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Palabras del EZLN en Oventik

PALABRAS DE LA COMANDANTA HORTENCIA A NOMBRE DEL CCRI-CG DEL EZLN EN OVENTIK, CHIAPAS, MÉXICO, EL 19 DE OCTUBRE DEL 2017

Compañeros, compañeras del Concejo Indígena de Gobierno.

Compañeros, compañeras del Congreso Nacional Indígena.

Compañera, hermana, amiga, María de Jesús Patricio Martínez.

Compañeras, compañeros de la Sexta nacional e internacional.

Hermanos, hermanas de diferentes organizaciones sociales.

Hermanos, hermanas de diferentes pueblos y municipios invitados a este encuentro.

Hermanos, hermanas de la prensa nacional e internacional

Hermanos, hermanas de los medios libres y alternativos, nacionales e internacionales.

Hermanos y hermanas observadores nacionales e internacionales.
 
Hermanos y hermanas, hoy estamos reunidos y reunidas en este centro Caracol II de Oventic “Resistencia y Rebeldía por la Humanidad”, estamos aquí para recibir, acompañar y a escuchar las palabras del Concejo Indígena de Gobierno y su vocera María de Jesús Patricio Martínez.
 
A nombre de los compañeros, compañeras, mujeres, hombres, jóvenes, niños y ancianos bases de apoyo del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional, el Comité Clandestino Revolucionario Indígena Comandancia General Del Ejército Zapatista de Liberación Nacional saluda al Congreso Nacional Indígena, al Concejo Indígena de Gobierno y a su vocera María de Jesús Patricio Martínez, y queremos decirles que han emprendido un camino largo y difícil pero es necesario para encontrarse con los hermanos y hermanas en todos los rincones de nuestro país México.
 
Marichuy, como le decimos con cariño, ella es nuestra vocera, quien junto con las concejalas y concejales del Concejo Indígena de Gobierno recorrerán todo el territorio mexicano para hablar y escuchar la voz de los pueblos más olvidados, marginados y despreciados de nuestra patria, como los pueblos originarios que somos, o como nos dicen con desprecio “pueblos indios”. También hablará de la verdadera situación difícil en que vivimos todos los mexicanos pobres sin distinción de organización, partido, raza, color, lengua, cultura y creencia religiosa.
 
Nuestra vocera, desde aquí, lleva la voz de los pueblos originarios, de los pueblos que luchan, que resisten y que se rebelan en contra de los males que está causando el sistema social capitalista representado por los malos gobiernos.
 
Pero como pueblos originarios somos los más olvidados, marginados, despreciados y sin respeto alguno. Durante más de cinco siglos hemos sufrido la cruel explotación, saqueo de nuestras riquezas, despojo de nuestras tierras y territorios, destrucción de nuestras lenguas y culturas, sólo por ser originarios de estas tierras, por ser del color de la tierra, no somos nada, no valemos, no tenemos derecho a la salud ni a la mejor educación y sólo somos un estorbo para los grandes capitalistas y los malos gobiernos.
 
Cuando los pueblos, tribus y naciones originales reclamamos nuestros derechos y pedimos justicia, somos reprimidos, encarcelados, perseguidos, desaparecidos, torturados y asesinados. Así se vive en nuestros estados y en todo nuestro país México, y en todos los rincones del mundo.
 
Y cuando nos organizamos para hacernos ver, para hacernos oír, para que sepan todos que existimos, que resistimos, que nos rebelamos, que vivimos, entonces empiezan con sus insultos y sus mentiras. Que no podemos pensar, que no podemos organizar, que nos manipulan, que servimos a los intereses políticos de vende-patrias, que somos un “complot” contra los mestizos y ladinos “buenos” que quieren obligarnos a seguirlos y a obedecerlos porque ellos sí saben y nosotros somos ignorantes según ellos. Y de balde que tienen muchos estudios y muchas cabezotas si no entienden nada de lo que pasa y de lo que va a pasar.  Y nos quieren dominar, despreciar y humillar igual que como hacen esos que ahora están de capataces.
 
Y quieren presionarnos para que cambiamos de amo, de señor, de patrón, de finquero.
 
Y también sabemos que igual viven y sufren nuestros hermanos y hermanas indígenas en muchos países de nuestro continente de América y en muchos países del mundo; sólo por mencionar algunos, sabemos cómo sufren nuestros hermanos en Guatemala, Nicaragua, Argentina, Brasil, Perú, Bolivia, Ecuador, Chile, Argentina y muchos otros países. No hay gobiernos ni leyes que proteja y defienda nuestros pueblos.
 
Y aquí saludamos especialmente al hermano pueblo Mapuche que resiste y lucha en el último rincón del mundo. Al pueblo Mapuche y a quienes los acompañan en su resistencia, como Santiago Maldonado, les mandamos un gran abrazo que llene todo el continente latinoamericano hasta encontrarlo.
 
