Por Diego Hernández / Miembro del Comité Central del Partido de los Comunistas
El pasado 8 y 9 de agosto en la ciudad de Tepic, se celebró la 7ma Asamblea Nacional por el Agua, la vida y el Territorio impulsado por las organizaciones que conforman el Congreso Nacional Indígena. Llama la atención que estos tres elementos formen parte importante para el capitalismo, (El agua, la vida y el territorio) que en efecto despoja territorios, saquea el agua de los pueblos y agrede y desaparece personas sobre todo defensores del territorio y los recursos naturales.
Al grito de “el agua es vida”, los más de 450 asistentes de varias partes del país y el mundo que se dieron cita en la colonia Zitacua, lugar donde vive la comunidad Wixarritaris en la ciudad de Tepic, escuchamos con atención las denuncias de aquellos que tomaban la palabra para mostrar la realidad del México de abajo.
Se dio a conocer la lucha que por años han llevado colectivos y organizaciones por la Defensa del Rio San Pedro en Nayarit, la lucha de las marismas nacionales, las 500 hectáreas que recuperaron contra las mineras en Nayarit o los planes que tienen los gobiernos tanto de México como el de Estados Unidos para trasladar agua a la frontera, llamado Plan hídrico interconectado del Noroeste.
Conocimos la lucha de los compañeros de “un salto de agua”, que enfrentan el ecocidio y la enfermedad de las personas ante un rio totalmente contaminado como es el rio Lerma- Santiago. La lucha de la comunidad de Mezcala, o de Tlajomulco, por la defensa de humedales, en contra de los mega basureros; las luchas de San Sebastián por la restitución de tierras a comunidades indígenas de las cuales 10 mil hectáreas ya han ganando pero que aun el propio estado falta por entregar.
Conocimos la defensa de Wirikuta contra las mineras donde se cancelaron 44 proyectos mineros de los cuales quedan 20 concesiones por cancelar. Estas mineras afectan a cerca de 148 mil hectáreas, enfermando la tierra, el agua y los centros ceremoniales de los grupos étnicos como los Wixarritaris. La defensa de Tatei Haramara en San Blas Nayarit o el problema de agua en Sonora en donde han secado los ríos de las etnias Mayo, Yaqui o Yoremes.
Aunado a ello, la guerra es abierta enmascarada de reformas como la que están impulsando desde el gobierno Federal y el INPI, la reforma a los pueblos indígenas y personas afrodescendientes afectaran a 16 mil comunidades y limitara a las mismas para ejercer sus derechos y autonomías.
No podemos dejar pasar lo de la Bahía de Ohuira y las intenciones de imponer una planta de amoniaco usando 7500 toneladas de agua para enfriar dicha planta y regresarla a la Bahía, es evidente la afectación al ecosistema que vive allí, porque calentará el agua y verterán desechos tóxicos, lo que llevará a enfermar no sólo a las especies que habitan sino a la población en general. La respuesta del gobierno federal es la persecución, las consultas amañadas, y el hostigamiento a los defensores del territorio y contra quienes luchan.
En el caso de Oaxaca se dieron a conocer la criminalización de mas de 50 defensores del territorio en el poblado de Eloxochitlán de los cuales 14 personas siguen presas. Este hostigamiento viene desde el 2014 pero continua en los gobiernos de la 4T.
De igual manera se denunció el hostigamiento contra comunicadores y luchadores sociales en la Ciudad de México, mas específicamente en la Alcaldía Xochimilco, del cual se desprende una lucha en defensa del agua. Este hostigamiento ha llegado a encarcelar luchadores o intimidar lanzando sangre a la puerta de los departamentos o disparando a sus ventanas desde el 2023.
Durante estos dos días pudimos conocer de cerca a las personas, colectivos y organizaciones que luchan por la defensa del territorio, y el agua, los que defienden la vida. Nos queda claro que la táctica del Partido es correcta, pero nos hace falta mas trabajo, no basta con tener una adecuada comprensión de la realidad, debemos de hacer acciones concretas, acompañar, denunciar, dar a conocer esas luchas desde nuestros medios. Pero también llamar al pueblo, a los trabajadores, a las mujeres, a los jóvenes y profesionistas, que el futuro nos ha alcanzado, que la barbarie nos atraviesa, que el capitalismo es el culpable, que tiene rostro, muchas de las veces se viste de progresismo pero que en realidad juega como peón ante el gran capital y sirve a los intereses particulares.
Este peón o como lo menciona mi compañero Salvador Castañeda, estos caporales del imperio administran la riqueza, desarticulan la lucha comprando voluntades, pero también como lo hemos visto en los últimos años, agreden, violentan, encarcelan, dejan que los grupos del narcotráfico, paramilitares, o ejercito intimiden, agredan, violenten, desplacen comunidades y atrás de ellos vienen los grandes proyectos hídricos, los grandes proyectos como el Plan México o los polos de Desarrollo, que lo único que hacen es saquear, explotar entregar los recursos naturales a empresas extranjeras y capitales nacionales muy poderosos.
Está claro que la guerra es total contra los pueblos, las comunidades, las etnias, los campesinos, los jóvenes, los trabajadores, las mujeres. Lo que vemos en Palestina o el cerco a Cuba es evidente. En México se refleja en la guerra contra el narcotráfico, el paramilitarismo, la extorsión, la intimidación, el saqueo, la explotación de recursos, la explotación de mano de obra, la desaparición forzada, la cárcel para los defensores del territorio.
¿Qué nos corresponde como comunistas? Informarnos, estar y acompañar, difundir, concientizar. Entender que la contradicción en nuestros tiempos, no es solo la del capital/trabajo como los ortodoxos y sapientes del marxismo nos repiten, como si fuera un dogma o una cátedra de iluminados. ¿Qué les vamos a decir a las madres de las personas desaparecidas? -perdón señora, pero Marx no habló de la desaparición forzada de personas- o peor aún, no podemos caer en ese juego de -seguro lo desaparecieron porque andaba en malos pasos-. ¿Qué les vamos a decir a los pueblos indígenas que están defendiendo estos territorios descritos más arriba? -perdón, pero Marx no habló de los pueblos indios, no podemos ayudarte-. Y entonces ¿nos sentamos a que la clase obrera tome el poder? ¿esperamos a que la bandera del comunismo se ondee en palacio Nacional o nos ponemos a trabajar o ¿Estamos esperando a que nos desaparezcan un compañero, a que nos maten a un dirigente? Estamos pasando por momentos en donde el fascismo ha abierto sus cartas. No podemos caer ni en la ortodoxia, ni en el sectarismo. Nos vamos a juntar con los que luchan, con los que buscan, con los que defienden territorio, con los que están en contra de la Guerra, con los luchadores por la paz, con los que están en contra de la explotación de territorios y mano de obra, pero también con los que buscan vivienda digna, los que buscan a sus desaparecidos, los que buscan un lugar digno donde vivir, los que defienden sus recursos, su historia, sus tradiciones, su lengua y ancestros.
La lucha por la vida es para hoy, la guerra de exterminio está aquí, necesitamos con pequeñas acciones ir cambiando la correlación de fuerzas, tenemos que ser más, estar más organizados, más conscientes, con mayor información, con mas tenacidad en la lucha. Sigamos adelante camaradas.







