Menu

HOMENAJE A CARLOS MARX EN COAHUILA

  • Escrito por 
HOMENAJE A CARLOS MARX EN COAHUILA

Carlos Marx

Participación del compañero Raymundo Romo en el evento conmemorativo por el 131 aniversario de la muerte de Carlos Marx.  Monclova, Coahuila

 

Hoy estamos aquí reunidos conmemorando el 131 Aniversario de la muerte de Carlos Marx uno de los hombres más ilustres que le entregó a la clase obrera todo ese gran potencial de conocimientos científicos en vida y después de su muerte, que le han dado grandes triunfos a la clase obrera en la transformación de la sociedad.

 

Carlos Marx nació el 5 de mayo de 1818 en la ciudad de Tréveris Alemania, hijo de familia sin privaciones, su padre procuraba tenerle a su esposa y a sus hijos una existencia holgada, Carlos Marx estudio Derecho, Filosofía llegando a ser Doctor en Filosofía, desde muy pequeño se dio cuenta de la miseria en que se encontraban los campesinos, los jornaleros desempleados, enfermos ya que a diario pasaba por el Mercado Central de la ciudad rumbo al Liceo, su padre quería que su hijo siguiera su ejemplo y se convirtiera en todo un Jurista y Jurisconsulto de renombre y con prestigio defensor de la razón y el humanismo, pero Marx el adolecente se daba cuenta de que la elección vocacional no dependía solo de los deseos de cada uno de nosotros, no siempre podemos elegir el camino para el cual nos sentimos predestinados; nuestra situación en la sociedad está ya determinada en cierto modo antes de que seamos capaces de influir en ella. Con este pensamiento Marx a sus 17 años, ya iba tomando conciencia de la desigualdad social, cosa que lo llevó a interesarse por el estudio de la filosofía, lo cual le confesó a su padre diciéndole que sin la filosofía no hay como penetrar en el estudio de las cosas. ¿Pero qué filosofía escoger?, Marx se lanza a buscar algún criterio ideológico firme, alguna base teórica confiable para su labor científica, para sus concepciones políticas, Marx se puso a estudiar a los filósofos alemanes Emanuel Kant y Johann Gottlieb, a leer las obras de Voltaire y Rosseau, hasta que descubrió a Hegel 6 años escasos habían transcurrido desde que el célebre filosofo falleciera en Berlín, poco tardo Marx en detectar el factor esencial revolucionario en la filosofía de Hegel, el método rector de su pensamiento la dialéctica.

El método dialéctico de Hegel dejaba en claro que las realidades históricas no son sino grados transitorios de desarrollo, etapas por las cuales va evolucionando la sociedad humana desde niveles inferiores a niveles superiores. Lo que ayer aún tenía razón de ser hoy deja de existir, dando paso a una realidad nueva y superior en la historia de la sociedad humana, de la filosofía hegeliana lo cautivaba aquella que hacía avanzar a la ciencia, lo que carecía de tal virtud lo desechaba. Marx también fue admirador del filósofo Ludwig Feuerbach cuando leyó su obra “ Esencia del Cristianismo” ocupó fuertemente su atención, Marx se vio ante un filósofo que no se limitaba a criticar con dureza la ideología religiosa de la nobleza latitudinaria, ni a seguir desarrollando con espíritu crítico algunos aspectos del idealismo hegeliano, Feuerbach rechazaba la religión en general y el idealismo de Hegel en su conjunto por incompatibles con la naturaleza real del universo o con la dignidad humana. En su lugar colocaba el Materialismo Filosófico. El Universo lo mismo que el hombre, decía Feuerbach, para existir no requiere ni de Dios ni de la “idea absoluta” de Hegel. El hombre no debe su existencia sino a la naturaleza y es un producto de su desarrollo. La naturaleza y el ser son primigenios e independientes del hombre y de su conciencia. Nada existe fuera del hombre y la naturaleza; tampoco Dios. La religión es un producto del género humano. Estos postulados de Feuerbach rompían el círculo vicioso del idealismo hegeliano, sus ideas materialistas, ateístas y humanistas estaban haciendo sensación entre los intelectuales progresistas de Alemania. No obstante, la mirada crítica de Marx no tardó en detectar los puntos flacos de la doctrina de Feuerbach, sobre todo el hecho de no concebir al hombre como un ser histórico concreto y condicionado por la sociedad en que vive, ello impedía a Feuerbach aplicar el materialismo a la sociedad humana y a su historia. Esto Marx tampoco lo vería sino andando el tiempo.