Pero lo más importante ahora es que en todos los pueblos originarios de nuestro continente y del mundo, hay conciencias, hay resistencias, rebeldías, rabias, ganas de vivir y luchar por un mundo diferente, por una nueva sociedad, una nueva vida para todos.
 
Hoy, mañana y para siempre, ser pueblos originarios de cualquier parte del mundo ya no es una vergüenza sino un orgullo, ya no es un cuento, ya no es un mito sino una realidad, porque somos nosotros los pueblos originarios los que vamos a cuidar y defender a la madre tierra y toda la naturaleza, somos los pueblos originarios juntos con nuestros hermanos y hermanas artistas, profesionistas, religiosos, intelectuales, científicos honestos y rebeldes los que vamos a salvar al mundo y a la humanidad.
 
Por eso decimos...
 
Hoy es la hora de los pueblos originarios, es la hora de las mujeres, es la hora de los marginados, de los despreciados, de los olvidados, y es la hora de todos los pobres y explotados de México, de América y del mundo, es la hora de cambiar este sistema social capitalista, criminal y asesino, es la hora de unirnos todos los pobres del campo y de la ciudad, es la hora de organizarnos y luchar por la verdadera democracia, libertad y justicia para todos.
 
Hoy en adelante nuestros pueblos sabrá gobernarse y dirigir su propio destino, así como lo estamos demostrando las y los zapatistas que durante más de 20 años estamos construyendo nuestra autonomía.
 
Porque nosotras, nosotros, no queremos cambiar de amo, de patrón, de mandón. No queremos ningún amo, ningún patrón, no queremos mandones, ni ladino, ni mestizo, ni indígena. Ningún amo.
 
Lo que queremos es libertad, nuestra libertad, LA LIBERTAD.
 
Y lo sabemos bien que nadie que nos va a regalar, y lo sabemos bien que tenemos que luchar todos los días, todas las horas y en todas partes para conseguir nuestra libertad.  Y no acaba ahí, porque luego tenemos que luchar para que nadie nos arrebate la libertad.
 
Por eso le pedimos respetuosamente a nuestra vocera y al Concejo Indígena de Gobierno, que vayan para escuchar las voces de los pueblos originarios y de todos los sectores pobres de México, para saber de las luchas, de la resistencia y la rebeldía de muchos hermanos en todo el país.
 
Y que digan claro la verdad: nadie nos va a regalar nada, tenemos que luchar para conseguir lo que queremos y merecemos y necesitamos.
 
Y lo tenemos que conseguir organizados.
 
Los pueblos zapatistas estamos con la vocera, con el Concejo Indígena de Gobierno y con el Congreso Nacional Indígena, ellos y ellas van a cumplir una misión de recorrer el país para decir y escuchar la verdad y también invitarlos a luchar, aunque sí, sabemos que no es fácil para ellos y ellas, pero es necesario arriesgarse por una causa justa, por la vida para todos.
 
Nuestra vocera hablará de que es posible y necesario construir un México diferente, donde se pueda gobernar bajo los 7 principios del mandar obedeciendo, donde el pueblo manda y el gobierno obedece.
 
Hermanos, hermanas, del campo y de la ciudad, los invitamos pues a que escuchen a la vocera, para que escuchen la verdad, y la verdad es que ahora no hay gobierno quien gobierne nuestro país, y los que se dicen que son gobernadores y presidente no son más que grandes corruptos, capataces y mayordomos que cumplen las órdenes de las grandes empresas trasnacionales.
 
Y los gobiernos neoliberales que tienen planeado saquear toda nuestra riqueza y convertir a nuestro país en su finca, y los que habitamos estas tierras nos van a tener como su esclavo y nos van a destruir, esas maldades no van a respetar a nadie, a todos nos va a barrer sin distinción de partido, de organización, ni creencia religiosa.
 
Porque sabemos que sus planes de los malos gobiernos y los malditos capitalistas neoliberales, es la muerte, la destrucción y el aniquilamiento a los que se rebelan, sabemos que están equipados por sus armamentos para acabar a la humanidad.
 
Pero ahora no le debemos tener miedo, porque ellos son pocos los que mandan y se adueñan de la riqueza de nuestro país, pero los trabajadores, y todos los sectores pobres, no importa que oficios tengan, pero sufren y somos muchos millones, por eso si nos despertamos, si nos unimos, nos organizamos y luchamos juntos como hermanos y compañeros, vamos a poder cambiar esta situación y destruir el monstruo criminal, porque la verdad y la razón está de nuestro lado. 
 
Pero si no hacemos nada, nuestros hijos, nuestros nietos, y todas las generaciones que vendrán después van a vivir peor que nosotros, y nuestro país no tendrá futuro.
 
Por eso ya no debemos permitir que nuestras tierras, nuestros territorios y nuestro país sean propiedad de las grandes empresas trasnacionales y de los poderosos neoliberales, que sólo están saqueando y destruyendo nuestras riquezas naturales, ya no debemos permitir que nos manipulen, que nos engañen y asesinen a nuestros pueblos; ya es la hora de decir BASTA de tantas maldades. ¡Basta de tener encarcelados, desaparecidos, torturados y asesinados injustamente por los malos gobiernos!
 
