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Es ahora la Secretaria de Marina quien se presta a la manipulación de Peña Nieto

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Es ahora la Secretaria de Marina quien se presta a la manipulación de Peña Nieto

El Secretario de Marina, Vidal Soberón Sanz, no tiene ningún argumento para acusar de manipulación a las organizaciones ni a las personas que se han solidarizado con los familiares de los normalistas de Ayotzinapa. Por el contrario, estas manifestaciones obedecen a una indignación más que justificada de los mexicanos y de todos los pueblos del mundo. Es precisamente la dimensión de la protesta que incluye a la ONU y al gobierno de los Estados Unidos, lo que hace imposible pensar en una manipulación. El almirante no puede pedirle a los mexicanos que sufran calladamente su dolor sin aparecer como un cínico. Sólo le faltó decir que el más horrendo de los crímenes de los últimos tiempos en México, fue cometido para dañar la imagen de Peña Nieto. 

Esas manifestaciones de protesta obedecen además a la negligencia y la impunidad que desde hace tiempo se da por parte del Estado Mexicano, solapando a los líderes de los cárteles de la droga, a los cuales les permiten fugarse de las cárceles de alta seguridad o desde ahí controlar actividades delictivas, a tal grado que éstos capos han penetrado la estructura gubernamental, como es el caso Iguala en Guerrero, donde el propio gobierno reconoce que hay 16 municipios infiltrados por la delincuencia organizada. Y no solo es Guerrero, donde gobierna el PRD, sino también Tamaulipas, controlado por el PRI, donde el pasado gobernador, Tomas Yarrington, hoy es acusado de lavado de dinero y delincuencia organizada. Mario Villanueva ex­-gobernador de Quintana Roo, también del PRI, se encuentra en prisión en los Estados Unidos de Norteamérica acusado de narcotráfico. Así hay muchos funcionarios públicos en todos los niveles del gobierno, legisladores federales y locales, que se han coludido con la delincuencia organizada, o lo que es peor, la dirigen y controlan. Las víctimas son del pueblo de abajo, y de ese mismo pueblo son los que hoy se manifiestan, junto con los normalistas de Ayotzinapa y los familiares de los desaparecidos y de los asesinados el pasado 26 de septiembre de este fatídico año 2014.

Somos solidarios con este movimiento, los golpeados por el Estado con sus reformas estructurales, que han despojado a la Nación de sus bienes inalienables. Los agredidos por la reforma energética somos todos los mexicanos, ya que el gobierno actual ha entregado nuestro patrimonio a los monopolios globales que representan al gran capital y a los países poderosos, que someten a nuestros pueblos condenándolos a la miseria, esclavitud y a la muerte; los afectados por la reforma laboral que ahora protege al detalle los intereses mezquinos de los patrones y de los monopolios y rompe los derechos laborales en materia de jornada, seguridad social, asociación y que suprime el derecho de los trabajadores a la huelga y, con ello, su arma fundamental; los afectados por la reforma educativa que son los maestros rebeldes de la CNTE; los afectados por la pretensión del gobierno de acabar con las normales rurales, de las que solo quedan en la actualidad 15 de las 46 que creó el gobierno del General Cárdenas, junto con los internados de enseñanza primaria y secundaria para hijos de trabajadores y el Instituto Politécnico Nacional. Con las normales, se creó la Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México (FECSM) con una clara convicción de lucha por la defensa de la educación pública y gratuita, muchachos comprometidos con la formación de maestros rurales conscientes de los problemas sociales y convencidos del cambio social.

El Estado ha sometido a una agresión sistemática a estas normales rurales y lo de Ayotzinapa es parte de su asedio contumaz, elevado al más alto nivel de la perversidad.

En el caso de Ayotzinapa ni siquiera se trata de un crimen de las bandas de narcotraficantes, aunque hubiesen tenido participación, sino de un crimen de Estado, pues como se sabe, fue la fuerza pública quien secuestró y desapareció a los estudiantes.

Es el almirante Soberón quien le falta al respeto a las víctimas, a sus familiares y a todo el pueblo, al decir que son manipulados por intereses personales o de grupo. No señor, la protesta de los mexicanos y de todos los pueblos del mundo esta motivada por los actos más atroces y bárbaros, del gobierno de Peña Nieto y el sistema decadente que padecemos. En el caso, se trata de un genocidio que daña los derechos y los sentimientos de toda la humanidad

Por eso la petición de que se vaya Peña Nieto, la dice el pueblo. Los marinos mexicanos, incluyendo sus almirantes, deben respetar esa petición y ponerse del lado del pueblo y no dejarse manipular por el presidente. 

Fernando Acosta Esquivel
Secretario General del Partido de los Comunistas (México)

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