 

En 1842 se crea el periódico la “Gaceta Renena” y los dueños de dicho periódico, le piden a Marx que sea su redactor, Marx empieza a escribir una serie de artículos relacionados con la deplorable situación que viven los pequeños agricultores, jornaleros basando sus análisis en el aspecto económico y social, cosa que molestó al Gobierno poniendo el grito en el cielo denunciando una supuesta calumnia, a finales de 1842 se fueron agravando los conflictos a ojos vistos, el 19 de enero de 1843, el Gobierno decretó la prohibición del periódico a partir del 1ro de Abril.

 

Marx se casa el 19 de junio de 1843 con Jenny, hija de noble alcurnia de un Consejero Gubernamental, vivía en medio de halagos y cortejos, todos la veían ya casada con un buen partido a escoger entre un aristócrata, un oficial o un alto funcionario de gobierno, más ella desde; ando todas las ideas tradicionales de una sociedad feudal y burguesa, dio su mano a aquel joven de la clase media olvidando por completo lo que le podía deparar el futuro al lado de Carlos Marx. Marx confesaba estar perdidamente enamorado, enamorado de pies a cabeza, y Jenny lo fue todo para Marx, la mujer amada, la madre amorosa de sus hijos, la eficiente secretaria, la encargada de su correspondencia, la consejera sagaz, la compañera indesmayable de lucha, en suma un ejemplo luminoso para todas las mujeres que desde los albores del movimiento obrero secundan fielmente a sus compañeros en la gesta revolucionaria, valerosas y optimistas, abnegadas y seguras, confiadas en el triunfo del socialismo.

 