Ya es la hora de empezar a construir una sociedad nueva y un mundo nuevo donde todos los seres humanos vivamos con libertad y justicia, donde ya no tengamos que vivir en la miseria y morir por enfermedades curables, donde nos tratemos como hermanos con igualdad, con respeto, y en comunicación y armonía con la madre naturaleza.
 
México debe ser un país incluyente sin importar raza, color, lengua, cultura y creencia religiosa.
 
Por eso no tenemos otro camino, sólo si decidimos unirnos y luchar juntos, organizados.  Porque no podemos esperar que alguien nos viene a salvar de esta desgracia. Para esto es necesario la participación de todos. Hombres, mujeres y jóvenes organizados.
 
-*-
 
Y ahora queremos dirigirles algunas palabras especialmente para las mujeres del campo y de la ciudad, de todo México y del mundo.
 
Compañeras y hermanas:
 
Así como sabemos que todas las mujeres del campo y de la ciudad somos las que menos hemos sido tomadas en cuenta, lo único que se sabe diariamente es que en todas partes en nuestro país hay muchas mujeres violadas, desaparecidas y asesinadas.
 
En cada centro de trabajo sabemos que la mujer es abusada por el patrón, son humilladas, despreciadas, y mal pagadas, sus largas horas de trabajo sólo se convierte en unas cuantas monedas que ni siquiera alcanza para vivir dignamente,
 
También sabemos que hay muchas mujeres son maltratadas y humilladas desde su hogar hasta en toda la sociedad, porque hay hombres que también maltratan, humillan y golpean físicamente y emocionalmente a su esposa, y cuando la mujer es llevada ante algún juzgado por alguna razón, muchas veces no es escuchada ni es tomada en cuenta su palabra por las mismas autoridades. Por eso nosotras las zapatistas decimos que como mujeres sufrimos la triple opresión porque somos explotadas, humilladas, maltratadas y no tomadas en cuenta por ser mujer, por ser indígena y por ser pobre.
 
Por ser mujer, por ser pobre no puede manifestar, no puede levantar la voz ante el patrón, ante el marido, ante la sociedad, sólo está para escuchar y obedecer, por eso la mujer siente inferior ante el patrón y ante el hombre.
 
Como mujeres que somos se aprovechan de nosotras, nos usan en las propagandas, en la publicidad para los negocios de los malditos capitalistas, somos usadas para traficar drogas, hay mujeres que trabajan en la prostitución por necesidad. Todas estas cosas lo aceptamos por ser pobres, porque no nos queda de otra para poder sobrevivir con la familia.
 
Y todavía, además de todo eso, nos desaparecen y nos asesinan.
 
Las mujeres del campo y de la ciudad somos engañadas por los programas y proyectos del mal gobierno, nos hacen creer que es para nuestro beneficio, pero en realidad sólo es para engañar, se aprovechan de la situación de pobreza en que nos encontramos.
 
Las mujeres campesinas e indígenas no tenemos derecho a la tierra donde podemos producir nuestro alimento. No tenemos derecho a ninguna herencia sólo por ser mujer. Por eso muchas se van en las ciudades y otras arriesgan sus vidas cruzando fronteras para buscar trabajo en el extranjero.
 
Esta es la realidad que estamos viviendo todas las mujeres del campo y de la ciudad, es una situación que da tristeza y coraje, porque el culpable de todo esto es el pinche sistema, el sistema capitalista neoliberal, que nos da una vida de desigualdad, de injusticia y no respetan nuestra dignidad como mujeres que somos.
 
Pero no es lo que queremos y no es lo que merecemos, nosotras como mujeres queremos que nos respeten, que nos den un lugar digno en la sociedad, que tengamos los mismos derechos que los hombres y que tengamos nuestra libertad como mujeres y como seres humanos.
 
Por eso compañeras y hermanas de México y del mundo, ahora ya no podemos seguir así como estamos desde antes y hasta ahorita, ya no es el momento de humillarse, de agacharse, de estar calladas, de sentirse inferior ante el hombre, ya no es el tiempo de permitir que el capitalismo nos sigan explotando, manipulando, engañando; llego la hora de llenar nuestro corazón de fuerza y valentía, ya es la hora de levantar la mirada, alzar nuestra voz y gritar YA BASTA.
 
Es la hora de organizarse y luchar unidas las mujeres trabajadoras para cambiar esta situación de muerte y destrucción, para esto es necesario la participación de las mujeres del campo y de la ciudad, no importa la edad, el color, la lengua, la organización, o que religión tengamos, ya es hora de tomar conciencia y tomar mucha responsabilidad en cada una de nuestras geografías, llegó la hora de rebelarse contra el mal sistema capitalista.
 
