
Por: Antonio Ortiz, miembro del Partido en Zacatecas.
Atendiendo la convocatoria lazada por nuestras y nuestros compañeros del Congreso Nacional Indígena el pasado 28 de enero producto de la quinta asamblea entre el Congreso Nacional Indígena y el Concejo Indígena de Gobierno, en el cual se nos invitaba a: “REALIZAR ACCIONES POR LA VIDA, CONTRA LOS MEGAPROYECTOS Y EN MEMORIA DE NUESTRO HERMANO SAMIR FLORES SOBERANES DEL 19 AL 21 DE FEBRERO, CUMPLIÉNDOSE DOS AÑOS DE SU COBARDE ASESINATO.” nos dimos a la tarea de hacer una denuncia. El día domingo 20 de febrero se publicó en la página de la Juventud Comunista de México un artículo en el cual describimos uno de los proyectos que benefician a las corporaciones trasnacionales por medio del despojo de los recursos locales.
Esa ves dejamos de lado la denuncia de las compañías mineras, las cuales se han encargado de robar los minerales y metales del sub suelo sin dejar más que destrucción, contaminación, enfermedades, despojo, muerte y unas pocas migajas que mantienen a unos y unas cuantas conformes y que le permiten seguir saqueando con total plenitud y tranquilidad. Tampoco mencionamos el caso de la Presa Milpillas, la cual pretende encerrar el cause del rio Atenco y con ello inundar las comunidades del Potrero, Milpillas y otras más cercanas, con el objetivo final de enviar agua a la zona metropolitana de Zacatecas, con la cual se beneficiarían empresas mineras y otras industrias, entre ellas, otra que tampoco tocamos, la compañía cervecera que se encuentra en Calera, la cual sigue siendo una de las más grandes y con mayor producción a nivel mundial ubicada en pleno semi desierto, la cual despoja de agua al sector campesino así como a las zonas urbanas aledañas a la fábrica. En esta ocasión dejamos de lado esos proyectos, para enfocarnos en un parque eólico.
En la nota aparecen más detalles técnicos sobre el parque eólico La Bufa, el cual es un compendio de 90 torres generadoras de electricidad, con las cuales se podría llegar a generar hasta 180 MW pues cada una de las turbinas tiene una potencia de generación de 2MW. El parque fue construido y puesto en marcha por iniciativa del sector privado, pues la energía generada en este sitio es enviada a los estados de Guanajuato y Puebla para que sea utilizada en las plantas de la compañía alemana automotriz VolksWagen quienes tienen un contrato que les asegura la generación de 130 MW de los 180 producidos en el parque ubicado en parte del municipio de Guadalupe.
En este punto el lector podría considerar que se esta haciendo una condena de la generación de energía verde, pero en ningún momento es de nuestro interés transmitir esta idea, estamos a favor de la generación y uso de las energías renovables. En lo que definitivamente estamos en contra es que sea una corporación trasnacional la principal beneficiaria de ese proyecto, el cual ocupa una superficie mayor a las 11 mil hectáreas. Estamos viendo un proceso similar al de las compañías mineras las cuales tienen sus sedes en otro país, Alemania en el caso de la automotriz, y se instalan en un poblado para saquear sus bienes, en este caso el viento, para sólo dejar migajas e infraestructura que en poco o casi nada beneficia a la población local.
Aquí el beneficiario es una corporación que en 2015 estuvo enfrascada en problemas ambientales, debido a que millones de sus vehículos reportaban menos emisiones de las que en realidad emitían, haciendo creer a sus clientes que tenían vehículos de pocas o casi nulas emisiones mientras en realidad eran igual de contaminantes que un vehículo promedio, así que no nos engañemos no estamos en presencia de una empresa verde que se preocupa por el medio ambiente.
Uno de los puntos primordiales de los Acuerdos de Paris, firmados en el 2016, era el potenciar el uso de las energías renovables, esto para aminorar el cambio climático. Dentro de las medidas que México decidió tomar para fomentar ese acuerdo, entro en vigor con la reforma energética, la cual creó una figura denominada, CEL -Certificado de Energía Limpia- el cual es un documento que avala que grandes empresas usan energías verdes. La idea era que conforme al tiempo fuese pasando, las empresas estaban obligadas a incrementar su porcentaje de energías renovables que usan y validarlo mediante un CEL, el cual les daba la oportunidad de aminorar la cantidad de impuestos que pagarían al ser reconocidas como empresas ambientalmente responsables. Al día de hoy esto puede echarse para atrás con la reforma que AMLO esta impulsando y que Morena esta echando adelante, pero todo parece indicar que no era más que una estrategia para incrementar ganancias, más que una cuestión de responsabilidad.
Por último, echemos un vistazo al grupo VolksWagen, la cual es dueña de varias marcas más de vehículos entre las que destacan: Audi (Alemania), Bentley (Reino Unido), Bugatti (Francia), Cupra (España), Ducati (Italia), Lamborghini (Italia), MAN (Alemania), Neoplan (Alemania), Porsche (Alemania), Scania (Suecia), SEAT (España), Škoda (República Checa), Volkswagen (Alemania) y Volkswagen Vehículos Comerciales (Alemania). Además, es propietario del club de fútbol alemán VfL Wolfsburgo.
Una cuestión interesante es que Porsche AG es propiedad del Grupo Volkswagen, que a su ves es propiedad mayoritaria de Porsche Automóvil Holding SE, al ser el mayor accionista. Sin duda es una de esas bellas contradicciones que sólo podemos ver dentro del capitalismo.
La situación gracias al capitalismo esta “patas para arriba” pues la forma en cómo deberían de utilizarse la energía producida en el parque eólico, sería beneficiar en primera mano a la población de bajos recursos de las comunidades cercanas a la ubicación del parque, después en alumbrado público o en sitios de confluencia pública, después el resto de la población y al final, si es que queda algo de recurso pensar en venderlo al sector privado, pero sólo al final, no como primera prioridad.