Después de la Gaceta Renana, viene la revista de los Anales Franco-Alemanes que apareció a finales de 1844, Marx proclamaba sin rodeos el ideal de la nueva publicación “basarnos en luchas reales a fin de influir con la acción en el destino de la nación alemana"  ¿En qué consistía ese destino a juicio del joven Marx? Ese destino es la revolución que tenemos por delante, el numero doble de los Anales franco-alemanes fue el primero y el último, los gobiernos movieron sus aparatos policiacos contra la revista y sus redactores, finiquitados los Anales franco-alemanes, Marx acarició nuevos proyectos periodísticos que no llegaron a concretarse, al margen de sus estudios de filosofía e historia, se abocó de lleno a la Economía, analizando el sistema económico capitalista, confiaba en delimitar más a fondo la posición del proletariado en el seno de la sociedad burguesa, y así llego a tener el contacto directo con la clase obrera en Paris, conversando o discutiendo largamente con ellos concurriendo a las asambleas de las organizaciones clandestinas de obreros franceses o de los obreros alemanes que por millones radicaban en Paris, fue conociendo las experiencias, las ideas, los anhelos y el sentir de un proletariado en cuyo seno despertaba la conciencia de clase, la fraternidad entre los hombres no es en ellos una frase hueca, sino la verdad y la nobleza humana, nos alumbra desde aquellos semblantes endurecidos por el trabajo. Escribió hondamente impresionado, a partir de entonces el contacto directo con la clase obrera sería ingrediente de su obra creadora, impulso y necesidad vital. Después de los Anales franco- alemanes y ya con la participación de su gran amigo inseparable Federico Engels, sacaron la obra de la Sagrada Familia, La ideología Alemana aunque esta obra no vio la luz en vida de Marx y Engels, la redacción de la Ideología Alemana tuvo con todo, una gran virtud, ayudó a Marx y a Engels a entender mejor y a intercambiar los conocimientos obtenidos por cada cual, a aplicar a distintos campos del saber sus novedosas conclusiones, en las más de 100 cuartillas de su manuscrito, Marx y Engels comenzaban exponiendo que el hombre, antes de pensar siquiera en política, ciencia, arte o religión, debe comer, beber, tener un techo y vestirse, ambos demostraban que la producción de bienes materiales, o sea los necesarios para vivir y el consiguiente grado de desarrollo económico de un pueblo determinado conforman la base y el punto de arranque de su trayectoria histórica. El curso de sus indagaciones llevó a los dos amigos a la conclusión de que las ideas filosóficas, históricas etc., así como las relaciones jurídicas políticas y formas estatales no son explicables a partir de sí mismas, sino que tienen sus raíces  como la evolución total de la sociedad humana en las circunstancias económicas que rodean a los individuos, proclamaban en la ideología burguesa. Como se manifiesta el papel clave de la producción en el funcionamiento de una sociedad en la historia de la humanidad. Marx y Engels respondían: entre el desarrollo de las fuerzas productivas entendiendo por ello  tanto al hombre con su experiencia y destrezas productivas, como a los medios de producción de bienes materiales,  o sea, materia prima, herramientas y maquinaria y las relaciones de producción, refiriéndose a las relaciones que surgen entre los individuos en el proceso de la producción de los bienes materiales existe una correlación sujeta a regularidades y una acción recíproca. Así lo atestiguan las experiencias históricas. Mientras que Hegel, sus precursores y discípulos deducían la evolución de la naturaleza del hombre y de las relaciones sociales desde la evolución del espíritu, Marx y Engels hicieron el hallazgo inverso: que el espíritu se explica desde la naturaleza, desde la materia que la conciencia y el pensamiento se engendran en la materia en una forma sumamente organizada de la materia, cual es el cerebro humano. Eso mismo lo había comprobado el materialista Feuerbach, pero Marx y Engels, llevaron más allá lo descubierto por Hegel y Feuerbach despojando de su forma idealista el método dialéctico  hegeliano, recogiendo lo que era esto en realidad, la ciencia de las leyes dinámicas más genéricas de la naturaleza, de la sociedad y el pensamiento; adoptando el materialismo de Feuerbach, no aplicaron, no solo a la naturaleza, sino también a la sociedad humana, de esa simbiosis entre dialéctica y materialismo obtuvieron ambos el materialismo dialectico una filosofía cualitativamente nueva, de otro lado aplicando el materialismo dialectico a la sociedad humana y a su historia, fundaron el materialismo histórico, un enfoque cualitativamente nuevo de la historia, con el materialismo dialectico e histórico, Marx y Engels forjaron una nueva filosofía que daba sustento teórico a la misión histórica universal de la clase obrera, formulando los intereses básicos de la misma y trazando en líneas generales el camino hacia la transformación práctica del mundo, se trata de una filosofía y de un enfoque histórico que, además de interpretar el universo existente, se convierte en instrumento para transformar al mundo en vinculación con la praxis revolucionaria de la clase obrera. Los filósofos decía Marx no han hecho más que interpretar de diversos modos el mundo, pero de lo que se trata es de transformarlo.