Llegó la hora de que no hay que pedirle permiso a nadie para ser libres, debemos sentirnos orgullosas de ser mujeres, ser mamás, ser esposas, ser jóvenas, ser niñas, ser ancianas y ser cada quien, porque para luchar no importa quienes seamos, lo importante es que queremos cambiar la situación del país y del mundo que está lleno de injusticias.
 
Y construir otro mundo más justo y más humano. Pero para esto es necesario que las mujeres, las jóvenas, las niñas y ancianas participemos activamente en la lucha.
 
Por eso ahora debemos estar contentas porque vamos a demostrarle al mundo que las mujeres también sabemos y podemos gobernar a nuestros pueblos; con nuestra vocera que ahora tenemos, es un paso que estamos dando, porque va a recorrer todos los estados de nuestro país, y viera que las invitan a las concejalas y a la vocera y tienen buena su salud, pues hasta otros países pueden ir para hablar con su corazón que somos todas.
 
Pero nuestra vocera no va a engañar, no va a echar mentiras, no va a prometer cosas, no va  a llevar regalos, no va a repartir limosnas de dinero ni en especie para que votemos por ella y así llegar a la silla presidencial.
 
El único interés de los concejales y nuestra vocera es DESPERTAR Y ESCUCHAR EL DOLOR Y SUFRIMIENTO DE LOS PUEBLOS, y llamar a todos a unirse, a organizarse y a luchar según sus modos, sus formas y geografías, pero con el mismo objetivo.
 
Nuestra vocera es una mujer. Una mujer que tiene el corazón de representar a nuestros pueblos, es la primera vez en la historia de México que una mujer indígena va a decir que tenemos capacidad para gobernar un país. Y cuando ella dice que sí puede, con ella también los decimos todas.
 
Aunque sí sabemos que ha habido mujeres que han aspirado o aspiran a la candidatura presidencial, pero son mujeres que tienen los mismos intereses de poder y de dinero igual que los hombres corruptos, asesinos, ladrones que han mal gobernado nuestro país durante muchos años, hacen el mismo plan que todos los capitalistas, siempre han sido represores, vende patria, delincuentes y asesinos de nuestros pueblos.
 
Ésas mujeres de arriba hablan como hombres machistas, piensan como hombres machistas, miran como hombres machistas y oyen como hombres machistas. Sólo les falta el copete para ser como el Peña Nieto o como el pinche Trump, o pelarse el coco para ser como el mocho pelón, o perfumarse como el priista, o echarse talco en la cabeza para parecerse a los otros machitos.
 
Nuestra vocera va demostrar que la mujer puede gobernar, demostrar que no es cierto como dicen que las mujeres indígenas no sabemos pensar, no sabemos gobernar ni tomar decisiones, ahora el mundo va a saber que las mujeres de abajo y a la izquierda y todos los pobres sabemos pensar y pensarnos, gobernarnos y dirigir nuestro propio destino como pueblos.
 
No importa que los ricos y poderosos no reconozcan nuestro Concejo Indígena de Gobierno y a nuestra vocera.
 
Para nosotros los y las zapatistas y muchos otros pueblos, la palabra y el oído y la mirada que valen son las del Concejo Indígena de Gobierno y su vocera María de Jesús Patricio Martínez, porque ella, y ellas y ellos no buscan el cargo.  Lo que buscan es llamar al pueblo de abajo a organizarse.
 
Así que no importa que gane o no gane la candidatura, o en las elecciones, porque los ricos y los malos gobiernos están muy acostumbrados de hacer trampas, de hacer fraudes y comprar votos para subir al poder.
 
Si te gustan los modos y mentiras de los partidos políticos, pues bueno.  Si no quieres votar, pues bueno.  Si te gustan los tricolores, los azules, los verdes, los amarillos, los cafés, o los que sean, pues bueno. Pero como quiera te decimos que tienes que organizar, porque lo que viene es más peor que como ahorita se sufre.
 
Y si crees que la desgracia sólo les pasa a otras, a otros, pues estás muy equivocada.  Tengas o no tengas paga; seas de un partido o de otro o de ninguno.  Seas creyente o atea.  Seas estudiada o sin estudios.  Seas mestiza o ladina o indígena.  Seas blanca, o negra, o de cualquier color.  Seas niña o jóvena o adulta o anciana.  Como quiera la tormenta estará sobre todo el mundo y en todas partes.
 
Por eso lo que importa es que todas y todos nos organicemos, cada quien según su modo, su tiempo y su lugar donde vive, trabaja, lucha, resiste.
 
Con este paso que estamos dando, apenas iniciamos la lucha, no hemos llegado al final, ni un paso atrás, compañeras y hermanas, nunca más un México sin nosotras las mujeres.
 
Es la hora que las mujeres hagamos temblar el mundo y romper los muros y las cadenas de injusticias que nos tiene atadas durante siglos. 
 
Sigamos el ejemplo de muchas hermanas y compañeras que han luchado y han dado sus vidas por nuestra libertad.
 
