Por Benjamín Sandoval C.
A un año que el gobernador Navarro someta a un verdadero plebiscito sus políticas en las elecciones 2024 para renovar ayuntamientos y congreso, así como la elección del próximo inquilino de Los Pinos e integrantes de las cámaras de diputados federal y senadores, la marcha convocada por él y denominó “en defensa de los derechos sociales” no tuvo la asistencia que él, su gabinete y asesores creían tener, sirviendo de preludio de un rotundo fracaso electoral.
Los nayaritas sabemos que la marcha la convocó el gobernador para medir “su fuerza” con las del movimiento sindical y social después de la marcha del primero de mayo pasado, que le dolió y mucho, ya que cerca de 40 mil trabajadores salieron a las calles de Tepic para manifestar el rechazo a su política laboral; su marcha, mitin, concentración o en lo que haya degenerado, fue un fracaso, su cálculo le falló, no rebasó los 6 mil asistentes de todo el estado, es decir, por cada navarrista acudieron 5 trabajadores y sus familias a la del primero de mayo, aun cuando tuvo a todos sentados en sillas bien formaditos para que la fotografía se vieran muchos.
UNA MARCHA VERGONZANTE. Primero el gobernador dijo que él convocaba al pueblo de Nayarit para defender los derechos sociales, luego salió la publicidad que era la sociedad civil quien convocaba para el mismo fin, después declara el secretario general de gobierno que la marcha no tenía tintes políticos o partidistas y al final, la verdad salió a flote, se trataba de una marcha para “apoyar” a Adán Augusto y todo parece indicar por los discursos ahí pronunciados que el gobernador sigue aferrado a que le den la Secretaría de Salud federal. Pero flaco favor le hace Navarro a Adán, pues la asistencia del pueblo fue muy escasa y Adán lo debe saber, para algo está en la Secretaría de Gobernación, la mayoría del pueblo no apoya a Navarro. Además, Navarro debe preparar una peregrinación al Pichón para que su corcholata salga seleccionada, porque sino, ya estaremos escribiendo sobre otra historia.
Esa escasa asistencia, debemos valorar que esa es la estructura que tiene el gobernador, sus funcionarios en los tres poderes del estado y en los municipios, así como que más de la mitad de los asistentes lo hicieron por ser trabajadores de confianza y contrato, por tanto, no gozan de estabilidad laboral. La inmensa mayoría del transporte público de todos los municipios se utilizó para acarrear a los marchistas, ahí se tuvo que gastar mucho dinero, salvo que los transportistas estén muy a favor de la política del gobernador que hasta regalaron los viajes.