 

Marx y Engels junto con otros correligionarios fundaron en Bruselas un comité de correspondencia comunista, la idea consistía en establecer un enlace entre los socialistas alemanes y los socialistas franceses e ingleses, tener al tanto a los extranjeros sobre los movimientos sociales que se realizaban en Alemania, ambos amigos dedicaban atención especial a los obreros alemanes aglutinados en la Liga de los Justicieros, poco después Marx y Engels pasaron a formar parte de la Liga por invitación de sus dirigentes quienes les pidieron su cooperación para su reorganización, asegurándoles que en el futuro congreso, podían exponer sus postulados científicos que luego se publicaron como programa de dicho organismo, Marx y Engels estrecharon la mano que se les tendía, haciéndose militantes de una Liga cuyas concepciones se habían igualado o aproximado en puntos importantes a los de ellos. Eso sí. Marx  puso una condición muy acorde con su carácter declarado que si la concepción científica del comunismo iba ser reconocida en adelante por la Liga, él no quería para si ningún género de “culto a la personalidad” que se depuraran los estatutos de todo cuanto pudiera fomentar la fe supersticioso en la autoridad,  Marx y Engels querían alternar con adeptos críticos y soberanos a su teoría, aborrecían el culto a la persona por cuanto dicho fenómeno inhibe el dinamismo de las masas.

En el primer congreso de la Liga de los Justicieros, los delegados acordaron rebautizar la Liga, nombrándola sin rodeos Liga de los Comunistas, de ahí lo que perseguía era sacar algún provecho organizativo, creando las comunas, comités distritales y además habría que ensanchar y consolidar los vínculos de la liga con los trabajadores fundando en Bruselas la Unión de Trabajadores de Alemania, que se reunía dos veces por semana. Marx asistía con regularidad a las reuniones, pues según él la actividad política, por pequeña que sea, es infinitamente refrescante para cada uno.

 

Antes de llegar al segundo Congreso de la Liga de los Comunistas, Marx y Engels ya venían encausando el pensamiento y la acción a crear un Partido capaz de conducir la gesta libertadora del proletariado condición previa para ello, era vincular el comunismo científico con el movimiento obrero, los objetivos de la liga era el derrocamiento de la burguesía, instaurar el poder del proletariado, la eliminación de la vieja sociedad burguesa basada en los antagonismos de clase y la fundación de una nueva sociedad sin clases y sin propiedad privada, es así como la Liga de los Comunistas, se convierte en el primer partido revolucionario de la clase obrera, según su programa y composición era una Organización Internacional de la clase obrera, pero a la vez el primer partido obrero alemán. De ahí arrancó el movimiento comunista mundial de nuestros tiempos.

Marx era un líder popular, innato, su discurso era breve, conciso y de una lógica apabullante, no gastaba palabras superfluas: cada frase encerraba un pensamiento era un eslabón indispensable en la cadena de sus argumentaciones.

En febrero de 1848 sale a la luz pública el Manifiesto del Partido Comunista, no figuraba allí autor alguno para recalcar así que no era un escrito de tales o cuales personas, sino el programa del Partido de los Comunistas el “Manifiesto del Partido de los Comunistas” era, no obstante mucho más que un programa de acción: era la partida del movimiento del comunismo científico y del movimiento obrero revolucionario internacional. En el sintetizaban Marx y Engels con lenguaje magistral todo cuanto tenían elaborado en materia de innovaciones científicas, todo cuanto ellos mismos y el proletariado llevaban de acumulado de experiencia práctica.

 En el presentaban un cuadro compacto y sistemático de su teoría: el materialismo dialéctico e histórico, la economía política, la doctrina de la lucha clasista y la de la edificación de las sociedades socialistas y comunistas.

 

En el primer capítulo que titularon Burgueses y Proletarios señalaban el papel propulsor de la lucha de clases en la historia de la humanidad, demostraban que en la lucha contra el feudalismo la burguesía “jugó un papel altamente revolucionario” ella a lo largo de su dominio de clase que cuenta apenas con un siglo de existencia, ha creado fuerzas productivas más abundantes y más grandiosas que todas las generaciones pasadas juntas.