Para acabar y destruir el sistema injusto es necesario unir fuerzas con nuestras hermanas amas de casa, doctoras, maestras, obreras, empleadas, artistas, estudiantes, científicas y a todas las mujeres trabajadoras del campo y de la ciudad, es hora de unir resistencias y rebeldías, unir nuestra digna rabia y luchar juntas y juntos contra el neoliberalismo.
 
Y también tenemos que unir nuestra lucha con loas otroas que tienen sus propias luchas y que la política de arriba ni siquiera toma en cuenta. Como si fuera que loas otroas necesitan permiso para existir, para ser, para luchar. Porque a la política de arriba le da vergüenza que somos mujeres del color que somos de la tierra, y le dan vergüenza los homosexuales, las lesbianas, los transgénero, y todo lo diferente.
 
Nos quieren tener escondidos, escondidas y escondidoas, que no nos veamos y que no nos miremos mismo como somos.  Y tampoco quieren que nos miremos entre nosotroas.
 
Pero bien que nos miramos y nos respetamos y nos sabemos. Falta que nos unimos para mandar a la olla a esos farsantes de allá arriba.
 
El mundo es muy grande y cabemos todas, todos, todoas. Lo único que ya no cabe es el sistema capitalista porque ocupa todo y no nos deja ni respirar siquiera. Y peor que el capitalismo no tiene llenadero, no le bastan las muertes, la destrucción, la miseria, la desolación. No, quiere más. Más guerra, más muerte, más destrucción.
 
Compañeras, hermanas:
 
Como mujeres que somos debemos tomar nuestra libertad en nuestras manos, porque si no lo hacemos nadie vendrá a liberarnos, nuestros hijos e hijas vivirán peor que nosotras, van a volver a ser violadas, humilladas y esclavizadas en su misma tierra.
 
Por último queremos decirle al Concejo Indígena de Gobierno y su vocera que deben sentirse orgullosos de recorrer el país, tengan el valor de decir la verdad y anunciar lo que la tormenta ya está sobre nosotros, estamos seguras que habrá corazones y oídos atentos para escuchar sus palabras, pero tal vez habrá momento de rechazo y de burla, pero con eso no deben desanimarse, no hacerle caso.
 
Además no debe hacer división y competencia entre ustedes, y se deben cumplir los principios del mandar obedeciendo.
 
Tengan claro cuando una mujer toma conciencia y decide tomar cargos y responsabilidades va a enfrentar muchos obstáculos, muchos problemas de parte del marido, de los padres, de los hermanos, de los novios, de la comunidad y del pueblo, y de toda la sociedad machista y patriarcal que es la que manda en todo el mundo. Porque el sistema capitalista no anda solo, sino que lo acompañan el machismo, la intolerancia, el fanatismo, la violencia, la guerra contra todo, en todas partes y de todas las formas.
 
Y de parte de los malos gobiernos y de los dirigentes partidistas que sólo piensan en el poder y del dinero van a tratar de hacer hasta lo imposible para que una mujer indígena no hable ni escuche.
 
 Y todo esto se debe resistir; debemos demostrar ya nuestra capacidad de que una mujer puede luchar, puede gobernar, sabe dirigir en colectivo el destino de su pueblo.
 
Llegó la hora de que las mujeres dignas en resistencia y rebeldía lo digan claro a México y al mundo que las mujeres que luchan y se organizan, no se venden, no se rinden y no claudican.
 
Así como nuestras compañeras concejalas, así como nuestra vocera María de Jesús Patricio Martínez, así como todas las mujeres zapatistas, así como todas las mujeres indígenas, así como todas las mujeres trabajadoras, así como todas las mujeres rebeldes del mundo.
 
Ya no más un México manejado por el sistema capitalista.
Ya no más un México lleno de ladrones y asesinos.
Ya no más un México lleno de corruptos y vende patria.
Ya no más un México sin nosotros y nosotras los pueblos originarios.
 
Ya no más un mundo con machismos.
Ya no más un mundo con mandones.
Ya no más un mundo con guerras, muerte y destrucción.
Ya no más un mundo sin democracia, sin justicia, sin libertad.
 
VIVAN LA MUJERES, LAS NIÑAS, LAS JÓVENAS Y ANCIANAS DE MÉXICO Y DEL MUNDO
VIVAN LOS PUEBLOS ORIGINARIOS DE MÉXICO Y DEL MUNDO
VIVA LA RESISTENCIA Y LA REBELDÍA
VIVA EL CONGRESO NACIONAL INDÍGENA
VIVA EL CONCEJO INDÍGENA DE GOBIERNO
VIVA LA VOCERA MARÍA DE JESÚS PATRICIO MARTÍNEZ
VIVAN TODAS Y TODOS LOS LUCHADORES SOCIALES DE MEXICO Y DEL MUNDO
VIVA LA AUTONOMÍA DE LOS PUEBLOS ORIGINARIOS
VIVA EL EZLN
 
POR EL COMITÉ CLANDESTINO REVOLUCIONARIO INDÍGENA-COMANDANCIA GENERAL DEL EJÉRCITO ZAPATISTA DE LIBERACIÓN NACIONAL
 
Comandanta Hortencia

 

19 DE OCTUBRE DEL 2017 DESDE OVENTIK, CARACOL II “RESISTENCIA Y REBELDÍA POR LA HUMANIDAD”, ZONA ALTOS DE CHIAPAS, MÉXICO.

