El espacio como mercado.

Por: Antonio Ortiz

Puede sonar absurdo para muchas personas el pensar en el espacio como un mercado, pues para la mayoría al escuchar esta palabra pensamos en un lugar donde se venden alimentos, o productos en general. Y es esta esencia, el de la compra o venta de bienes el que le da esta clasificación al espacio.

Hace algunos días (26 de enero) el portar RT (actualidad.rt.com) publicó un artículo en el que se daban a conocer algunos nombres de los que serán los primeros turistas en la EEI (Estación Espacial Internacional), hay varias cosas interesantes para comentar al respecto, comencemos desde quien está detrás del proyecto, Elon Musk.

Hace un par de años Musk se hizo popular, sobre todo por la proyección que tuvo en el mercado su compañía de vehículos Tesla Motors, la cual decidió enfocarse en el área de los vehículos eléctricos, aunque su verdadera popularidad se dio con la implementación de sistemas de manejo automático, lo que recordó a muchas personas esas películas de ciencia ficción y veían un futuro que en ocasiones parecía distante.

Para muchos resultaba esperanzador ver a una persona con estudios científicos al frente de empresas con desarrollo científico, su formación como físico le daba un status diferente al resto de dueños de compañías que tienen estudios en ámbitos de finanzas o cuestiones empresariales. La verdad es que Elon no se diferencia de la mayoría de los grandes capitalistas, no por nada en los últimos meses ha peleado el primer lugar de las listas de las personas más ricas del mundo.

Independientemente de su voracidad en el mercado ha dado pie a grandes desarrollos científicos, como en el caso de su compañía SpaceX, con el desarrollo y perfeccionamiento del vehículo de lanzamiento Falcon 9, el cual es reutilizable disminuyendo en gran medida los costos del lanzamiento de vehículos a la órbita terrestres, tristemente este tipo de innovaciones en manos de capitalistas solo puede traer consigo un fin lucrativo.

En reiteradas ocasiones ha declarado que su gran sueño es poblar Marte, crear colonias habitables en aquel planeta, así como en la Luna. Un sueño que tienen una gran cantidad de personas, lo diferente es el cómo visualizamos la realización de ese sueño. Hace un par de semanas se mencionó que estaba poniendo en venta todos sus bienes inmuebles con la finalidad de obtener recursos económicos y acelerar la puesta en marcha de sus grandes proyectos para colonizar Marte.

Ese discurso y esa idea… el dejar todo por un sueño, el gran sueño de todas aquellas personas que voltean al firmamento con admiración, asombro e intriga ante los grandes entes siderales, y cuantas maravillas existen fuera del alcance de la atmosfera terrestre, puede llegar a romantizarse de más pues si bien es cierto que Musk quiere conseguir lo que muchos han querido, pareciera que no tiene pensado hacerlo por el bien de la humanidad o por el bien de la ciencia, después de todo para conseguir ese sueño detrás de él y de sus compañías hay explotación, la de sus trabajadores y del medio ambiente.

Cuando el anterior presidente de los EEUU, Donald Trump decidió que esa nación se saldría de los acuerdos de París, Musk sólo se limitó a decir que dejaría de aconsejar a esa administración, fue todo.

La idea de que las primeras personas en ser “turistas” en la EEI sean multimillonarios -quienes pagaron alrededor de 55 millones de dólares- y no personas de ciencia habla mucho de los fines y amistades de Musk y sus allegados, pues sería mucho más benéfico para la ciencia el poder enviar a científicos, ingenieros o técnicos que puedan aportar a las misiones espaciales, sobre todo porque recordemos que la EEI es un bien fabricado por muchos países.

Habrá quienes piensen que al ser una acción costosa, el enviar personas a la EEI, al espacio, la Luna o Marte se necesita una gran cantidad de recurso y ese dinero sólo se obtiene de personas ricas, por ello las acciones de esa “misión turística”, sólo para romper la nube que rodea a Musk vale la pena recordar dos cosas, las declaraciones que realizo el año pasado en Twitter donde al preguntársele por el Litio que se utiliza en sus compañías, el declaro que era de Australia, pero que de ser necesario darían un golpe de Estado donde fuera necesario para prosperar, haciendo referencia al golpe de Estado de Bolivia. De igual forma vale la pena ponerse a cuestionar el sentido de sus declaraciones cuando ha mencionado que al colonizar Marte esté será un “Planeta libre” ya que no será gobernado por las leyes de la Tierra.

Es cierto que es una oportunidad para avanzar como humanidad al perfeccionar nuestro sistema legislativo, mejorar las leyes, formas de convivencia y más, pero lo importante es, qué opiniones serán tomadas en cuenta, las de la comunidad científica, la de los empleados de las corporaciones de Musk, el resto de proletarios, o tal vez el ex astronauta de la NASA, los empresarios, uno estadunidense, uno canadiense y otro israelí que ya pagaron para ir de visita a la EEI así como cualquiera con dinero para ir de vacaciones al espacio, sin duda no pinta como para que las cosas cambien, en el aspecto de la lucha de clases.

De igual manera vale la pena que comencemos a cuestionarnos sobre el hecho de que existirá una estación espacial privada, desarrollada y puesta en marcha con financiación privada y que sólo responderá a beneficios de unos pocos. Sólo es necesario que veamos cómo es que es tan buen mercado el espacio que Musk y Jeff Bezos se están peleando por ver quién pone y le saca mejor provecho a sus satélites en la parte baja de la atmosfera, sin lugar a dudas es un tema que debemos voltear a ver y poner un alto a la voracidad de los grandes capitalistas.

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