 

 El sometimiento de las fuerzas de la naturaleza, el empleo de las máquinas, la aplicación de la química a la industria y a la agricultura, la navegación de vapor, el ferrocarril, el telégrafo eléctrico, la asimilación para el cultivo de continentes enteros, la apertura de los ríos a la navegación, poblaciones enteras surgiendo por encanto, como si salieran de la tierra  ¿cuál de los siglos pasados pudo sospechar siquiera que semejantes fuerzas productivas dormitasen en el seno del trabajo social?.

 Más pese al gran ascenso de las fuerzas productivas, el capitalismo basado en la caza de utilidades, era incapaz de poner fin a la miseria de millones de pobladores del planeta. Marx decía que toda esta burguesía moderna que ha hecho surgir como por encanto tan potentes medios de producción y de cambio, se asemeja al mago que ya no es capaz de dominar las potencias infernales que ha desencadenado con sus conjuros, ante esto Marx y Engels una vez esclarecida de cuál debería ser la misión histórica de la clase obrera, llegaron a la conclusión al señalar.

 Las armas de que se sirvió la burguesía para derribar al feudalismo se vuelcan ahora contra la propia burguesía, es más: la burguesía no ha forjado solamente las armas que deben darle muerte; ha producido también a los hombres que empuñarán esas armas, los obreros modernos, los proletarios, ya en el segundo capítulo al que denominaron Proletarios y Comunistas afirmaban que la clase obrera para combatir, tiene necesidad de un partido claro de su ideología.¨

 

 El manifiesto del Partido Comunista, no fue solamente el programa del primer partido proletario, sino que sigue siendo el documento programático más importante del movimiento obrero revolucionario internacional, hasta el día de hoy es aplicable ya que Marx y Engels, supieron responder una cuestión que de muchos siglos atrás venían ocupando la mente del género humano: como eliminar de la faz de la tierra la opresión, el hambre y la guerra; como conquistar y asegurar para la humanidad la paz, la seguridad social y la justicia.

 

A Marx le toco vivir la guerra europea 1848-1849 donde de nueva cuenta aparece la Nueva Gaceta Renanacomo órgano de la democracia, para informar a la clase obrera sobre los acontecimientos que se estaban dando, Marx no perdía ni un solo momento sin estar con la clase obrera dictando charlas o dirigiendo debates en torno a los siguientes pasos para llevar adelante y para consolidar la revolución después de haber librado una gran batalla, el proletariado de Paris llevando al poder a la burguesía, esta lo traicionó , al no cumplir con los acuerdos sostenidos, de dar empleo a más de 100,000 obreros, que se encontraban desocupados, fue ahí donde al sentirse engañados, presos de ira se sublevaron con las armas en la mano lanzando consignas como Pan o Muerte y Vivir trabajando o morir luchando, la burguesía que ya se sentía fuerte, llamó en su auxilio al ejército, 40,000 obreros parisinos, enfrentaban a 150,000 hombres del poder armado de la burguesía, cuatro días duraron los furiosos combates tal y como lo describiera la Nueva Gaceta Renana, era aquella una revolución de la desesperación, los obreros saben que están librando una lucha de vida o muerte, el 26 de Junio cayeron los últimos revolucionarios del proletariado, otros miles fueron victimados por la burguesía, unos 25 mil encarcelados y como 3,500 obreros deportados, así desmentían los burgueses su propia consigna de Libertad, Igualdad y Fraternidad exhibiendo lo que era en realidad: una frase hueca, un engaño criminal perpetrado contra el pueblo, en sus análisis para la Nueva Gaceta Renana, Marx y Engels valoraban la insurrección de Junio en Paris como el heraldo de futuras batallas clasistas del proletariado en lucha por su liberación social, a propósito de esa gesta histórica, ambos transmitían a sus lectores una lección importante: el socialismo no podría jamás hacerse realidad en el marco de una sociedad burguesa, sino una vez derrocado el poder de la burguesía y asumido este por los proletarios.