Marichuy en Palenque

PALABRAS DE MARÍA DE JESÚS PATRICIO MARTÍNEZ EN PALENQUE, EL 18 DE OCTUBRE DE 2017

Acabamos de escuchar la voz de nuestras compañeras concejalas.
La realidad que está pasando en las comunidades, eso no se cuenta en los medios, eso no aparece, la realidad  siempre se oculta por que hay alguien que les dice qué cosas se tienen que decir, y qué cosas se tienen que hacer. Es parte de este sistema capitalista que está queriendo acabar a nuestros pueblos, a nuestros niños, a las mujeres, a los hombres, a las tierras, a los territorios, a los árboles, a las plantas, todo lo que está sobre la tierra, encima de la tierra y por debajo de la tierra se lo quieren llevar. 
Porque es eso lo que les traería a ellos riqueza, eso es lo que les favorece a ellos por eso no quieren a los habitantes de las comunidades indígenas, por eso los problemas agrarios duran años y años, y se mueren nuestros abuelos y continúan y nunca se resuelven los problemas. Por eso cuando hay organización de que no sigan acabando nuestros bosques hay represión, hay encarcelamiento, hay desapariciones, por eso llegan con los programas de apoyo a las comunidades, engañándonos y diciendo que nos están regalando eso y no es cierto, es un engaño para que caigamos y ellos faciliten esos despojos de nuestras comunidades y cada vez este territorio mexicano lo quieren acabar y todo el mundo. 
Por eso dijimos los pueblos indígenas del Congreso Nacional Indígena y de nuestros hermanos del Ejército Zapatista de Liberación Nacional que ya no estamos de acuerdo, que vamos a luchar y vamos a pelear por todos, no solamente por los pueblos indígenas, vamos a luchar por todo el mundo y vamos a caminar este país con nuestros pasos y nuestras voces, y todo lo que escuchamos y que vamos a seguir escuchando es algo que está viviéndose en nuestras comunidades, que están viviendo los barrios, colonias, en todo México. 
Es hora de que esa voz se escuche, es hora de que esos pasos caminen juntos. Juntos con nuestros hermanos del campo y la ciudad. Ya es tiempo hermanos, ya es tiempo de que nos levantemos con esa frente en alto, dignamente y rescatemos nuestro México y construyamos algo que realmente sea desde abajo, porque lo que está diseñado ahorita está totalmente podrido, no sirve, no sirve. 
¿Por qué? Porque lo han diseñado los que quieren acabar este México y tenemos nosotros que unirnos y acabar ese sistema corrupto, ese sistema capitalista y tenemos que construir un gobierno que realmente sea del pueblo, que realmente obedezca al pueblo. Entonces es una tarea grande, hermanos, porque ya vimos toda la discriminación que nos hacen, todo el racismo, todo ese clasismo y todo ese desprecio, pero es tiempo que nuestra voz se escuche, es tiempo que caminemos juntos y vayamos haciendo esa huella por este caminar. Por eso necesitamos unirnos todos los pueblos indígenas y habitantes de México que están también por años pelando y luchando. Tenemos que derrotar a este gran sistema capitalista que esta acabando con todos.
¡Viva el Congreso Nacional Indígena!
¡Viva el Concejo Indígena de Gobierno!
¡Viva el Ejército Zapatista de Liberación Nacional!

 

¡Vivan los pueblos indígenas de México y del mundo!

 

 

