Por Víctor Alfonso Sánchez / Miembro del Comité Central.
La celebración de los bombardeos que esta madrugada perpetró Estados Unidos contra Venezuela, solo evidencia la poca empatía de por nuestros hermanos latinoamericanos. Los misiles que cayeron sobre Caracas en algunos puntos de la ciudad no solo asesinaron a Chavistas del gobierno sino a civiles, incluso algunos que estaban en contra del Presidente Maduro. También demuestra su total ignorancia en cuanto a la historia y política de rapiña del imperialismo estadounidense, quienes celebran estos bombardeos lo hacen desde el desconocimiento de las consecuencias para los pueblos invadidos.
Y no es que sea experto en estos temas pero sí resulta muy molesto que gente sin la mínima información sean voceros de las mentiras que los medios de comunicación proimperialistas difunden sin que se cuestionen la veracidad de ellas. La historia siempre nos ha confirmado que a los Estados Unidos lo que menos le interesa es la “Libertad” y la “democracia” en los pueblos que invade. Si el país en cuestión plantea ser el regente soberano de algún recurso natural que le interese a los EE.UU. será intervenido, bombardeado e invadido inexorablemente.
En el caso particular de Latinoamérica, EE.UU. nunca se pronunció en contra de las dictaduras militares y autoritarias de Somoza, Trujillo, Videla o Pinochet, entre otros, pero sí intervino para derrocar al presidente democráticamente elegido Salvador Allende por nacionalizar el cobre. Lo mismo con Jacobo Árbenz por una reforma agraria que lastimaba los privilegios de la empresa estadounidense United Fruit Company y, en el caso de Venezuela, el petróleo tan codiciado por los imperialistas, es el único motivo de que hoy bombardearan y secuestraran al Presidente Maduro.
La narrativa que se construye previo a una invasión militar es muy variada pero siempre tiene la misma connotación “el país en cuestión representa un peligro para el mundo”. Previo a la invasión de Irak se dijo que éste poseía armas de destrucción masiva y esto bastó para invadirlos y dejar en ruinas un país que nunca tuvo armas de destrucción masiva pero que afectaba los intereses estratégicos y geopolíticos de los EE.UU. Lo mismo pasó con Afganistán, Libia, Siria, etc. Ahora la narrativa fue la “lucha contra el narco terrorismo, cuyo jefe supremo es Maduro”. Cabe mencionar que en los países antes invadidos en nombre de la libertad, lo que menos dejó es libertad y democracia. Como dijo Eduardo Galeano “Los Estados Unidos: adónde quiera que llevan la “libertad”, lo que queda es un manicomio o ruinas”.
Que importa si eres chavista o no, lo que importa es que con tu apoyo estás respaldando al gobierno más terrorista y genocida que ha existido en la historia de la humanidad, el que lanzó dos bombas nucleares a población civil, que ha intervenido y bombardeado a más de 400 países a lo largo de su historia y entre ellos México, al cual le arrebató más de la mitad de su territorio.