 

Perdida la revolución en el continente, los barcos que zarpaban a Inglaterra y a los EE UU de América se fueron repletando de fugitivos, en Alemania Francia, Austria y Hungría y otros países a los revolucionarios vencidos no les quedaba otra alternativa que la muerte, la cárcel o la emigración. Inglaterra no era un estado policiaco, para exiliados políticos, era aquel, uno de los pocos lugares medianamente seguros de Europa, en el verano de 1849 fueron cruzando el canal de la mancha miles de exiliados entre ellos Marx.

Marx arriba a Inglaterra donde permanece hasta el final de su vida en contra de su voluntad, Inglaterra se convierte para él en su segunda patria; la situación en la que se encontraba Marx era desesperada: la revolución en que llegó a cifrar todas sus esperanzas había sido derrotada, el dinero que había heredado de su padre se había hecho humo al desaparecer la Nueva Gaceta Renana, a cambio de eso había dejado deudas y a su familia, que vivía en Paris, sin tener prácticamente ni un franco.

 ¿No era motivo suficiente para darse por vencido?, ¿no era grande la tentación para darle la espalda a la revolución, a la clase obrera y al socialismo?, fracasada la revolución, ¡¿ Acaso no hacían las paces con la reacción ciertos “revolucionarios” a ultranza de otros tiempos?, Marx no era así, debo proseguir mi objetivo a como dé lugar, y en seguida se dedicó a reagrupar las fuerzas disgregadas por el triunfo de la contrarrevolución, el paso más importante era reorganizar la Liga de los Comunistas, aunque en esta ocasión, ante la furia de la contrarrevolución se vio obligado a volver a la clandestinidad. Marx aparte de sufrir el fracaso de la revolución, sufre las angustias materiales de la familia, fueron desalojados de la casa que rentaba por atraso de pago, pero aun lo más doloroso fue la pérdida de sus 3 hijos en un lapso de 5 años, todos los horrores de la vida de emigrante se descargaron sobre la vida de Marx. Las angustias materiales de la familia de Marx, se asemejaban a la miseria indescriptible por la que atravesaban millones de proletarios, más en algo diferían de esos millones de compañeros de infortunio: en haber optado libre mente por ese amargo destino. Marx y su esposa eran muy cultos y preparados, hijos de familias pudientes, ambos renunciaron a una vida acomodada con tal de permanecer leales a sus convicciones revolucionarias. A pesar de estar atravesando por situaciones tan difíciles desde el punto de vista económico, Marx, insistía en que habría que pertrechar a la clase obrera con los conocimientos que la capacitaran para librarse a sí misma y librar a la humanidad del yugo de la explotación, de la opresión y la guerra ante esa preocupación, Marx empieza a estudiar la literatura,  economía, pero no lo hacía por el hecho de saber más, si no para demostrar que todas las situaciones que hacen del hombre, un ser envilecido, esclavizado, abandonado, despreciado, se deberían de buscar en el modo capitalista de producción, fue entonces cuando se propuso dejar al descubierto “La anatomía de la sociedad burguesa” con el bisturí de la crítica científica, para esto Marx tuvo que revisar más de 1500 libros y folletos de la literatura económica publicada hasta ese entonces, los frutos de todas esas indagaciones dieron origen a su libro Contribución a la Crítica de la Economía Política, luego viene lo que el mismo Marx consideró literalmente la obra científica de su vida “El Capital”, cabe mencionar que en la elaboración del El capital, Engels no se limitaba a brindar apoyo moral y material, dado que igualaba a Marx en intelecto, era capaz de asesorarlo en una serie de cuestiones técnicas. El 14 de Diciembre 1867 salió anunciada la obra de Marx “El Capital”,   Critica de la Economía Política primer tomo , como es natural, Marx no se conformó con analizar en “El capital”  la situación del obrero en el capitalismo; él hizo notar que el modo capitalista de producción se va agudizando incontenible la contradicción entre lo nuevo -la fuerza productiva social del trabajo y de la clase obrera- y  lo viejo -la concentración de la creciente riqueza social en  manos de una capa de creciente de monopolistas. Esta conclusión que es al mismo tiempo un pronóstico científico de gran trascendencia la formuló Marx en los conocidos términos siguientes. El monopolio del capital deviene una traba para el modo de producción que ha crecido y prosperado con él y bajo sus auspicios. La socialización del trabajo y la centralización de los medios de producción arriban a tal punto que no pueden ya permanecer en su envoltura capitalista. La envoltura se hace trizas y a la propiedad capitalista le llega la hora, los expropiadores son expropiados. La expropiación de los expropiadores no hacen sino rescatar de los capitalistas aquellos que generaciones de obreros han producido sin llegar a poseer.