Marichuy en La Garrucha

PALABRAS DE MARÍA DE JESÚS PATRICIO MARTÍNEZ EN EL CARACOL DE LA GARRUCHA

Hermanos, es el tiempo de los pueblos, es el tiempo que nos unamos, es el tiempo de que juntos saquemos a estos grandes capitalistas que han por años despojado nuestras tierras. Nos han dividido, nos han hecho pelear entre nosotros, nos han hecho mirar que tan sólo con extender la mano tenemos que brindar caravanas a ellos. Tenemos que unirnos, tenemos esa tarea grande, quitar este sistema capitalista que está acabando con nuestra comunidades, que está acabando con nuestros pueblos, que nos están despojando de lo que es nuestro, de que se están contaminando todas esas aguas, están cortando todos esos bosques, por eso es necesario unir y juntos poder acabar este sistema capitalista que no solamente va a acabar nuestras comunidades y a nuestros pueblos sino que va a acabar con toda la vida del ser humano y que está en las comunidades indígenas y está también en las grandes ciudades. 
Ahora es tiempo, hermanos, de unificar, de pensar juntos qué vamos a hacer, cómo vamos a ir construyendo ese México nuevo y quitar este México que nos han impuesto la gente que tiene dinero, la gente que sólo piensa en ellos, que no piensa en  nosotros, que no piensa en nuestras tierras, que no piensa en nuestras aguas, que no piensa en nuestros árboles; por eso hemos decidido unirnos y pelear por todos, por todo el mundo, no solamente por los pueblos indígenas sino por todos. 
Entonces, este grande capitalista que nos está acabando lo tenemos que acabar y solamente organizados, solamente pensando juntos cómo hacerlo, solamente dándonos la mano pueblos indígenas y hermanos trabajadores del campo y la ciudad. Es necesario que caminemos firmes, que nuestra voz se escuche, que nuestros pasos se vean, que esos pueblos que por años han sido olvidados y pisoteados se levanten y digan “Ya no estamos de acuerdo, queremos seguir viviendo y queremos vida para todos”, por eso es necesario unificar esos esfuerzos y demostrar al poderoso que sí podemos lograrlo, que si logramos unirnos todos los pueblos indígenas y los trabajadores del campo y la ciudad claro que lo vamos a hacer y vamos a poder poner a temblar a ese poderoso que nos está queriendo despojar de lo que tenemos. 
Echémosle ganas, hermanos, confiemos el que tenemos al lado, no es nuestro enemigo, tenemos que unirnos para que así podamos liberarnos de este sistema capitalista. 
¡Vivan los pueblos indígenas de México y del Mundo!
¡Vivan los trabajadores del campo y la ciudad!
¡Viva el EZLN!
¡Viva el Congreso Nacional Indígena!
¡Viva el Concejo Indígena de Gobierno!
 

 

Gracias hermanos

Palabras de la Comandanta Rosalina del EZLN

PALABRAS DE LA COMANDANTA ROSALINDA A NOMBRE DEL COMITÉ CLANDESTINO REVOLUCIONARIO INDÍGENA-COMANDANCIA GENERAL DEL EZLN DEL CARACOL III DE LA GARRUCHA

