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Operación Borde Protector: Nueva arremetida sionista para exterminar al pueblo palestino.

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Operación Borde Protector: Nueva arremetida sionista para exterminar al pueblo palestino.

Nuevamente, el gobierno sionista de Israel  hace uso de su poderío militar agrediendo de manera terrible y desproporcionada al pueblo palestino en la Franja de Gaza. El objetivo de esta operación militar, al igual que otras llevadas a cabo con la misma brutalidad, es expulsar a los palestinos de su territorio e implementar el genocidio.

El operativo Borde Protector, en sus primeras 36 horas –según fuentes militares israelíes- lanzó 400 toneladas de explosivos dejando  110 muertos y 750 objetivos alcanzados (entre ellos niños y ancianos) arrojando una suma de más de 500 heridos tras ataques en espacios públicos y zonas de refugiados.

La política de desinformación de los medios masivos de comunicación llegó al grado de mencionar que “Israel y Hamás intercambian cohetes en plena escalada militar” (El País). En México, algunos conductores de noticieros señalaron que “Palestina, nuevamente se lo buscó”. Nada más absurdo que esto y menos cuando se habla de una escalada militar: Palestina no tiene ejército, ni escuadrones de aviación.  Es ilógico que Gaza lance los misiles y los muertos los pongan ellos. La operación Borde Protector es una nueva arremetida sionista para el exterminio del pueblo palestino.

El asesinato del joven palestino Mohamed Abu Jadair, es la continuación de la política terrorista israelí. La forma en que asesinaron a este muchacho tiene el objetivo claro de desmovilizar al pueblo, infundir miedo y generar terror: lo quemaron vivo. Este terrible hecho se dio a partir del asesinato de tres jóvenes judíos, ejecutado por supuestos extremistas palestinos (cabe mencionar que muchos de ellos sirven en el ejército israelí para aprender los métodos terroristas utilizados en los manuales israelíes). Este es un caso más de montaje de las autoridades israelíes, porque ninguna organización palestina ha reivindicado la autoría de los hechos. Son terroristas o extremistas sembrados por la política terrorista de Israel. Es esta la estrategia perversa donde terroristas y gobernantes buscan la limpieza étnica de los palestinos, el despojo de la tierra y la continuidad en la política de asesinato, encarcelamiento y tortura de palestinos.

Esta no es una guerra, es un genocidio. Busca crear una situación crítica que impida vivir en medio de agresiones militares, destrucción de viviendas, falta de trabajo, escasez de agua y  electricidad. Busca el destierro de tres millones y medio de personas. No es posible hablar sobre un proceso de paz y desarme, estamos frente a una abierta campaña militar de ocupación y destrucción. La complicidad de la Unión Europea y de los Estados Unidos guardando silencio y respaldando la agresión sionista, son una muestra de la hipocresía de los  organismos humanitarios como la Organización de Naciones Unidas, que por un lado en voz de Ban Ki Moon exige el cese de bombardeos en zonas civiles y por el otro, elige a Israel como vicepresidente del Comité Cuarto de la ONU, que aborda las cuestiones de descolonización y los derechos de los refugiados palestinos, algo que en lugar de detenerse se ha profundizado durante los últimos 66 años.

El pueblo palestino, heredero histórico de sus costumbres, tradiciones, geografía y cultura milenaria de un territorio que le dio su nombre, tiene el derecho a defenderse de la agresión armada y de la ocupación sionista. Un pueblo entero está defendiendo su existencia física, histórica y cultural frente a un proyecto agresor y colonizador, una limpieza étnica al mas puro estilo del III Reich. Después de todo, como menciona Eduardo Galeano, ¿hasta cuándo seguirán los palestinos y otros árabes pagando crímenes que no cometieron? ¿La tragedia del Holocausto implica una póliza de eterna impunidad?

Es necesario salir a las calles y expresar nuestra solidaridad con Palestina, exigir el fin de la complicidad internacional y expresar el apoyo a las fuerzas de ocupación. Debemos frenar esta política inhumana y estos crímenes que nos conducen a la barbarie.

Nada justifica la tortura hacia los presos políticos en su mayoría jóvenes, la brutalidad policíaca en operativos y puntos dentro de territorio palestino. Nada justifica la demolición de hogares, la destrucción de escuelas, hospitales y zonas públicas.

No se trata de que “dejen de matar a niños y niñas inocentes” justificados como "daños colaterales".  Se trata de que dejen de matar.

Aviso en el tejado

La guerra psicológica es otro ejemplo. En ocasiones, el aviso de un bombardeo llega como mensaje de texto al celular, pero el ataque no se lleva a cabo. Otro caso es el lanzamiento de volantes donde se recomienda a los habitantes que abandonen un barrio o zona ante una posible incursión militar por tierra, tal como sucedió este fin de semana en el norte de Gaza. El “aviso en el tejado”, llamado así por el ejército israelí, "reduce" el número de bajas civiles y  consiste en el impacto de un proyectil de mortero en la azotea de algún inmueble, particularmente casas e instalaciones civiles. En Gaza se ha vuelto cotidiano escuchar gritos de pánico anunciando “el aviso”, pues en cuestión de segundos se producirá una explosión mucho mayor, ahora con un misil que no provoca daños menores y deja la construcción destruida.


Imaginemos por un momento lo difícil que es esto. Imagina que tienes que desalojar tu casa porque será bombardeada en instantes. Las cosas que aprecias, la calidez de tu hogar, lo cómodo de tu cama, el calor humano de tu familia, lo cotidiano del barrio donde habitas y la gente con quién convives. Tu historia, los recuerdos de la infancia, las fotos de amigos y familiares, la presencia de tus padres, hermanos e hijos  y todo lo que te ha forjado identidad desaparecerá en poco tiempo, destruido por un misil israelí. Imagina todo lo que pasa por el pensamiento de quien es víctima de este acto inhumano.

Tan sólo imaginarlo causa dolor e indignación. Convirtamos eso en organización y muestras de solidaridad, ¡Palestina no está sola!

Por Héctor / Célula CESXXI

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