Así se cumple la vieja reivindicación obrera. Lo que forjan las manos del pueblo debe ser propiedad del pueblo.

 

Marx recibe la invitación del dirigente sindical inglés William Randall para que asista a la fundación de la asociación internacional de los trabajadores que se llevaría a cabo 28 de septiembre 1864 en Londres, a Marx no lo tomó por sorpresa una invitación tan urgente, pues el mencionado comité preparatorio había conectado con él semanas atrás. Marx aceptó la invitación a la asamblea, pese a contrariar lo que venía practicando de años atrás; volcar toda su energía en “El Capital” y abstenerse de actuar en estériles asociaciones. Es que ahora no se trataba ni de una conspiración de utopistas ni de una lastimera verborrea de emigrantes pequeños burgueses, si no de verdaderas potencias tanto de la parte de Londres como de Paris, engalanada con banderas de distintos países, la sala estaba llena de bote en bote. Entre los concurrentes unos mil al parecer, estaba Carlos Marx, sentado cual figura silenciosa en la plataforma (mesa directiva), Marx sale elegido para una comisión de trabajo encargada de redactar los documentos programáticos, es así como Marx elabora todos los documentos programáticos de la primera internacional. Marx se concentró a resolver en la internacional dos tareas prioritarias:

 

 

Explicar a los obreros el íntimo nexo que media entre la lucha política y económica' encausados hacia las tareas democráticas y nacionales de la clase obrera haciéndoles ver como se vincula la lucha por la democracia con la lucha por el socialismo. Marx propugnaba en todo instante en la teoría y en la práctica, la mejora de las condiciones de vida de los obreros, pero tampoco escatimaba esfuerzos en demostrar ante el proletariado en base a su propia experiencia, que ninguna de las mejoras por ellos conquistadas en sus condiciones laborales y de vida, por útiles que fueran iban a alterar en lo más mínimo la naturaleza de la explotación capitalista, poco a poco se fue abriendo paso en el seno de la internacional el axioma marxiano de que los sindicatos deben pelear no solo por la mejora económica del trabajador sino que “mucho mayor es su importancia como fuerza organizada para suprimir el sistema del trabajo asalariado y la dominación del capital” los sindicatos surtieron efectos como escuelas de solidaridad, como escuelas de socialismo.

 

 En aquella época su casa se transformó en un segundo cuartel de la “Internacional”,  acontecía a menudo que, una vez cerradas las sesiones semanales del consejo central o de su comité directivo, la discusión proseguía en la casa de Marx, Marx no perdía su vieja costumbre de dialogar muy seguido con obreros de consultar con ellos, conversaba hasta altas horas de la noche, cosa que le hizo comentar cierta vez en broma a sus amigos: nosotros preconizamos la jornada de 8 horas, aunque muchas veces nos toca trabajar el doble en el curso de las 24 horas, ya para terminar con este pequeño pero significativo homenaje de conmemoración del 131 aniversario de la muerte de Carlos Marx, quiero señalar como vio Marx el primer ensayo de una Revolución Socialista con la Proclama de la Comuna de Paris, la clase obrera de una gran urbe mundial ha demolido por primera vez la hegemonía burguesa, conquistando el poder político.  