Compañeras y compañeros.  
Hermanos y hermanas. 
Tengan ustedes muy  buenas tardes, hoy 16 de octubre 2017.
A nombre del Comité Clandestino Revolucionario Indígena-Comandancia General del Ejército Zapatista de Liberación Nacional del Caracol lll La Garrucha, Zona Selva Tzeltal.
Compañeras y compañeros del Concejo Indígena de Gobierno les pedimos  a ustedes, con todo su debido respeto, que lleven este mensaje al pueblo de México.
Indígenas y no indígenas en la defensa de nuestra madre tierra y naturaleza, actualmente el mal sistema capitalista está destruyendo, saqueando todas las riquezas de nuestra nación que es México; así como bosques, ríos, manantiales, lagunas, cascadas, ruinas, talas de maderas preciosas; así también como el petróleo, oro, plata, uranio, minas, como nuestras riqueza más que existe en nuestro suelos.
Estos ricos sólo tienen intereses de hacerse más ricos, a pesar de sacar los recursos naturales ponen sus empresas transnacionales, como presas hidroeléctricas, embotelladoras de agua, hoteles en los centros turísticos, grandes aeropuertos y autopista. 
Así también controlan la Biosfera de Montes Azules, más de 614 321 hectáreas, donde muchas comunidades y ejidos están siendo reubicados, amenazados, con las mismas gentes que ha organizado el mal gobierno, es con el fin de saquear todas las riquezas en todos estos lugares donde ponen sus empresas. Engañados con programas de proyecto, para destruir nuestra madre tierra y saquean nuestros recursos naturales, no hay esperanza para el futuro de los pueblos por que todo esto nos trae grandes consecuencias de contaminación contra los seres vivos. 
Por eso nosotros las y los  zapatista estamos organizados para defender de todos estos males, porque vemos que el mal sistema que han convertido en finca nuestro país y los malos gobernantes son como sus capataces, por eso no hay otro camino más que luchar, organizarse, unirse, rebelarse, todo el pueblo de Mexico y del mundo.
Y ahora como mujeres zapatista que somos, nosotras queremos  explicarles  cómo cuando éramos niñas no teníamos derecho de estudiar, ni atención médica,  mucho menos de divertirse, no teníamos totalmente el derecho y la libertad, solamente nos dedicábamos en la cocina a ayudar nuestras mamás, cargar nuestros hermanitos, a lavar las ropas y a mantener nuestras familias. 
Así nos pasó cuando éramos niñas, nos pasó igual cuando éramos jóvenas, no podíamos salir en las fiestas, no nos permitían  platicar con los hombre, no nos dieron derechos de elegir nuestro pareja, con quien queremos casar. Nuestros padres ellos deciden con quien nos vamos a casar porque solamente nos cambian con unas botellas de tragos, ni teníamos derecho de salir en las reuniones, no teníamos derecho de participar, de decidir, no teníamos derecho de tomar cargos por que siempre dicen los pinche hombres que no podemos salir solas como mujeres. 
Así nos maltrató nuestro padres y madres, peor cuando ya estamos casadas, nos dicen que no tenemos derecho de tomar cargos, sólo tenemos derecho de dar hijos, no podemos quejar, nos pegan. Siempre nos amenazan, nos humillan, nos desprecian, así lo vivimos porque así nos controlaban.
Nuestros padres son controlados con tragos por los malditos patrones y terratenientes, porque siempre quiere que estemos ciegas, sordas y calladas para no poder organizarnos y tener derechos de tomar desiciones y tener libertad como mujeres.
Después cuando se formó los ejidos ya nos separamos con los patrones, ya pueden hacer asambleas, aunque puros hombres pero ya iban buscando sus derechos de elegir sus autoridades, ya deciden organizar sus trabajos, pero todavía no somos tomada en cuenta como mujeres que somos. 
Cuando llegó nuestra organización ahí dimos cuenta que no sólo los hombres tienen derecho a participar en las reuniones, a tomar cargos, a decidir y hacer sus planes; también como mujeres tenemos el mismo derecho que los hombre. Así fuimos organizando colectivamente nuestros trabajos juntos hombres y mujeres, ya tuvimos esa libertad de defender nuestros derechos para que seamos respetadas nuestras decisiones de organizar en trabajos colectivos y tomar cargos como responsable, miliciana, insurgentas y representantes del colectivos; así fuimos logrando poco a poco nuestro derecho y la libertad de organizarse.
Mira compañera Marichuy, cuando ya estamos bien organizadas en 1994  demostramos nuestra valentía y rebeldía como mujeres que somos y no nos pudo acabar el pinche gobierno nuestras fuerzas como milicianas e insurgentas; con esas fuerzas y valor, y con sus experiencias, fuerza y valor de todo el proceso que llevamos de lucha, a nivel nacional: Isidora, Ramona, Lucha, Murcia, Aurora, María Luisa, Soledad y Elisa. Todo lo que decimos es real. 
Después construimos nuestra autonomía donde ya participamos muchas mujeres como promotoras de salud sexual, reproductiva, y ya tenemos compañeras que manejan ultrasonido, compañeras de tres áreas, así como parteras y hueseras y plantas medicinales, tenemos capacitadoras de salud  general y también tenemos maestras parteras, maestras hueseras y maestra de plantas medicinales. Ya tenemos compañeras promotoras de educación y formadoras también. Ya tenemos cargo como agentas auxiliar en cada pueblos para arreglar cualquier tipo de problema, el que sale culpable se sancionará como marca en el reglamento. También tenemos cargo como comisariadas, son encargadas de resolver asuntos agrarios y también consejas autónomas donde prácticamente resuelven las necesidades de su municipios. También como juntas de buen gobierno controla sus cuatro municipios que abarca su caracol, también toman cargo como responsables locales y responsables regionales; después con sus avances pasan a ser suplentas hasta llegar a ser comandantas.
Ahora nosotras las mujeres zapatistas ya podemos discutir, analizar, pensar, opinar, proponer, decidir igual como los hombres.
También las construcciones que ves, compañera Marichuy ,la clínica se hizo en colectivo, las oficina, nuestro auditorio y el templete se hizo en colectivo; todas las construcciones se hizo en colectivo y también las tienda, los trabajos en los municipios y pueblo no son proyectos del mal gobierno, no lo necesitamos, con nuestras resistencia y trabajos colectivos sí podemos construir todos. Hay muchas cosas nos faltan pero aquí estamos organizando para lograrlo, así como ves la carretera, nosotros rellenamos los bacheos para poder llegar porque el mal gobierno dice que arregla las carreteras pero sólo roba el dinero, porque nunca queda arreglado las carreteras que se comunican a las comunidades. 
Compañeras y compañeros, nosotros debemos organizar, unir, porque la madre tierra nos van a acabar de destruir a donde sacamos nuestra comida, aunque ustedes no la trabajan la madre tierra pero les llega los alimentos a donde están trabajando, porque si no nos organizamos nos van a destruir a todas.
Compañera Marichuy te pedimos que lleves este mensaje en la gira a las otras compañeras mujeres del campo  y de las ciudad de este país México y del mundo, que se organicen, que se unan, que ya no se dejen de engañar por el mal sistema capitalista, porque nos usan como negocio, nos explotan en mil maneras, nos ponen en grandes negocios, nos obligan a prostituir para generar sus riquezas. Unidas y organizadas podemos frenar y destruir estos maltratos.
No se quedan calladas, tenemos que defendernos como mujeres, porque la libertad y los derechos no nos van a regalar porque no les conviene. Unidos obliguemos a exigir a que nos respeten. Nosotras las mujeres  zapatistas ya llevamos 23 años ejerciendo nuestra libertad y derechos dentro nuestra autonomía. 
Por eso, compañera Marichuy, te decimos que sí se puede.
Es todo nuestra palabra a nombre de las compañeras y compañeros base de apoyo zapatista, a nombre del Comité Clandestino Revolucionario  Indígena - Comandancia General del Ejército Zapatista de Liberación Nacional. 
México, 16 de octubre 2017.
Muchas Gracias
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