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Se frena construcción de Presa "Las Cruces"

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Se frena construcción de Presa "Las Cruces"

La construcción de presas nunca han traído un beneficio al pueblo, seguramente sí a los involucrados en construirla.

Tepic, Nayarit; 29 de febrero de 2016. “Las grillas y los mitotes de algunos actores políticos han complicado los grandes proyectos que Nayarit tiene para salir adelante”, dijo el Gobernador Roberto Sandoval, visiblemente molesto a medios de comunicación, sobre la posible cancelación, que es casi un hecho, de la construcción de la Presa de las Cruces.

A partir de que se anunció con bombo y platillo la construcción de la cuarta presa hidroeléctrica en Nayarit, se comenzó a organizar la defensa del Rio San Pedro, único rio libre en nuestro continente y la resistencia contra dicho proyecto.

Quienes encabezaron la resistencia contra dicha construcción fueron comunidades indígenas de la sierra nayarita, por ser los más afectados, aunque también se sumaron comunidades de campesinos y pescadores, organizaciones ambientalistas y organizaciones políticas, y una gran parte del pueblo.


El gobernador Roberto Sandoval también dijo que estará próximamente en las oficinas centrales de la Comisión Federal de Electricidad “CFE” para gestionar que no se frene el desarrollo, es decir, insistir que se lleve a cabo la construcción de la cuarta presa en Nayarit.

La realidad es que las presas hidroeléctricas nunca han traído un beneficio para el pueblo, seguramente sí para los involucrados en su construcción. El supuesto desarrollo se ha convertido en una calamidad para los pueblos que la sufren, pues cae sobre ellos el engaño, el despojo de sus territorios, desplazamientos forzados, deterioro de su economía, destrucción del tejido social, daños irreversibles para la naturaleza y el aniquilamiento de una cultura ancestral.


De construirse la Presa de las Cruces:

•Quedarían bajo el agua pueblos enteros como ha sucedido con los proyectos anteriores, obligando a los habitantes a desplazarse a otros sitios, viendo como quedan bajo el agua sus recuerdos, sus muertos y su cultura.
•Dejaría bajo el agua 15 sitios sagrados de nuestros hermanos indígenas. El ser humano no puede desarrollarse como tal sobre la destrucción de culturas milenarias; sobre las creencias religiosas de los primeros pobladores de este territorio, eso en lugar de ser desarrollo es un retroceso.
•Ensalitraría miles de hectáreas de tierras que se encuentran río abajo y las dejaría inservibles para la agricultura y ganadería, o sea que daría la estocada final a los campesinos que aun viven de la tierra.
•El río San Pedro se ha desbordado en época de lluvias siempre, lo que ocasiona un enriquecimiento natural a las tierras de los campesinos, de construirse dicha presa, esto ya no pasará.
• Pone en riesgo 30 mil hectáreas de manglar, lo que se conoce como Marismas Nacionales y es el humedal más importante del océano Pacífico, causaría un daño catastrófico para nuestro planeta, además acabaría con la actividad pesquera de la región, principalmente de ostión en Boca de Camichín, dejando sin sustento a muchas familias.
•Alterar la naturaleza tiene sus consecuencias. Acumular enormes cantidades de agua crea un peso sobre la tierra provocando temblores. La inundación descomunal que azotó la ciudad de Villa Hermosa, Tabasco, hace algunos años fue producto del desbordamiento de una sola presa, nosotros con 4 presas estaríamos en riesgo de quedar varios metros bajo el agua.

Es por esto, entre muchas otras cosas que la resistencia por un río San Pedro libre no paró de movilizarse por frenar la construcción de la presa, esas dignas personas que han defendido la vida en todos sus sentidos, son a los que el gobernador de Nayarit llama “Grillos” y “Mitoteros”.


Es necesario también mencionar el desarrollo que traería consigo la construcción de la presa para establecer puntos de comparación.

•Las mineras que están acechando nuestro estado, tendrían el agua necesaria para desarrollar sus negocios en Nayarit, explotar nuestros recursos, contaminar nuestro cielo, tierra y subsuelo; y, llevarse inmensas cantidades de dinero.
•Dejaría un desarrollo económico muy importante para los dueños de las empresas constructoras que se les otorguen las licitaciones.
•Los tradicionales diezmos que se entregan a los gobernantes desarrollarían bastante sus bolsillos, pues hablamos de un presupuesto de 580 millones de dólares.
•10 mil empleos temporales, durarán el tiempo necesario para devastar la economía de la región.
•Se desarrollarían las relaciones de subordinación del gobierno mexicano con el gringo al poder suministrar al país vecino el agua que les esté faltando.

La presa de Las Cruces sería un monumento a la impunidad; a la soberbia; a la corrupción; a la avaricia y a la obediencia.

Pero hay algo que Roberto Sandoval no menciona y que es necesario decirlo. La crisis del capital es tal que pone en riesgo sus propios proyectos devastadores, pues gracias al drástico recorte presupuestal del gobierno Federal La Presa de Las Cruces ha quedado fuera del presupuesto, según informes recientes de la CFE.

Por Juan Carlos Carvajal / Célula Sergio Almaguer

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