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Hablar de Palestina es hablar de genocidio.

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Hablar de Palestina es hablar de genocidio.

 “Cuando los israelíes en los territorios ocupados ahora afirman que tienen para defenderse, se están defendiendo en el sentido de que cualquier ocupante militar tiene que defenderse de la población a la que están aplastando. No puede defenderse cuando se está ocupando militarmente tierra ajena. Eso no es defensa. Llámalo como quieras, no es defensa “

Noam Chomsky

 

El territorio de Palestina histórica medía 27 mil km2, en 1948 Israel se apoderó del 78% a través de masacres en contra del pueblo palestino, ésta limpieza étnica causó la diáspora de dos tercios del pueblo palestino, que hasta la fecha vive en campos de refugiados. En 1967, Israel ocupó el resto de Palestina histórica, el Golán sirio y el Sinai. Después de 67 años, las tierras palestinas suman apenas 6, 209 km2.

Este no es un conflicto religioso, como Israel lo quiere hacer ver, la ocupación es la causa del conflicto. Decenas de resoluciones sobre el derecho internacional exigen a Israel retirarse de los territorios ilegalmente ocupados desde hace casi 50 años.

El sionismo se empeña en sembrar odio en los judíos para  justificar la creación del Estado israelí en tierra palestina, Israel justifica su fuerza ocupante intentando presentar su terrorismo de Estado como defensa y la defensa del pueblo palestino como terrorismo. Israel es el que incita a la violencia, demoliendo sus casas, asesinando a la población,  robando sus riquezas y sus recursos naturales, y por si esto fuera poco, anexionando ilegalmente la tierra de Jerusalén y profanando sus sitios sagrados.

La campaña de ocupación sionista está en una etapa más cruel desde principios de octubre pasado, desarrollándose una serie de provocaciones por parte de colonos judíos–sionistas y de las fuerzas de ocupación contra ciudadanos palestinos en Jerusalén y Hebron particularmente, los arrestos han aumentado de tal manera, que las autoridades israelíes han abierto instalaciones penitenciarias en su país. Muchos de estos menores palestinos no tienen comunicación alguna con sus familias, que deben solicitar permisos para entrar en Israel, cabe recordar que trasladar a los presos fuera del territorio ocupado es una violación de las Convenciones de Ginebra. Además, están vigilados por guardias que normalmente no hablan su lengua y se les niega servicios de rehabilitación, así como educación y actividades sociales. Cualquier joven, niño, hombre o mujer al que un colono apunte como “sospechoso” se convierte inmediatamente en un peligro que las fuerzas de seguridad deben eliminar.

Esta brutal campaña se desarrolla en un entorno de violencia donde los niños y jóvenes palestinos han sido los más agredidos, apuñalados, muertos por disparos a quemarropa y hasta quemados por los colonos que mediante la estrategia de la violencia y el terror pretenden justificar la ocupación sionista. En medios nacionales e internacionales se han mostrado a los jóvenes palestinos apuñalando a soldados israelíes y a colonos pero poco se muestra de las provocaciones y de los ataques desmedidos contra todo aquel que consideran sospechoso. Asesinatos a plena luz del día bajo el supuesto de portar armas punzocortantes como el sucedido contra dos jóvenes palestinas cerca del mercado central de Jerusalén. De la ciudad de Hebrón (llamada ciudad fantasma), la segunda más grande de la Cisjordania ocupada, han sido expulsados los observadores internacionales y la población vive en una gran prisión, los soldados israelíes invaden escuelas y casas, lanzan gas lacrimógeno y se asientan en las azoteas, obligando a sí a que niños y familias enteras queden encerrados ante el gas. Igualmente, de manera violenta, ingresan a los hospitales para asesinar a jóvenes palestinos, como el caso de  Abdullah Shalaldeh, asesinado por una incursión militar israelí en el hospital donde se encontraba acompañando a su primo convaleciente que había sido atacado el mes pasado por colonos, cabe destacar que al asesinarlo secuestran a otro familiar suyo al que llevan como supuesto testigo de la operación.

En menos de dos meses han sido asesinados más de 100 palestinos, de éstos, 20 eran niños (casi la mitad de ellos ejecutados) y miles de heridos. Desde principios del 2012 han sido detenidos 175 niños palestinos (El 52 % de la población palestina son niños).

Esto no es más que una expresión terriblemente cruenta, pero de baja intensidad, que busca perpetuar y reforzar la ocupación y la expansión de la colonización israelí sobre tierras palestinas.

Hablar de Palestina es hablar de genocidio, de crímenes de lesa humanidad, de un pueblo que lucha por vivir en paz y porque se respete la ley internacional, su derecho a la libre autodeterminación y que se reconozca plenamente como Estado. El pueblo palestino necesita, ahora más que nunca, de nuestro apoyo y nuestra solidaridad. ¡Palestina vencerá!

 

¡Reconocimiento pleno del Estado palestino!

¡Viva Palestina libre!

 

Por Aline Pérez Neri -  Comisión de Relaciones Internacionales

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