 

¿Qué fue la Comuna de Paris para Marx? Fue en lo fundamental un gobierno de la clase obrera, el resultado de una lucha entre la clase que produce y la clase que se enriquece, ¿Qué enseñanzas dejó la Comuna?, la forma política al fin descubierta bajo la cual podía consumarse la liberación económica del trabajo. ¿Que pretendía la Comuna?, abolir la propiedad clasista que convierte el trabajo de muchos en la riqueza de unos pocos. Pretendía expropiar a los ex apropiadores.

 

Es verdad que la Comuna como otras heroicas insurrecciones proletarias posteriores, fue ahogada en sangre por la contrarrevolución. Es verdad que los tiempos no estaban maduros para el triunfo de la revolución socialista. Pero los comunistas parisinos llegaron a demostrar en la práctica aquello que Marx postulaba en la teoría con su “ Manifiesto del partido Comunista “ La liberación de la clase obrera no puede ser si no obra exclusiva de la clase obrera, es más una vez conquistado el poder político, la clase obrera no puede adoptar sin más ni más el viejo aparato estatal, es decir, el ejército, la policía, la justicia, la administración, sino que necesitan deshacerlo y remplazarlo por un aparato estatal, por un poder de su propia creación. Marx expuso ante el proletariado internacional otras enseñanzas importantes dejadas por la comuna tomando como ejemplo a los que en París se lanzaron al asalto del cielo, explicaba que la clase obrera victoriosa necesita defender su victoria día tras día, defenderla contra sus enemigos tanto internos como externos, defenderla con la pluma y con la espada.

 

Los combates de Paris habían demostrado así mismo que para triunfar y asegurar el triunfo, la clase obrera debe entablar estrecha alianza con los demás trabajadores, sobre todo con los del campo, habían revelado en la práctica que el proletariado es el auténtico defensor de los intereses de los trabajadores agrícolas, de los intelectuales, y de la pequeña burguesía urbana que son los aliados naturales de la clase obrera.

 

Pero lo que Marx consideraba más importante, era una experiencia hecha por los comunalistas; que no es posible liberar de la explotación y la opresión a la clase obrera y a los demás trabajadores, no es posible edificar una sociedad socialista sin un partido revolucionario que actué con arreglo a un programa científico, ese era el partido que faltaba en la Francia 1871.

 

El Paris de los trabajadores, con su Comuna será celebrado eternamente como el heraldo glorioso de una nueva sociedad. El recuerdo de sus mártires queda grabado piadosamente en el corazón de la clase obrera.

 

Algo que me parece muy interesante señalar, es que Marx y Engels detectaron ciertas fallas muy graves que cometieron los comunalistas entre ellas, su renuncia a acorralar a la burguesía confiscando las reservas de oro dejadas en Paris por la republica anterior; su tolerancia para las crecientes actividades de la contrarevolución, la Comuna así pierde un tiempo precioso, hay algo, quizá más fatal todavía, La Comuna consciente  que los periódicos burgueses de Paris lancen diarias calumnias contra el poder popular creándole animadversión. La prensa burguesa sirve de instrumento eficaz para la hegemonía clasista de la burguesía.

 

Camaradas es así como quisiera concluir con mi participación en este 131 Aniversario de la muerte de Carlos Max. Quien murió un 14 de Marzo 1883, en Londres y enterrado el 17 de Marzo al costado de su esposa en el cementerio Highgate. Laura Paul Lafargue, Elena Marx y Charles Languet, Wilhelm Liebnecht, Friedrich Lessner y otros compañeros más le rindieron a Marx los últimos honores.

 

El mismo había deseado para así unos funerales muy sencillos, Engels tributo el homenaje a la vida y obra de su amigo, a sus geniales descubrimientos científicos, a sus inolvidables acciones revolucionarias para concluir diciendo su nombre vivirá a través de los siglos y con él su obra.

volver arriba