea,  cuando es contratada  por  el   burgués,  en  el ciclo de la producción de todas las mercancías que la sociedad necesita, las cuales adquieren en la jornada de trabajo un valor mayor, es decir plusvalía, que en promedio rebasa el 100 % al salario que obtiene por la mercancía fuerza de trabajo que el patrón le compró. Pero la clase obrera que produce así las mercancías  no  es  dueña  de  ellas.   El  dueño  es  el  burgués  que  la contrató.  Esas son las relaciones de explotación del sistema capitalista. Mientras que con el concepto clase trabajadora nos referimos a quienes trabajan en el ciclo de circulación de las mercancías: el comercio, otros servicios, etc.  En el campo, la clase obrera  la  constituyen  los  obreros  asalariados  que  trabajan  en  el sector agropecuario, forestal, de pesca, etc.  Los ejidatarios y los miembros de las cooperativas de producción, si no contratan trabajadores, sino que explotan su propia fuerza de trabajo, también pertenecen a la clase trabajadora, pero si contratan asalariados, entonces pertenecen a la  pequeña   burguesía. 

  ¿Qué es el Neoliberalismo?

            El neoliberalismo es un plan político mentiroso, y por mentiroso fascista, porque es imposible regresar a la fase liberal del capitalismo (la de la  libre concurrencia, a la que nos referimos antes) estando ya en la fase del dominio dictatorial de los monopolios globales, cada uno de ellos dirigido por una institución financiera, lo cual crea condiciones para que se instaure el fascismo, que es la dictadura violenta del capital financiero. El plan neoliberal fue elaborado al inicio de los años setenta del siglo pasado por la oligarquía financiera y especulativa internacional, y anunciado por Ronald Regan, entonces Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica, y Margaret Tatcher, Primera Ministra del Reino Unido,  en un momento en que algunas naciones del mundo, como Cuba y Chile se habían sumado ya al campo socialista, formado por la Unión Soviética y las Democracias Populares de Europa y  había que  destruir todo lo que tuviera un poco o un mucho de socialismo, como se hizo poco después en México, ante el triunfo de Alejandro Gascón Mercado, candidato triunfante en las elecciones de Gobernador de Nayarit de 1975, registrado por el Partido Popular Socialista, que le ganó al PRI por primera vez a ese nivel en la historia reciente de las elecciones en nuestro país (no olvidar que el socialismo es un proceso que empieza a sentar sus bases en el seno del propio capitalismo).  Es fácil deducir, entonces, que la disyuntiva de hoy es fascismo o democracia del pueblo, sólo que para que la clase trabajadora gane tiene que organizarse desde abajo, cada familia trabajadora estableciendo su propia unidad y coordinándose con las demás en lo que estén de acuerdo, con una actitud de solidaridad y ayuda mutua verdaderas.

*Héctor Rodríguez Valdés - Miembro del Comité Central

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